II Festival América-España
Entrevista a Alfredo Aracil
(Por José Prieto Marugán)
El mes de junio se celebra en Madrid la segunda edición del Festival América-España, bajo la dirección artística de Josep Pons, titular de la Orquesta y Coros Nacionales de España (OCNE), entidad promotora de este festival consistente en diversas actividades destinadas al conocimiento y divulgación de la música española e iberoamericana. Para conocer algunos detalles de este acontecimiento preguntamos a su coordinador, Alfredo Aracil, compositor y persona con gran experiencia en actividades de gestión relacionadas con la música, entre las que destacamos su participación en el Consorcio “Madrid 92” y, sobre todo su actividad como director del Festival Internacional de Música y Danza de Granada desde 1994 a 2001.
Alfredo
Aracil
Paz Serrano Rus ©2008
OpusMusica.- Sr. Aracil: ¿Cuáles son los objetivos de este Festival?
Alfredo Aracil.- Conocer mejor, redescubrir en algunos casos, y divulgar la música española e iberoamericana al público aficionado más o menos habitual de los conciertos y salir al encuentro de un público nuevo en el que no falte la cada vez más numerosa comunidad americana residente entre nosotros
O.M.- El Festival se estructura en tres apartados: conferencias, conciertos y encuentros. ¿Qué destacaría de cada uno de ellos?
A.A.- Pensamos que un festival como este no debe ser sólo una suma de espectáculos, de conciertos atractivos, sino también una oportunidad para conocer, enseñar, compartir, dialogar… y desde esa premisa se programan las conferencias y los encuentros; las conferencias tienen un carácter informativo y divulgativo más tradicional, y los encuentros están orientados más como un foro no sólo de información sino también de reflexión colectiva y discusión.
Las conferencias y encuentros son de entrada libre y los conciertos se ofrecen a unos precios muy asequibles, a partir de 3 euros, porque queremos que la convocatoria esté al alcance de cualquier bolsillo.
O.M.- Todas las actividades previstas se celebrarán Madrid, ¿para cuándo alguna de ellas en el otro lado, en América?
A.A.- Esa es una posibilidad muy atractiva, pero se escapa, de momento, de nuestro alcance. No olvidemos que el Festival es sólo (nada menos, pero sólo) una actividad de la Orquesta y Coro Nacionales de España. La OCNE, en una decisión pienso que muy loable, se compromete con este repertorio y este patrimonio de todos, pero sus posibilidades son obviamente limitadas. Tal vez en el futuro, con la colaboración de otras instituciones, pueda crecer más y dar ese salto.
Los conciertos
O.M.- Son seis los conciertos previstos que abarcan música de distintas épocas, muy relacionada con América. ¿Qué destacaría de cada uno de ellos?
II Festival América-España
A.A.- En el primero, el jueves 19, la Camerata Renacentista de Caracas, que dirige Isabel Palacios, ofrecerá un programa muy colorista de negriyas, villancicos, juguetes y mestizos en los Virreinatos, con obras de Juan Mathias, Tomás de Torrejón y Velasco, Sebastián Durón, Juan de Araujo, Diego de Salazar, Juan de Herrera, Alonso de Torices, José Cascante, Gaspar Fernandes, Juan García de Céspedes y un Anónimo fechado en Cuzco en el siglo XVIII. Los conciertos de la Camerata son siempre muy atractivos, por el calor que transmiten en sus interpretaciones. Al día siguiente, la Orquesta Sinfónica de Tenerife, invitada este año al Festival, ofrecerá bajo la dirección de Edmon Colomer un programa de obras de autores españoles y americanos del siglo XX: el madrileño José Luis Turina, el mexicano Mario Lavista, el argentino (afincado en Europa los últimos años de su vida) Alberto Ginastera y el asturiano (afincado en América tras nuestra guerra civil) Julián Orbón; de éste tendremos ocasión de escuchar, con el Cuarteto Bretón como solista, el Concerto grosso para cuarteto de cuerda y orquesta, una pieza maestra del neoclasicismo musical.
El martes 24, recital homenaje a Sarasate en el centenario de su muerte, con piezas bien conocidas de Pablo Sarasate junto a interesantes muestras de otros dos grandes violinistas españoles, Joan Manén y Manuel Quiroga; todo a cargo de Ane Matxain al violín, acompañada al piano por Amaia Zipitria. Dos días después, el jueves 26, La Grande Chapelle, el excelente conjunto vocal e instrumental que actualmente dirige Albert Recasens, nos ofrecerá un panorama de la música policoral en el Nuevo Mundo, con obras de Francisco López Capillas, Carlos Patiño, Juan Gutiérrez de Padilla, Gaspar Fernandes, Tomás de Torrejón y Velasco, Cristóbal Galán, Sebastián Durón, Juan de Araujo y una página atribuida a Blas Tardío de Guzmán.
El viernes 27 tendremos ocasión de escuchar el primero de los estrenos del Festival: una pieza de Alicia Díaz de la Fuente para coro y órgano, La noche en ti no alterna, sobre textos del peruano Pablo de Olavide, en un ambicioso programa del organista Raúl Prieto Ramírez y el Coro Nacional de España, dirigido por su titular, Mireia Barrera. Obras para órgano solo, coro a cappella y coro y órgano de Jesús Guridi, Norberto Almandoz, Isaac Albéniz, Vicente Goicoechea, Juan Alfonso García, Eduardo Torres y Manuel Blancafort enmarcarán el estreno, antes de concluir con el bellísimo Cantar del alma de Federico Mompou, sobre versos de San Juan de la Cruz.
La clausura, el lunes 30, correrá a cargo de la Orquesta Nacional de España, dirigida por José Luis Temes, con un programa centrado en obras de autores españoles compuestas en el continente americano; es el caso del estreno de Juan José Colomer, valenciano residente en Los Ángeles, o del segundo Interludio de Goyescas, escrito por Enrique Granados en Nueva York; también fueron escritas en América, en México concretamente, el Concierto para violín y orquesta del aragonés Simón Tapia Colman (que contará con la participación como solista de Ara Malikian) y la Sinfonía de la Danza Prima (Sinfonía III) de la asturiana María Teresa Prieto…, dos magníficas obras estrenadas en América y nunca presentadas en España. Son unas recuperaciones realmente dignas de escuchar.
O.M.- Llama la atención un “Homenaje a Sarasate”, de quien que se cumple en este año el primer centenario de su muerte. ¿Significa esto que el Festival va a aprovechar también este tipo de efemérides en el futuro?
A.A.- No de una manera sistemática, porque queremos mantener un cierto grado de libertad para preparar en cada ocasión los programas, pero sí vamos a tener en cuenta las efemérides más propicias. Para el año que viene, por ejemplo, llaman a la puerta Villa-Lobos, Albéniz… y lo celebraremos de alguna forma con ellos, desde luego.
Conferencias y coloquios
O.M.- Serán tres las conferencias ofrecidas en la Casa de América, dentro de este II Festival América España, bajo el título genérico de “El Barroco Transatlántico”. ¿Qué destacaría de estas charlas?
Estudiante
música. San Ignacio de Velasco, Chiquitos (Bolivia)
The Hispanic Baroque ©2008
A.A.- Lo primero, que el ciclo es posible gracias a la colaboración del proyecto The Hispanic Baroque de la Universidad de Western Ontario y el Consejo de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá. La idea aquí es mostrar el barroco en América como fenómeno intercontinental, como cultura global, diríamos hoy. Veremos la importancia y singularidad de su música, la conservación de ese patrimonio y su pervivencia, en algunas comunidades, de generación en generación hasta hoy mismo. El profesor Juan Luis Suárez, director del proyecto, y Mikaela Vergara, coordinadora de su rama musical, abrirán el ciclo el sábado 21 con una aproximación al pasado y presente de la cultura barroca transatlántica, incluyendo fragmentos del documental Guardianes de un tesoro musical, sobre comunidades indígenas que han sabido mantener vivo durante siglos el legado musical barroco de las misiones. Seguirá el lunes 23 el musicólogo polaco Piotr Nawrot, profesor en Bolivia del Conservatorio Nacional de Música de La Paz, con una conferencia sobre la música en la misiones jesuíticas, que prestará especial atención a la conservada en el archivo de Indios Moxos, y cerrará el ciclo, el miércoles 25, el director y musicólogo peruano Aurelio Tello, afincado en México, donde dirige la Capilla Virreinal de la Nueva España, hablando sobre la música en las catedrales americanas, con una mirada particular a los villancicos de Sor Juana Inés de la Cruz.
O.M.- ¿Qué influencia ha tenido la música “clásica” española, en el desarrollo de la música “clásica” en los países iberoamericanos?
A.A.- La música, como el resto de la cultura, ha tenido una influencia decisiva; la música española y portuguesa en primer termino, pero también la italiana, por ejemplo, y otras músicas europeas que, a su vez, influían, en las de España y Portugal. Pero América contaba con una cultura autóctona que aflora, incluso dentro de esos moldes clásicos, en todas las épocas, no sólo en el momento de los llamados nacionalismos del siglo XIX y XX. En el concierto de la Camerata Renacentista de Caracas tendremos, sin ir más lejos, ocasión de comprobarlo y, cómo no, en las conferencias que acabo de comentar.
O.M.- ¿Está prevista la publicación de las conferencias?
A.A.- Sí. La página web del Festival va a recoger año tras año todo este material, para que esté al alcance de todos en cualquier parte del mundo.
Encuentro sobre paisajes sonoros
O.M.- Paralelamente a los conciertos y conferencias se celebrará el II Encuentro Iberoamericano sobre Paisajes Sonoros, dedicado, concretamente, al agua. Este es un planteamiento novedoso y que se nos antoja original y potencialmente atractivo. En primer lugar, indíquenos por favor lugares y fechas de las distintas actividades.
-Don
Januario. Músico de Santa Ana, Chiquitos (Bolivia)
The Hispanic Baroque ©2008
A.A.- Bajo el título de "Los sonidos del agua", tendrá lugar en la Residencia de Estudiantes, del martes 24 al viernes 27, con intervenciones programadas a las 10.00, las 12.15 y las 16.30. En ellas, artistas, antropólogos, arquitectos, ecologistas, profesionales de la radio e historiadores de Argentina, Chile, España, Italia, México y Uruguay reflexionarán, informarán e ilustrarán con ejemplos sobre aspectos tan cercanos y diversos como el rumor de los ríos, el ruido de los glaciares, los juegos de agua en parques y jardines, el eterno ir y venir del sonido de las olas en la costa, el profundo resonar sin fin de los torrentes de montaña o las grandes cataratas, capaces de marcar acústicamente amplios territorios, los distintos ruidos de la lluvia o la cualidad especial con la que nuestros sonidos cambian en días de niebla o de nieve. Bajo la dirección de José Luís Carles, los invitados son Ramón Pelinski, Ricardo Atienza, Miguel Gálvez Taroncher, Luis Barrie, Juan-Gil López (de Escoitar.org), Leonardo Fiorelli, Cristina Palmese, Francesc Daumal, José Iges, Llorenç Barber y Lidia Camacho; tras sus intervenciones, de una hora aproximadamente cada una, habrá siempre otra hora de coloquio y debate, lo que convierte estos encuentros en un foro abierto a todos. La experiencia del primer Encuentro, el año pasado, fue extraordinaria.
O.M.- ¿Qué aprovechamiento pueden tener, a su juicio, elementos sonoros habituales de nuestro entorno: el agua, ruidos del campo o de las ciudades, etc., para la creación musical contemporánea?
A.A.- Existe un número considerable de "paisajistas" en el ámbito, sobre todo, de la música electroacústica, pero también fuera de ella. Entre los artistas que intervienen en el Encuentro, las creaciones y propuestas de José Luis Carles o José Iges, por una parte, y de Llorenç Barber, por otra, son buenos ejemplos de una y otra vía. La paleta de sonidos y, muy importante aquí, las connotaciones de esos sonidos que ofrece el mundo que nos rodea es tan rica que las posibilidades son infinitas.
O.M.- ¿Y para los oyentes?
A.A.- Para los oyentes, es decir, para todos nosotros, pues todos somos oyentes del mundo, ganar en sensibilidad hacia los sonidos que provocamos y hacia los paisajes sonoros que nos rodean nos hará ganar en calidad de vida, porque el sonido, como la luz, el olor, la temperatura, es elemento primordial en nuestra percepción de un entorno; nos hará, además, disfrutar (o padecer, según los casos) con más plenitud de los lugares que habitamos y que visitamos, y nos hará conocerlos mejor. Identificar los sonidos propios de cada sitio y respetarlos, protegerlos por ejemplo de los ruidos de motores o de las músicas enlatadas que algunos desconsiderados se empeñan en "compartir" con los demás, es cuidar un patrimonio inmaterial de riqueza extraordinaria.
El futuro
O.M.- Siendo ésta es la segunda edición del Festival, la pregunta final es obligada: ¿Hay intenciones de continuidad? ¿Qué proyectos concretos se barajan para futuras convocatorias?
A.A.- Desde luego, hay intención de que el Festival continúe y crezca. La Orquesta y Coro Nacionales de España está detrás, primero de la idea y ahora del proyecto, y confía en que los primeros pasos en la dirección que nos hemos marcado se consoliden y, como parece que así puede suceder, vayamos ganando el interés de la gente, del público, porque, no lo olvidemos, nos movemos por vocación en un repertorio que no es el habitual de los aficionados, digamos, menos inquietos. Conseguir la complicidad y colaboración de otras instituciones para, juntos, atraer a ese nuevo público, que puede estar entre los estudiantes, entre los americanos que viven aquí, con nosotros, y entre los aficionados más abiertos a conocer y disfrutar lo que está más allá de la rutina, es nuestro reto ahora; nuestro principal proyecto a corto y medio plazo.

