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La aportación de la paleografía musicala la musicología
(Por Beatriz Montes)
Por paleografía musical entendemos el estudio de las escrituras musicales
antiguas y, nos referimos, en general, a aquellas anteriores a 1600-1650,
momento en el que encontramos prácticamente la escritura musical como estamos
acostumbrados a verla. Cuando en vez de hablar de paleografía se utilizan
otras denominaciones como “notación musical” el concepto se amplía y se
estudian las escrituras musicales a lo largo de toda la historia, desde
la Antigüedad hasta nuestros días, incluyendo las grafías contemporáneas
y las muchas formas de escribir la música que han surgido a partir del
siglo XX.
en la escena operística
(Por Enid Negrete)
La especialidad del director de escena nace en el siglo XIX, pero aunque
su incursión en la ópera puede encontrarse en fechas similares,
no es sino hasta la mitad del siglo XX que su trabajo es considerado como
fundamental en este género, siempre determinado de antemano como
musical. La variedad de las artes escénicas desde el siglo XX, han
llevado a diferentes creadores a incursionar en la escena lírica
desde diferentes puntos de vista y proviniendo de distintas disciplinas
escénicas. Desde el cine hasta el teatro de texto, pasando por el
diseño escenográfico o la dramaturgia, el director de escena
en la ópera de nuestros días, tiene una preparación
mucho más compleja que en épocas anteriores y su trabajo puede
ser especializado o no en el teatro musical. 
(por Joaquim Zueras Navarro)
Como cada vez es más difícil encontrar cualquier
novedad en las pocas tiendas de discos que quedan en Barcelona,
me entrego a un juego peculiar para no regresar a casa de
vacío: me sitúo frente a algún sello económico y elijo al
azar la música de un compositor que no conozca. En alguna ocasión me he
preguntado si tal o cual compositor merecía haber sido rescatado del olvido,
pero en otras el juego se convierte en una fuente de hallazgos que genera
gran satisfacción, todo un trabajo de investigación posterior en el que
amplío los conocimientos sobre la vida y obras del músico escogido.
(Por José Manuel Brea Feijoo)
Nadie puede negar el efecto que sobre los hombres producen las melodías
y los ritmos musicales. Los propios sonidos de la Naturaleza influyen en
el estado anímico, habitualmente acariciando y llenando de sosiego, pocas
veces enardeciendo los humores y cargando el espíritu de inquietud. Por
el contrario, los ruidos ambientales de los que difícilmente podemos escapar,
ejercen otro tipo de influjo, mayormente negativo, que perturba, solivianta
y desasosiega. Y para contrarrestar lo que nos amenaza y desequilibra, contamos
con el poder de la terapia sonora.
Nuestra Zarzuela
El bateo(Por José Prieto Marugán)
De ambiente barriobajero, desenfadado y festivo, El bateo es,
como La Gran Vía, un retrato del pueblo. La impresión
que produjo su estreno quedó reflejada en las páginas de El
Imparcial que, tras deshacerse en elogios increíbles sobre el
sainete, concluye la reseña del acontecimiento con esta frase: "Del
primer compás al último, la música, lleva el sello
de fábrica. Es Chueca pura, legítima, infalsificable". Dos
años estuvo Antonio Domínguez con el libreto de El bateo bajo
el brazo, de teatro en teatro, sin que nadie le prestara la mínima
atención. Al fin fue a dar a la Zarzuela y por casualidad la obra
le fue aceptada. La empresa del coliseo madrileño dio el libreto a
Antonio Paso que hizo algún que otro arreglo y encargó la música
a Chueca..
Música y Filatelia
La música: una cuestión de carácter(Por Juan Franco Crespo)
Aunque corramos el riesgo de herir sensibilidades, la realidad es que
el tiempo en música, es mucho más que velocidad, revela el
temperamento y si no que se lo pregunten a los aficionados a la música.
El universo de la música nos ofrece un tiempo en dos dimensiones: la objetiva
y medible [puesta en evidencia por el metrónomo] y la subjetiva, temperamental
o de intensidad que cada intérprete impregna a una determinada pieza que,
finalmente, el público juzgará. ¡Cuántas veces la percepción subjetiva del
auditorio acabó con la carrera de artistas consagrados sólo porque éstos
no supieron conectar con el público! 
(Por José J. Vásquez Torres)
El caso del Maestro Vásquez forma parte de una larga lista de notables
músicos mexicanos que solamente son conocidos por los especialistas
en la materia, pero que son totalmente desconocidos para el gran público
en general; no sólo como compositores, sino también como personajes distinguidos
de nuestra historia cultural. Ante la época que se vive, el reencuentro,
la investigación y el rescate de la totalidad de la obra musical
de los clásicos mexicanos y de nuestras raíces culturales
tendría que ser una prioridad social, y la obra del Maestro Vásquez
es tan solo una célula de ese gigantesco cuerpo musical que a todos
nos pertenece, que muy poco se ha asumido como un patrimonio nacional y
del que desde luego, deberíamos estar orgullosos. 

