Crítica de libros
El genial Esteban Sánchez
(Por Susan Campos Fonseca)
Título: "El genial Esteban Sánchez. Recuerdos, reflexiones y documentos en torno al legendario pianista español del siglo XX". Autor: Antonio Baciero. Editorial: Caja Duero, Salamanca, 2007.
Toda empresa biográfica se enfrenta al reto del camino torcido entre cientificidad e inmemorialidad, más aún cuando se escribe sobre un amigo a quien se desea rendir un homenaje, pues se cree oculto en el olvido. La genialidad no suele ser acompañada por el reconocimiento de su tiempo: envidia y pasión son dos emociones que copulan indiscriminadamente, pero Antonio Baciero ha sabido escribir unas memorias cuyo gusto personal permite al lector la ilusión de una comunión con la figura del genio y su aventura personal, su epopeya musical, y en este caso, la construcción de una generación ávida de sueños y ambiciones, de ideales que parecen diluirse en el olvido, como la propia imagen del genio a la cual nuestra época ha aplicado la frase nietzscheana “Dios ha muerto”.
El libro esta presidido por los prólogos de Teresa Berganza y Piero Gamba, siendo especialmente significativas, en el contexto del libro, las frases del Maestro Gamba, quien escribe: “Al pensar en Esteban Sánchez, es difícil dejar apartados los sentimiento y usar sólo la razón. ¡Tanto era lo que nos cautivaba con sus mágicas interpretaciones!¡Y… cómo le recordamos!”.
Baciero ha realizado una especie de “documental” literario, que bien podría servir de guión para un film. El autor ofrece al lector nuevo y al conocedor de Sánchez un Retrato, justamente eso “un retrato” del personaje, su época y la generación que le acompañó en su viaje con retorno. La línea del retrato se abre con el capítulo “La fascinante cercanía del genio”, donde Baciero ensaya una descripción de lo indómito de las destrezas pianistas de Esteban Sánchez. En el siguiente capítulo “En el conservatorio de Madrid”, describe a su generación y el impacto que Sánchez tuvo en ella. Prosigue con “Algo sobre música y aquella universidad”, donde Baciero propone una interesante argumentación sobre las relaciones entre Música y Universidad. Continúa con el capítulo “La feliz obsesión de Albéniz”, quizá uno de los más esperados, debido al renombre de las interpretaciones de Sánchez sobre obras del compositor español.
Luego de esta “primera parte” de sueños, ambiciones y viajes, aparece el retorno, los capítulos: “Nuevos años”; “1970: Centenario de Beethoven”; “1971:Falla desde el recuerdo”; “Nuevos Lazos con la tierra”; “Opositar” y “Destino Extremadura”; ofrecen quizás la reflexión más crítica del texto sobre una vuelta “a casa” y la crisis entre genio y sistema.
Presentación del libro en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, 14-2-2008. De izq. a dcha.: Dª Pilar Urruticoechea (jefa de Obra Social de Caja Duero), Antonio Baciero (autor del libro), D. Miguel del Barco (Director del RCSMM), D. José Carlos Gozálvez (Director de la Biblioteca del RCSMM) y Dª Carmen García-Rosado (Consejera de Caja Duero).
La “tercera parte”, a la cual identificamos con el capítulo “Últimos años y desenlace”, presenta la cara pedagógica de Esteban Sánchez, sus últimas búsquedas y un legado que todavía queda pendiente por descubrir. Baciero abre así una “caja de Pandora”, puesta en manos de quien sepa leer entre líneas.
Finalmente el libro incluye una discografía de Esteban Sánchez, un catálogo de obras (quizás una de las aportaciones más novedosas), así como una sección de suplementos de extraordinario valor musicológico, compuesta por entrevistas y artículos del propio Sánchez.
Por último, la sección más personal de libro son los tres últimos epílogos de Antonio Baciero, titulados: I. “Nueva fama póstuma”; II. “…cómo Liszt se asume y Debussy asoma”; y III. “La misteriosa energía”. Epílogos como fragmentos de mosaico recolectados por Baciero, desde los cuales busca reconstruir la figura de Sánchez y su tiempo, la profesión de “ser pianista” y el oficio del arte. Baciero termina donde empezó, retomando la conferencia que diera origen a la idea de este libro, la cual fue leída en el Primer Ciclo “Esteban Sánchez: la palabra del silencio” (2003). Y es así como se construye el libro, como un mosaico de recuerdos e imágenes que pretenden reconstruir una memoria fragmentada de “aquel inapreciable personaje amigo y a su arte impar, al pianista exquisito junto a su vigoroso trasmundo” (Baciero, 2007).

