Crítica de libros

Abel Mus, una vida dedicada al violín

(Por Ana María del Valle Collado)

Título: Abel Mus (1907-1983). Una vida dedicada al violín. Autor: Daniel Gil. Editorial: Magnífico Ayuntamiento de Burriana (2007). ISBN: 978-84935737-0-6.
Abel Mus, una vida dedicada al violín

A iniciativa del Ayuntamiento de Burriana (Castellón), el pasado año 2007 se desarrollaron varios actos conmemorativos del Centenario del nacimiento de uno de sus personajes ilustres, el violinista Abelardo Mus. Entre los actos dedicados a su memoria figuraron algunos conciertos pero también la presentación de su biografía escrita por el también violinista Daniel Gil como trabajo de investigación de fin de carrera en el Conservatorio Superior de Madrid.

La biografía de Mus cuenta con el respaldo de la Diputación de Castellón y del Institut Valencià de la Música, así como la Concejalía de Cultura en Burriana que ante la propuesta de Gil, y con la “excusa” de su centenario, ha apoyado, como hemos dicho, la celebración de diversos actos, como la interpretación de algunas de sus obras por el propio Gil, además de la publicación de este trabajo biográfico.  

Pese a los difíciles años que le tocaron vivir, las inquietudes de Mus le llevan a ejercer tanto como violinista concertista como a desarrollar  una importante labor como pedagogo. No es de extrañar que Burriana le rinda este homenaje al cumplirse los cien años de su nacimiento ya que, además de llevar el nombre de su tierra natal en sus giras por España, Francia, Egipto o Argentina, Mus supo sacar tiempo de su carrera internacional para también impulsar la creación de un Conservatorio en Castellón donde, en el que además de dirigir sería profesor de violín, o fundar la Orquesta Municipal de Valencia, de la que sería Concertino durante más de veinticinco años. En este sentido, su preocupación pedagógica hizo posible la formación musical de numerosos talentos locales y la creación de una escuela de cuerda en la región gracias a la cual se han formado –y se siguen formando- numerosos instrumentistas.

La recopilación que ha realizado Gil de datos a partir de programas de concierto, rescate de partituras, críticas aparecidas en los periódicos de la época, fotografías, registros discográficos para Odeón...conforman un trabajo meritorio y muy bien documentado, en el que la localización de la familia de Mus en Valencia le ha permitido acceder al legado familiar y basarse en fuentes primarias.

Aparte de la documentación y la metodología empleada, es muy de agradecer en un trabajo de este tipo que Gil no haya caído en la mera recopilación y “regurgitación” de datos desgraciadamente tan comunes en este tipo de trabajos. Si bien cae en alguna ocasión en algunos errores gramaticales –a veces se echa de menos la labor de un corrector editorial- el texto es ameno a la hora de retratar el periplo musical y vital de Mus.

Como ocurre con otros tantos instrumentistas y compositores españoles del siglo XIX y XX, antes de aparecer este trabajo, poco sabíamosde Abel Mus. Gil ha sabido rescatar del olvido a una figura del violín español, campo en el que aún se mantienen nombres a la sombra de los “grandes” Jesús de Monasterio, Enrique Fernández Arbós o Pablo Sarasate. Quizá Mus no sea comparable a un Oistrak, un Menuhin o un Heiftetz, por citar solo a tres, pero tanto su impulso pedagógico como su importancia musical en la España de la época, justifican un trabajo que sabe rescatar una figura casi olvidada de nuestra música, por la que queda aún tanto por hacer. Por favor, que cunda el ejemplo.

Escribir a Ana María del Valle Collado