Entrevista a Agustín Maruri
«Hoy más que nunca la guitarra está de moda»
El guitarrista Agustín Maruri no precisa presentación: su incesante actividad artística le ha llevado a ofrecer conciertos en los cinco continentes y a realizar una veintena larga de grabaciones discográficas. Representó a España en el concierto celebrado por la presidencia Griega de la UE para la radiotelevisión Griega en 1989 y recibió la medalla del Colegio de España en París en 1990. En 1995 actúa en directo para la Radio Central China en Peking, con una cobertura de millones de oyentes, y en 1997 actúa para RTE en Dublín.
Entre las diversas facetas de su actividad artístico-profesional parece especialmente relevante su trabajo como investigador y recuperador de música olvidada, que le ha llevado a obtener el reconocimiento de la Academia Europea de Yuste premiando su trabajo sobre la figura de Adam Falckenhagen en 1996. ¿Se considera un intérprete atípico debido a este interés en la recuperación de música olvidada?
-Tal vez, en el campo de la guitarra había que hacer esta labor, estaba pendiente. Yo he hecho algo sobre aquellos autores que han despertado mi interés pero la investigación es una actividad que una vez se empieza no tiene fin.
¿Cree que el esfuerzo de investigación y recuperación de música y compositores orillados se traduce en el descubrimiento de música de verdadera calidad o bien la criba del paso del tiempo actúa con lógica en este sentido?
-Sí y no, ocurren ambas cosas. Hay obras y autores que han sido olvidados injustamente por razones diversas y hay otros que si no están es por que realmente no lo merecen. También hay obras y autores contemporáneos que en realidad deben esperar el juicio del tiempo para saber cual será su apreciación por las generaciones venideras. Todo esto es bastante relativo e influyen muchos factores en porqué unas obras obtienen el favor del público y otras no. Recordemos lo que ocurrió con el Canto Gregoriano, pasaron de venderse 500 vinilos a venderse millones de CDs. ¿Por que? La música era la misma. Creo que lo importante es poder darle la oportunidad a todos los autores y dejar que el público, el oyente, dé su opinión. Por eso es importante recuperar y dar a conocer a aquellos autores que por mala suerte quedaron de un lado.
¿Dentro esta labor de recuperación, qué compositores y obras destacaría especialmente por su calidad?
Bien, dentro de mi especialidad, que es la música para guitarra, yo siempre he luchado en primer lugar por evitar las transcipciones, los arreglos de obras originales para otros instrumentos distintos a la guitarra. En este afán de restablecer a la guitarra su repertorio original para mi fué un gran sorpresa el redescubrimiento de la obra de Wenzeslao Thomas Matiegka. Un contemporáneo de Schubert con una producción maravillosa. Su catálogo incluye Sonatas en la gran línea romántica del siglo XIX, obras de cámara y ciclos de variaciones. En un periodo en que solo habia Sor, Giuliani y Aguado principalmente el enriquecimiento que aporta la producción de Matiegka es vital para la guitarra en ese periodo.
También debo añadir aqui la música de cámara de Leonhard Von Call y en especial sus cuartetos. Son sorprendentes.
¿Qué razones cree que conducen a que determinados compositores y obras permanezcan olvidados en el tiempo frente a otros compositores y obras que se establecen en el reprtorio?
Hay muchos factores. Las modas. La dificultad de las obras. La promoción comercial y su alcanze mediatico en el momento. La desaparición de editoriales y con ellas sus fondos. Las guerras que ha sufrido la vieja europa y su estela destructiva. El gusto maleable del público.
Su labor de investigación se ha plasmado en una apabullante discografía publicada que consta actualmente de más de 23 discos compactos distribuidos en todo el mundo. ¿Qué grabaciones destacaría de su discografía, por cuáles siente un aprecio especial?
Es muy dificil responder pues cada disco supone un trabajo concreto y diferente con características distintas... pero si tuviera que escoger tres de ellos escogería los “Conciertos op.IV” de Falckenhagen, las “Grandes sonatas” de Matiegka y el monográfico dedicado a Daniel Fortea.
Recientemente han aparecido en el mercado dos nuevos discos titulados "Recuerdos de la Alhambra", solo guitar favourites, y "Evocaciones de España", un programa de violoncello y guitarra con obras de Falla, Granados, Albeniz, Nin, Rodrigo y algunos estrenos, ¿qué nos puede decir de estas nuevas grabaciones?
Bueno son dos discos de capricho. Obedecen al interés en grabar obras conocidas y en el caso del disco del dúo obras no-originales para esta combinación pero de una gran atracción para el público. Una apuesta por parte de la discográfica en ofrecer un repertorio conocido y aceptado, en una línea mas comercial distinta a lo que hemos hecho hasta ahora.
¿Existe actualmente una demanda de grabaciones de música para guitarra que justifique continuar realizando nuevas grabaciones?
Es una pregunta muy dificil de responder pero lo voy a intentar. Se dice que hay crisis en la industria discográfica pero si usted coge cualquier revista especializada, y hay bastantes, se sorprenderá de ver la cantidad tremenda de novedades que se lanzan al mercado cada mes. Todas luchando por hacerse un hueco en las estanterías de las cada vez menos tiendas de discos. Yo sigo pensando que hay que competir con ideas, con calidad, con imaginación. Ofrecer cosas nuevas y buenas. ¿Cuántas grabaciones necesitamos del “Concierto de Aranjuez”?, sin embargo las compañías apuestan por él porque creen que es una venta segura y eso es lo que quieren: vender. Se olvidan de que hay otros conciertos que agradecerian tener la oportunidad de ser grabados y comercializados y que tal vez gustarian tanto como el de Rodrigo. Cuando digo esto pienso en el “Concierto Levantino” de Palau, o el “Concierto de Castilla” de Moreno-Torroba por poner solo dos ejemplos. Sí, queda trabajo por hacer en el campo de la difusión de obras del repertorio guitarrístico y el disco es un vehiculo vital para ello.
¿Cuáles son sus próximos proyectos discográficos?
Bien, como usted ha mencionado, acaban de salir al mercado dos nuevos trabajos míos, como solista y con el dúo con violoncello. Lo siguiente que está firmado es un trabajo monográfico dedicado a Federico Moreno-Torroba y otro trabajo donde recupero mi faceta de investigador y redescubridor presentando un amplio programa de obras recuperadas originales para violoncello y guitarra todas del siglo XIX. Aquí se recuperan varios autores que van a sorprender.
¿Qué repertorio le gustaría grabar que no haya grabado aún?
Pues en virtud de lo que mi vida artística productiva dé de sí tengo interés en recuperar algún autor olvidado o menospreciado del XIX cuyo nombre no desvelaré de momento y debo culminar mi carrera discográfica con algunos trabajos que recojan el repertorio concertante del instrumento. Se está trabajando en este sentido y creo que pronto tendremos un plan de obras y autores que han escrito música para guitarra y orquesta y que no están muy bien representados en los catálogos discográficos. También dedicarémos algunos discos mas para grabar el repertorio creciente de obras contemporáneas de calidad para violoncello y guitarra.
En 1999 el Metropolitan Museum of Art de la ciudad de Nueva York le invita a realizar y dirigir una serie de grabaciones realizadas en el Museo utilizando exclusivamente instrumentos de la colección histórica de la colección del Museo, ¿qué nos puede contar de su experiencia con estos instrumentos y qué cree que éstos aportan a la interpretación?
Fue un periodo en el que aprendí mucho sobre instrumentos. No hay dos instrumentos iguales. Esto aunque parece una obviedad es determinante a la hora de que un intérprete encuentre su instrumento ideal personalizado. A mi me ayudó mucho en esto el tener que trabajar con varios instrumentos antiguos que me enseñaron mucho sobre los instrumentos modernos. Un instrumento aporta mucho a la interpretación y sobre todo a la técnica pues dependiendo de la respuesta de cada instrumento será la técnica instrumental de una manera u otra. Digamos que están muy interrelacionados ambos aspectos. Además el sonido particular de cada instrumento se convierte en la voz con la que canta el instrumentista. En su expresión vital como músico. En el caso de la guitarra es tremendo pensar que no existen dos tapas armónicas iguales y en ello reside la gran riqueza que aporta el instrumento al sonido de la música que escuchamos.
En su trayectoria usted ha prestado una especial atención al repertorio camerístico, habiendo colaborado a dúo con instrumentos como el cello la flauta o el violín, ¿cree que la guitarra ofrece posibilidades de interés en el campo de la música de cámara?
Si, por supuesto, ilimitadas. Recordemos a Paganini, Berlioz, Schubert, los tres eran plenamente conscientes de la riqueza y solidez armonica de la guitarra en su interacción con otros instrumentos monódicos. La riqueza tímbrica que la guitarra aporta suple su limitado volumen si la comparamos con un piano por ejemplo. El problema está en el repertorio, por eso yo he tratado de recuperar el más valioso, que lo hay, aunque se le tilde despectivamente de “salonístico”. Que lástima que se haya perdido el maravilloso ejercicio privado de tocar música en casa entre amigos como entretenimiento igual que se hacía en el siglo XIX, ¿no le parece? Por otro lado con la revolución que supuso para la guitarra la carrera de Andrés Segovia, el número y la calidad de los compositores que han escrito música de cámara para la guitarra se ha disparado.
En este sentido posee especial solidez su dúo estable con el cellista Kevin Jones, uno de los pocos dúos existentes de la formación guitarra-cello. ¿Cómo es el empaste de dos intrumentos como la guitarra y el cello?
El empaste es excepcional. De hecho en el siglo XIX se trató de crear un instrumento híbrido: el “arpegione”. El dúo funciona muy bien y es un favorito del público. Quizás las tesituras de ambos instrumentos se complementan y el contraste tímbrico hace lo demás. Ambos instrumentos poseen una gran fuerza poética en su voz.
Agustín Maruri ha contribuido asimismo a la ampliación del repertorio guitarrístico, realizando innumerables estrenos de obras para guitarra entre las que destacan los “Interludios” de Federico Moreno Torroba, la “Serenata” para guitarra y orquesta de Francesco Telli o el “Concierto para guitarra y orquesta “ de Josep Pascual. Además, compositores actuales como Francesco Telli, Pedro Sáenz, Jose Maria Sánchez Verdú, Josep Pascual, Erik Marchelie, Manuel Seco, Zhangbing, Drew Hemenger o Paul Coles le han dedicado obras. ¿Cómo ve al panorama de la creación musical actual, cree que existe un desencuentro entre los compositores y el público?
Es casi obligatorio para un compositor que se precie escribir “algo” para guitarra.
Sí, existe un gran desencuentro entre algunos compositores y el público y entre algunos compositores y los intérpretes. ¿Qué le parece a usted que para entender una partitura convencional sea necesario estudiarse un manual de instrucciones previamente?, ¿algo falla no? Se abusa de una sofisticación inecesaria, algunos “autores” se pasan de listos por decirlo en lenjuage coloquial. Yo creo que lo difícil está en decir con sencillez cosas universales. Expresar sentimientos que todos entienden con música es lo que hace de la música un lenguaje universal sin fronteras, la música habla directamente a nuestro corazón, a nuestra alma, a nuestras emociones. Pero para que esto se produzca tiene que haber algo que decir, algo que expresar, algo humano, sensible, no una sofisticada forma sonora abstracta que no deja huella emocional ninguna en quien la escucha.
¿Existe un interés real de componer música para guitarra por parte de compositores de hoy?
Sí, hoy más que nunca la guitarra está de moda. Es casi obligatorio para un compositor que se precie escribir “algo” para guitarra. Probar su maestría escribiendo para un intrincado instrumento como es la guitarra es una asignatura obligada en los autores de hoy.
Paralelamente a su actividad interpretativa e investigadora, Agustín Maruri realiza ocasionalmente actividad docente, habiendo sido profesor invitado para impartir clases magistrales en la “Royal Irish Academy of Music”, la “Cork School of Music”, la “New Delhi School of Music" o el “Peking Superior Conservatory”. ¿Qué cree que aporta a la carrera de un músico en activo la docencia, son la interpretación y la docencia trayectorias compatibles?
En mi caso personal debo decir que estoy bastante alejado de momento de esa actividad. He hecho puntuales colaboraciones cuando se me ha pedido con las instituciones que usted ha mencionado pero no me considero un buen profesor. Creo que la relación profesor-alumno es compleja y necesita de tiempo y seguimiento devoto para obtener “resultados” en el destinatario de las enseñanzas. Por otro lado siempre he pensado que el nivel de una clase lo pone el alumno y sus capacidades. Yo puedo dar mi opinión sobre lo que se me pregunte y dar también una opción técnica e interpretativa, pero al final es solo una posibilidad entre varias y el “alumno” debe usar su intuición y su talento propio para desarrollarse y crecer en su ejercicio propio con el instrumento.

