Crítica de DVD

Año Nuevo y fútbol desde Viena

(Por Adolfo del Brezo)

Concierto de Año Nuevo 2008. Orquesta Filarmónica de Viena. Dir.: Georges Prêtre. Obras de Johann Strauss, Johann Strauss I, Johann Strauss II, Josef Strauss, Joseph Hellmesberger II y Joseph Lanner. Brian Large, director de vídeo. 1 DVD DECCA 074 3246.
Año Nuevo y fútbol desde Viena

Se suele decir de forma irónica que Austria es el país que ha tenido la habilidad de hacer creer al mundo que el alemán Beethoven es austríaco y que el austríaco Hitler es alemán. Se podría añadir que además, la primera orquesta austríaca, la Filarmónica de Viena, ha conseguido el nada desdeñable logro de persuadir al mundo entero de que "su" Concierto de Año Nuevo es "el" Concierto de Año Nuevo. Año tras año los más madrugadores del día de Año Nuevo, con sólo encender el televisor pueden disfrutar de los encantadores valses, polcas, marchas y galops de la familia Strauss y coetáneos, que nos transportan en el tiempo a los felices años del gran Imperio Austrohúngaro. Austria es un país que sabe retener lo mejor de su pasado y el Concierto de Año Nuevo es un buen ejemplo de ello; hay algo de atemporal, de nostálgico en esta rememoración de la música feliz de los salones vienes de antaño. Algo especial tiene esta música que consigue fascinar al mundo entero haciéndonos creer que este es también "nuestro" Concierto de Año Nuevo.

El prestigio y la fama de que goza este evento es tal que cada año las quinielas sobre quién será su director se disparan en el mundillo musical, pues dirigir este concierto que es seguido por millones de personas en todo el mundo a través de tradio y televisión, es algo reservado sólo a un puñado de elegidos. Por primera vez en la historia de este concierto, un francés ha gozado de semejante honor, el maestro Georges Prêtre, que a sus 83 años dirige con elegancia, entusiasmo y un acertado sentido del muy particular rubato vienés, el concierto que ahora podemos disfrutar en este DVD. El año 2008, cuya Eurocopa de fútbol se jugará en Austria y Suiza en junio, es festejado en este concierto con varias piezas dedicadas al deporte —la Polka del Deporte, de Josef Strauss, es iniciada por Pretre con un silbido imitando a un árbitro de fútbol que incluso muestra la tarjeta amarilla al concertino mientras los músicos portan bufandas de la selección austriaca de fútbol— y un documental sobre fútbol que el DVD incluye como bonus. También se incluyen como extras las coreografías de Nicolas Musin de los ballets de las óperas del Estado de Viena y de la Volksoper, y una actuación de la célebre Escuela Española de Equitación. Como no puede ser de otra forma, este concierto llega a su final con la marcha Radetzky, de Strauss padre, acompañada con las palmas de los alrededor de 2.000 afortunados espectadores presentes en la sala dorada del Wiener Musikverein. El gesto expresivo de Georges Pretre, que dirige de memoria las veintiuna piezas de este concierto de alegría contagiosa, nos llega en este DVD a través de la cuidada realización de Brian Large.

Cabe preguntarse por qué no tratamos de hacer en España algo parecido con la zarzuela, género primo-hermano del vals vienés y de la opereta, igualmente exportable, y en el que al fin y al cabo existen igualmente innumerables valses, oberturas, polcas, chotis, pasodobles, y otras danzas con al menos el mismo encanto y gracia que las danzas vienesas, y en algunos caso incluso más. ¿Son acaso los Chapí, Chueca, Bretón, Giménez y compañía menos inspirados que los Offenbach, Lehar o Strauss? Mientras encontramos una respuesta para esta pregunta podemos disfrutar de este DVD e imaginar qué hará Daniel Barenboim con el Concierto de Año Nuevo de 2009.

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