Recital en Madrid

La Venexiana I. Claudio Monteverdi

(Por Alicia Perris)

La Venexiana. Claudio Cavina, director y alto. Emanuela Galli, soprano, Alena Dantcheva, soprano, Raffaele Giordani, tenor, Giuseppe Maletto, tenor, Daniele Carnovich, bajo, Gabriela Palomba, tiorba, Marta Graziolino, arpa, Davide Pozzi, clave. Teatro Real. Sala Gayarre. 8 de mayo a las 20 horas.
La Venexiana

"La Venexiana" fue fundada por Claudio Cavina en 1996 y está considerada como la mejor agrupación dedicada al madrigal italiano…tiene un modo propio de interpretación musical y teatral, que centra su atención en todos los matices de la palabra, exaltando el contraste entre lo culto y lo popular, lo sacro y lo profano…”. Es un grupo conocido y admirado que ha llevado su saber hacer musical a ciudades como París, San Petersburgo, Estrasburgo, Barcelona, entre muchas otras. Posee también una gran colección de grabaciones con un repertorio que va de Gesualdo da Venosa, a Segismundo d´India, pasando por Luzzaschi, Giaches de Wert y sobre todo, Claudio Monteverdi. Ha obtenido numerosos premios en Italia, Francia y España, entre otros el Prix Cecilia 1999, el Gramophone Award 2001 y el Grand Prix du Disque 2003. Su Director musical, Claudio Cavina, es uno de los contratenores italianos más destacados de su generación y participó en numerosas audiciones con diferentes grupos musicales en Europa y en países como Israel, Japón o México.

El Teatro Real ha puesto esta temporada especial énfasis en recuperar y poner de relieve compositores y obras que a menudo no están incluidas en los repertorios convencionales de los grandes teatros. Es el caso de músico Claudio Monteverdi, nacido en Cremona en 1567 y sus madrigales, que en esta ocasión se reparten en dos programas diferentes cada día, La Venexiana I y La Venexiana II.

El madrigal es una forma musical puramente vocal, con varias voces generalmente, cuyos orígenes pueden rastrearse en la frottola, de tipo más popular. Como explica Carmelo di Gennaro citando a Flavio Testi en su estudio sobre la música renacentista en Italia, el madrigal nace “de una necesidad más profunda de implantar polifónicamente una composición entera, libre, sin reanudaciones ni repeticiones de estrofas, estrictamente adaptada al acento de las palabras y a la expresión de los sentimientos”.

El programa del día 8 de mayo, La Venexiana I, lleva como subtítulo Lasciatemi morire o El arte de Claudio Monteverdi y se puede comprobar por los títulos el recurso a los sentimientos y al mundo de las emociones, siempre eso sí, conservando las convenciones que la sensibilidad renacentista imponía a estas efusiones. Así escuchamos T´amo mia vita, Misero Alceo, Zefiro torna, Una donna fra l´altre, Batto, qui pianse Ergasto, Ohimè, il bel viso, Romanesca, Soave libertate, Dolcissimo usignolo, Vaga su spina ascosa, O come sei gentile, Gira il nemico insidioso, Su, su, pastorelli vezzosi, Perché t´en fuggi o Fillide y Lamento della Ninfa. Todos pertenecientes al quinto, sexto, séptimo y octavo libros de madrigales de Monteverdi.

La Venexiana. Imagen

Preciosa sala la Gayarre, ideal para crear un clima íntimo, recogido, de goce contenido, casi religioso, místico, con el inspirado músico de Cremona. Como escribe Carmelo di Gennaro, “…En su extraordinaria parábola, partiendo Monteverdi de la base madrigalesca de la descripción de la “palabra”, llega revolucionariamente a la descripción de los “afectos”…la voz posee una triple naturaleza, así como la ciencia de la música: el arte y la naturaleza se funden para analizar el alma humana, con una profundidad de concepción poco frecuente en toda la historia de la música”. Y la ternura dulce y la pasión no siempre compartida, que evoca calladamente la plegaria amorosa de los pastores de Garcilaso de la Vega, más enternecedor aún en italiano, una lengua angélica, como gustaba definirla Miguel Angel Ochoa Brun, recordado Director de la Escuela Diplomática de Madrid y embajador de España en Viena:

“O voce di dolcezza e di diletto,

Prendila tosto amore,  

Stampala nel mio petto 

Stampala nel mio petto"

“¡Oh voz de dulzura y de placer,

tómala de prisa, amor,

grábala en mi pecho,

viva solo para ella mi alma”

Fotografías cortesía del Teatro Real © 2008 by Javier del Real
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