Crítica de discos
Zarzuelas
(Por José Prieto Marugán)
Zarzuelas: Marina, La Verbena de la Paloma, Bohemios, Doña Francisquita. NAÏVE V5120 (Pack de 6 CD's). Distribuido por Diverdi.
E. Arrieta (Marina). María Bayo (Marina), Alfredo Kraus (Jorge), Juan Pons (Roque), Enrique Baquerizo (Pascual). Coro de Cámara de Tenerife. Coro del Conservatorio Superior de Música de Tenerife. Rondalla de Tenerife. Orquesta Sinfónica de Tenerife. Director: Víctor Pablo Pérez. 2 Cd's, duración: 1h. 56’. Grabación: La Orotava, Tenerife, Septiembre 1998.
T. Bretón (La verbena de la Paloma). María Bayo (Susana), Plácido Domingo (Julián), Raquel Pierotti (Señá Rita,. Silvia Tro (Casta), Rafael Castejón (Don Hilarión), Jesús Castejón (Don Sebastián), Ana María Mengual (Tía Antonia). Coro de la Comunidad de Madrid. Orquesta Sinfónica de Madrid. Director: Antoni Ros Marbá. 1 CD, duración: 45’32”. Grabación: Auditorio de la ONCE, Madrid, 1994.
A. Vives (Bohemios). María Bayo (Cossette), Luis Lima (Roberto), Santiago S. Jericó (Víctor), Alonso Echevarría (Girard). Coro Polifónico de la Universidad de La Laguna. Coral “Reyes Bartlet” de Puerto de la Cruz. Coral Universitaria de La Laguna. Orquesta Sinfónica de Tenerife. Director: Antoni Ros Marbá. 1 CD, duración: 42’49 ”. Grabación: Universidad de La Laguna, Tenerife, septiembre 1993.
A. Vives. Doña Francisquita (Marina). María Bayo (Doña Francisquita), Alfredo Kraus (Fernando), Raquel Pierotti (Aurora la Beltrana), Santiago S. Jericó (Cardona), Rosa María Ysas (Doña Francisca), Alfonso Echevarría (Don Matías). Coro Polifónico de la Universidad de La Laguna. Rondalla de Tenerife. Orquesta Sinfónica de Tenerife. Director: Víctor Pablo Pérez. 2 CD's, duración: 1h 40. Grabación: Universidad de La Laguna, Tenerife, septiembre 1993
A pesar de lo que pudiera parecer por la carátula, no se trata de nuevas grabaciones sino de la reedición de cuatro de las obras que se incluyeron en un proyecto patrocinado por la Fundación Caja Madrid y grabado para el sello Auvidis Valois, que en su momento fueron muy bien acogidas porque significaba poner en circulación grabaciones realizadas con medios técnicos actuales, con elementos corales y sinfónicos de reconocido prestigio y calidad y con cantantes de primer nivel, algunos de los cuales poco menos que empezaban.
Reúne cuatro obras que, en cierto modo, pueden considerarse representativas de distintas concepciones de lo que, genéricamente, llamamos zarzuela. De Marina se incluye la versión de ópera en tres actos, aunque ya se sabe que esta obra nació como zarzuela en dos actos; La verbena de la Paloma, es un ejemplo, magnífico, del “género chico”; Bohemios, es una opereta, y Doña Francisquita, un formidable modelo de la llamada “zarzuela grande”. Cada una de estas obras requiere un estilo interpretativo distinto que los intérpretes –cantantes y directores– deben reconocer, si es que desean ser fieles a las intenciones primarias de los autores.
Como el álbum contiene cuatro obras, en seis CD, con cinco horas de música, y para no alargar en exceso este comentario, nos referiremos a cada una de las interpretaciones brevemente.
Alfredo Kraus grabó esta Marina estando ya gravemente enfermo, un año antes de su muerte, en condiciones físicas muy disminuidas, pero su enorme talento interpretativo y su genial empleo de la técnica canora le permiten ofrecer un Jorge expresivo y poderoso y, olvidándonos de algún agudo artificiosamente apoyado, todavía ejemplar. Kraus es toda una lección de canto y de música. María Bayo, de timbre brillante, precioso, afinación perfecta y efectos bellísimos es una Marina ideal. Sus filados son de impresión, sus agilidades increíbles y la limpieza de su canto envidiable. Cumplen con un gran nivel Juan Pons y Enrique Baquerizo. El coro, brillante y brioso, en el de pescadores, canta con cohesión y precioso color, sin estridencias ni gritos.
La versión de La verbena es técnicamente destacable, pero, a nuestro entender le falta –en conjunto- casticismo, aunque el Don Hilarión de Rafael Castejón, es excelente, equiparable a los grandes ejemplos históricos que tiene este personaje. Plácido, cumple con su habitual nivel como la Bayo en la Susana. Para las soleares, cantadas por Milagros Martín y acompañadas por un piano antiguo, hubiéramos deseado un poco más de frescura, como para el “Nocturno” que queda algo soso.
Bohemios, ejemplo de la opereta a la española, recibe una interpretación muy dinámica, con un trabajo coral –básico en esta obra- muy bien construido, con fuerza y cohesión. Muy bien los solistas con una María Bayo ideal para el papel de Cossette, la musa imaginada y etérea de Roberto, el compositor incipiente.
Doña Francisquita es una gran zarzuela y requiere un gran reparto que, además, ha de emplearse a fondo si no quiere hacer naufragar la obra. Este versión es una de las modélicas que puede recomendarse si reservas. Maria Bayo es la Francisquita delicada y elegante, dominadora de todas las dificultades técnicas de la “Canción del ruiseñor” con tal soltura que parece que eso lo hace cualquiera. Raquel Pierroti es La Beltrana castiza y comprometedora, con una adecuada línea de canto y una interpretación muy correcta. El papel de Cardona lo hace Santiago S. Jericó, uno de los grandes valores de nuestra zarzuela, que da vida a un personaje importante aunque con apariencia de secundario. Y el de Jorge, el gran Kraus, el gran maestro a pesar de algún síntoma de cansancio vocal, el gran ejemplo de dicción, el cantante que, una vez más, dicta una lección en esa romanza “Por el humo”, que cantó durante toda su vida.
La aportación instrumental de estas grabaciones merece un breve comentario. La Orquesta de la Comunidad de Madrid, en La verbena, a las órdenes de Ros Marbá, demasiado sinfónica, con excesiva presencia de la percusión. El director catalán, consigue mejores resultados con la Sinfónica de Tenerife en Bohemios. Esta misma orquesta, dirigida por Víctor Pablo Pérez, muestra su flexibilidad, la densidad de su cuerda y la redondez de los metales, en las otras dos obras. Punto y aparte merece el apartado coral, servido con excelencia, sin estridencias ni gritos, con un color muy bello y una excelente dicción.
En resumen este álbum es un buen regalo, incluso para uno mismo.

