Crítica de discos
Cuarteto Terpsícore
(Por José Prieto Marugán)
Autor–Obra:Cuarteto Terpsícore. Música original para cuatro guitarras. Obras de York, Bogdanovic, Noguera, Rak, Villajos, Duarte y Moreno Torroba. Intérpretes: Cuarteto Terpsícore. Sello–Refer: Arsis 4199. Cd, duración 64’24”. Grabación: Iglesia de Santo Tomás de Bolea, Huesca, febrero 2006
A pesar de lo que pudiera parecer, el cuarteto de guitarras no es un conjunto instrumental demasiado frecuente, sin duda por su propia naturaleza. Hay que pensar que se trata de cuatro instrumentos iguales, lo cual, inicialmente, limita sus posibilidades expresivas, aunque, como demuestra esta grabación, en manos de autores hábiles es un hallazgo sonoro. Queremos pensar que escribir para cuatro instrumentos de idéntica tesitura –aunque en algún caso pueda variarse ésta con distintas afinaciones- de similar color, de no demasiada potencia, y hacer con ellos música y no un simple –o complejo- ejercicio de sonidos es todo un reto para el compositor. Y salir airoso de la aventura debe constituir una especial satisfacción.
Reúne este CD siete obras originales en las que se pueden escuchar toda clase de efectos de color, dinámicas, percusiones, ataques y juegos polifónicos que exploran las posibilidades de la guitarra hasta límites insospechados. Dos de ellas han sido dedicadas y estrenadas por el Cuarteto Terpsícore; estamos seguros que, de manera más o menos directa, también han intervenido en su gestación, apuntando posibilidades, aconsejando o, simplemente, mostrando qué y cuánto pueden dar de sí cuatro guitarras.
Abre el disco Spin, página del norteamericano Andrew York, muy contrastada con sabores latinos, compuesta para el X aniversario de la Guitar Ensemble Association, de Japón. A continuación, Introduction and dance, obra del compositor yugoslavo Dusan Bogdanovic, cuya primera parte resulta melódica y ensoñadora, para transformarse en rítmica, vital y enérgica en la “danza”. Del año 2003 y del compositor español Antonio Noguera es Confluencias, composición en cuatro tiempos, plagada de variedad de sonidos y sensaciones y escrita para el Cuarteto que la interpreta. Stephen Rak, guitarrista, contrabajista y compositor ucraniano es el autor de una breve pero muy atrayente partitura, titulada Rumba. Estructurada en tres partes, las extremas muy percusivas, destila sabor criollo.
De más entidad y duración son las tres obras que cierran el CD. El Cuarteto para cuatro guitarra, del español Tomás Villajos, dedicada y estrenada por el Terpsícore, es la obra más reciente de las grabadas, pues se escribió en 2005. Tres son sus tiempos, planteados según el esquema clásico rápido-lento-rápido, muy elaborados, en los que el autor juega con planos, densidades y mucho diálogo entre los instrumentos. No faltan evidentes influencias de la guitarra clásica al estilo de Sor. Concierto democrático, es el curioso título dado por su autor, el inglés John W. Duarte, muy interesado por la guitarra a pesar de ser y ejercer su profesión de químico. El Concierto, compuesto en 1991 y dedicado al Cuarteto de Guitarras de Praga, se estructura en tres tiempos de corte neoclásico aunque presenta claras muestras del mundo del jazz.
Cierra el disco, lo que podríamos llamar un clásico: las Estampas de Federico Moreno Torroba, uno de los compositores del siglo XX que más y mejor escribió para la guitarra. Ocho pequeños movimientos de carácter muy popular, de ritmos muy españoles (fandangos, jota, seguidillas…) y con una rica y elegante expresividad.
El Cuarteto Terpsícore lo forman cuatro jóvenes españoles formados en Huesca, Zaragoza y Madrid; cuatro individualidades de gran nivel que son capaces de enfrentarse a páginas comprometidas como alguna de las aquí grabadas; cuatro jóvenes de prestigio reconocido por numerosos premios; cuatro guitarristas dispuestos a abrirse camino haciendo música de cámara con cuatro guitarras; cuatro músicos dispuestos a ampliar el repertorio del instrumento de las seis cuerdas en una vertiente todavía poco cultivada. Cuatro intérpretes cuyos nombres no deberíamos olvidar: Juan Blas Arellano, Raúl Viela, Juan Davias y Alfredo Ortas, porque su trabajo es ejemplar y enormemente atractivo.

