Crítica de libros
De Jerez y sus cantes
(Por Manuela Mesa)
Título: De Jerez y sus cantes. Autor: José María Castaño. Editorial: Almuzara. ISBN: 978849671090
Pocas cosas pueden ayudar más al aficionado flamenco de hoy, víctima de la confusión informativa y comercial, que una obra como la que nos ofrece este autor que, además de compartir su trabajo, supone un servicio al flamenco y un deleite para el lector más apasionado, siempre bajo el prisma de una fidelidad histórica y el cuidado en la exposición de los profundos conceptos de la verdad jonda.
La hermosa apuesta que ofrece el libro De Jerez y sus cantes desarrolla nuestra capacidad intuitiva y nos prepara e introduce en el camino de la reflexión, solventando las más escondidas dudas y equívocos que podamos tener sobre el intrincado y oscuro mundo del cante en esta tierra cantaora.
Jerez es la referencia universal del Flamenco, el arte gitano-andaluz, cuya historia conocida y documentada sitúa sus primeras huellas en las postrimerías del siglo XVIII, pero que hunde sus raíces en la propia historia de Andalucía. Sede de un importante asentamiento gitano, es la ciudad que ha generado el más rico y hondo caudal del cante flamenco: desde Tío Luis el de la Juliana, en las postrimerías del siglo XVIII, hasta hoy, el flamenco está vivo en Jerez en numerosos linajes flamencos: Los Junqueras, los Charamuscos, los Chicharrones, los Paulas, los Vargas, los Valencias, los Sotos, los Zambos, los Carrascos, los Moneos, los Carpios, los Agujetas, los Marrurros, los Moraos, los Monjes, los Fernández, los Antúnez, los Cepero, los Gálvez, los Méndez, y tantas otras familias, han dado artistas como Juan Mojama, Manuel Torre, Fernando Terremoto, Tío Borrico, Tía Anica, La Paquera, Sordera, Agujetas, Manuel Morao, Parrilla de Jerez, Manuel Moneo, o, más recientemente, José Mercé, Antonio el Pipa o Moraíto, entre tantos otros.
Por toda esta tradición viva, Jerez encuentra en el arte flamenco una seña central de su propia identidad.
El autor, José María Castaño, director del programa de radio Los caminos del cante y coordinador general del Aula de Arte Flamenco de la Universidad de Cádiz, divide su obra en dieciséis capítulos en los que nos organiza cronológicamente la historia del cante en tierras jerezanas, desde las incertidumbres sobre las sospechas de su orígenes, allá por las convivencias entre moriscos y cristianos en los siglos XV y XVI, hasta la actualidad, época en la que Jerez no escapa a la problemática que afecta a otras zonas cantoras, en la cual la ecuación cantidad-calidad ha perdido mucho en nómina, debido a la batalla creada por las imperantes leyes del mercado que inducen a buenos valores a arrojarse sin más en brazos de la comercialidad.
Pero esto no es ninguna novedad. Desde que se conoce el hecho flamenco siempre hubo voces de alarma en lo concerniente a su desaparición o no, o, en todo caso, a su pérdida de sustantividad. Pero afortunadamente la realidad ha sido otra y hoy el arte flamenco no sólo goza de una gran proyección internacional, sino que al mismo tiempo el grado de proteccionismo de las administraciones públicas es más evidente porque, no debemos olvidar, el flamenco es cultura, pero también es industria. Sin embargo, haciendo un esfuerzo por desligar ese cajón de sastre que todo lo aglutina de lo que venimos considerando como cante, a diferencia del flamenco y su maquinaria, no necesariamente sujeto a las modas y mercadotecnia, se advierte una gran crisis. Pero mientras que esa amenaza de esto se acaba tan oída durante décadas no se haga efectiva, tomen una copita de Jerez y hagan un poquito de compás sobre el mostrador de la historia con esta obra cantaora fundamental en el arte flamenco.

