Nuestro número de OpusMusica de los meses de julio y agosto viene encabezado por una entrevista al director de orquesta Lorenzo Ramos, recientemente nombrado Director Musical de la Temporada Lírica del Teatro Cervantes de Málaga. También recordamos el Centenario del nacimiento del compositor francés Olivier Messiaen (1908-1992), con un artículo dedicado a su figura y con la reseña de dos novedades discográficas que presentan sendas grabaciones de una de sus obras más emblemáticas, el "Cuarteto para el fin de los tiempos".
Actualidad Musical
Entrevista a Lorenzo Ramos
«Un director debe formarse entodos los ámbitos y géneros»
El director de orquesta Lorenzo Ramos ha sido recientemente nombrado Director Musical de la Temporada Lírica del Teatro Cervantes de Málaga. Nacido en Viena, fue el último alumno de Karl Österreicher y es licenciado en dirección de orquesta y diplomado en dirección coral por la Escuela Superior de Música de Viena. Ha participado activamente en diversos cursos de dirección con profesores tan prestigiosos como Eric Ericcson y Helmut Rilling y fue uno de los cuatro directores españoles seleccionados por el Teatro Real para participar en el taller de dirección impartido por Daniel Baremboim en Julio de 2003. Sus interpretaciones gozan del elogio del público y de la crítica, que lo avalan como uno de los jóvenes directores con mayor proyección dentro del panorama nacional e internacional.
(Por Fernando Morales)
Sin duda alguna, Turandot es, con sus grandes escenas corales, la más musorgskiana de las partituras puccinianas y gracias a los presupuestos del gran cineasta chino Chen Kaige en esta nueva producción de la ópera póstuma del genio de Lucca, esta característica se ha potenciado hasta el punto de convertirla en casi la protagonista de la velada.
(Por Alicia Perris)
Esta otra revisión del mito de Orfeo y Eurídice, fue estrenada en la Académie Royale de Musique de París, el 2 de agosto de 1774 y en España en versión original en italiano, en el Teatre de la Santa Creu de Barcelona, el 4 de noviembre de 1780. La partitura se abre con una bella obertura, que hace predecir la delicadez y la dulzura de la música en esta ópera de Gluck..
(Por Carlos de Matesanz)
Ambientar la fascinante ópera de Janáček Vĕc Makropulos en un cine de los años 40 tiene sus ventajas y sus inconvenientes; es decir: permite ofrecer una “nueva lectura” –algo sin lo que, al parecer, el teatro y la ópera actuales, aunque sean un título raro como éste, estarían muertos, según los abundantes snobs de turno– a la vez que implica constantes riesgos de incoherencia. En una ópera como ésta (la historia de una gran diva que vive más de trescientos años gracias a un elixir de inmortalidad), en la que la cronología es la auténtica protagonista de la trama y constantemente se está haciendo referencia a años y fechas, la incoherencia temporal, y nunca mejor dicho, está cantada..
(Por Ovidi Cobacho Closa)
Corría el 1912 cuando vio la luz una breve novela de quien sería considerado uno de los novelistas más indiscutibles del siglo XX: Thomas Mann. El título de la obra era Der Tod in Venedig (La muerte en Venecia), un relato donde el escritor alemán nos imbuye en la tortuosa personalidad psicológica...

(Por Marisa Martínez Contreras)
Dos vagones de tren irrumpen en la escena, que va adquiriendo tonalidades dispares, por medio de los efectos lumínicos. Acompañados por la orquesta, los niños comienzan el espectáculo, que nos llevará al mundo fantástico de los cuentos, aunque....esta vez será una Cenicienta muy especial.
en el Auditorio Nacional
(Por Carlos de Matesanz)
La casualidad ha querido enfrentar dos interpretaciones de la Sinfonía Incompleta de Schubert opuestas y, precisamente por ello, complementarias en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. Dos interpretaciones de gran nivel que han permitido contemplar una de las más populares e intensas sinfonías del Romanticismo musical desde un doble punto de vista especialmente revelador.
(Por Alicia Perris)
Como sucedió con Tamerlano y Bajazet, otra vez el Teatro Real ofrece la posibilidad de contrastar dos interpretaciones del mismo caso histórico o de un conocido mito. L´Orfeo de Monteverdi fue estrenada en el Palacio Ducal de Mantua, el 24 de febrero de 1607 y en España el 23 de junio de 1955, en el Jardí dels Tarongers, Casa Bartomeu, de Barcelona.

(Por Enid Negrete)
Las casas de ópera de los países del este se han caracterizado por una larga tradición, que al parecer quedó detenida en algún momento de su historia reciente. En todas las estaciones de metro de la línea que lleva a la ópera de Budapest, pudimos ver pequeñas exposiciones relacionadas con la historia de su teatro de ópera, de las producciones realizadas ahí y de...
Temporada de Juventudes Musicales de Madrid
El sir francés y la música que surge de un bolígrafo(Por Carlos de Matesanz)
Dos grandes directores, especialistas en la música del siglo XVIII, han clausurado fabulosamente el Ciclo de Conciertos y Solistas Extraordinarios 2008 de Juventudes Musicales de Madrid, uno de los más redondos y vistosos de los últimos años. El primero de esos directores, sir John Elliot Gardiner, en sus últimas apariciones en este ciclo madrileño (Pasión según San Mateo de Bach, Las Estaciones de Haydn, las últimas sinfonías de Mozart) ha protagonizado veladas memorables. 
deslumbrante dúo
(Por Otis B. Driftwood)
Uno que ya tiene sus años, recuerda los tiempos en que toda la temporada de ópera de Bilbao se concentraba en las dos semanas de septiembre. En apenas quince días se apretaban, día sí, día no, las únicas representaciones de cada título en el vetusto y abarrotado Coliseo Albia.

de la ONE
(Por Carlos de Matesanz)
La Nacional sigue sin ser la mejor orquesta de España, que es lo que Pons pretendía conseguir cuando asumió su titularidad, pero algo ha mejorado... a despecho de los agoreros que aseguran que la agrupación está peleadísima con su director y al borde de su enésima crisis. 
(Por Hertha Gallego de Torres)
Ocurrió ya hace muchos años, y siempre les recordaba con mucho cariño. Así que el otro día, cuando me enteré de que había muerto “Juanito” (Juan González Guerrero) sentí una pena muy grande, porque ya es demasiada gente que conocí, y que se ha ido para siempre: Antonio García Palmero, Basilio Gassent….y empecé a pensar otra vez en la época en que yo subía las escaleras de aquel maravilloso edificio de Gran Vía, donde había triunfado el teatro Colisevm, luego transformado en cine, y “Juanito” me saludaba y hasta me echaba un piropo, las veces que me lo encontraba, siempre simpático, olvidado ya de las viejas rencillas que un día habían separado su vida de la de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero.

