Crítica de discos

Brasiliana

(Por José Prieto Marugán)

Brasiliana: Obras para flauta y guitarra de Assad, Coll, Gnatalli, Pernambuco, Oliva, Amargós, Barroso, Nobre y Villa-Lobos. Intérpretes: Montserrat Gascón, flauta y Xavier Coll, guitarra. Sello–Ref.: La Mà de Guido, LMG 2082. CD Duración: 58’20”. Grabación: Mayo, 2007.
Brasiliana

Sostienen los expertos que la música brasileña es una mezcla de la indígena y folclórica, de los ritmos africanos que llegaron con los esclavos y de los procedimientos propios de la música europea. Con toda esta mezcolanza los creadores brasileños han conseguido una música con personalidad propia, como muy bien muestran los catorce temas de nueve compositores que ofrece este CD. Simbiosis extraordinariamente atractiva, a medio camino entre la música popular y la culta, derrochando la frescura de lo folclórico pasado por el tamiz de la técnica – creadora e interpretativa- académica.

Abre el disco la delicada y expresiva Violetas azuis, obra del brasileño Sergio Assad, del que se incluyen otras dos obras: Jobiniana, homenaje a Carlos Jobin, figura clave en la “bossa nova”, y página exigente en lo expresivo, a pesar de su tiempo lento, y Círculo mágico, relacionada con los rituales paganos europeos, la más ancestral y telúrica de la selección que parece estar pidiendo la orquesta a gritos.

Muy interesantes resultan los Retratos de Radamés Gnatalli, dedicados a figuras importantes de la música popular brasileña: el evocativo Pixinguinha, a Alfredo de la Rocha Viana, y la chispeante Chiquinha Gonzaga, a Francis Edwiges Neves Gonzaga la primera mujer en dirigir una orquesta en Brasil.

El ritmo y el sentimiento de la “bossa nova” está presenta en la encantadora Sara, de Xavier Coll, o las dos de Marcs Oliva: Sonhadora, cálida y evocativa, como su título, y Brasileiro, suave y acariciadora.

Destacaremos, para no alargar este comentario, la deliciosa nana de Paurilllo Barroso, Para ninhar; la canción amorosa Modiha, de Villa-Lobos y Chorinho catalá, pieza de virtuosismo y garra, de Joan Albert Amargós.

Las dos obras de Joao Pernambuco, compositor muy elogiado por Heitor Villa-Lobos, para guitarra solista, son páginas elaboradas, muy bien escritas para el instrumento de las seis cuerdas y de evidente ambiente clásico en el repertorio guitarrístico.

La interpretación del dúo Gascón-Coll es excelente. Ella, flautista, ofrece una sonoridad llena, con cuerpo y densidad, con afinación perfecta incluso en algunos momentos verdaderamente comprometidos; él, guitarrista, pulsación impecable, limpieza y capacidad para acompañar, algo no siempre presente en quienes son, en otras ocasiones, solistas. El dúo, formado en 1989, ha recorrido prácticamente el mundo y si en vivo tocan como en este disco, harán ganado muchos y merecidos aplausos. Vaya también el nuestro.

Escribir a José Prieto Marugán