Ópera en Madrid

La Cenicienta del siglo XX: una ópera infantil

(Por Marisa Martínez Contreras)

La Cenicienta
La Cenicienta, de Sir Peter Maxwell Davis. Adaptación al castellano de David Rodríguez. Dirección musical: Nuria Fernández. Director de escena: José Luis Arellano. Programa infantil de música escénica Padre Soler de la Universidad Carlos III (Madrid).

Dos vagones de tren irrumpen en la escena, la cual va adquiriendo tonalidades dispares, por medio de los efectos lumínicos. Los niños acompañados de la orquesta comienzan el espectáculo, que nos llevará al mundo fantástico de los cuentos, aunque....esta vez será una Cenicienta muy especial.

La ópera infantil Cenicienta está compuesta por Sir Peter Maxwell Davis (1) y su libreto está contextualizado en la época actual. La adaptación al castellano ha sido realizada por David Rodríguez, el director artístico del Programa infantil de música escénica Padre Soler, con el visto bueno del compositor.

El director de escena es José Luis Arellano, Licenciado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), excelente profesional y colaborador directo en varios teatros. El mismo comenta:

"La idea surgió hace tres años, cuando encontramos la partitura y decidimos traducirla al castellano; vimos que era una Cenicienta totalmente atípica, mucho más divertida y moderna que la del cuento tradicional".

La directora musical es Nuria Fernández, también ligada al Teatro Real y a varios ámbitos educativos. Es directora de los dos coros de la Universidad Carlos III, el de voces mixtas y el coro de voces blancas Vocal Ars. También es la directora de los cursos de Dirección de coro en esta misma universidad.

La Universidad Carlos III patrocina desde 1999 el Programa infantil de música escénica Padre Soler, al que posteriormente se han unido los Ayuntamientos de Parla, Pinto, Getafe, Leganés y Alcorcón. Este proyecto, pionero en España y avalado por el Ministerio de Cultura, es un hito en el panorama operístico español. El objetivo del programa es que los niños disfruten haciendo música, además de formarles en variados ámbitos: vocal, de movimiento, interpretación, etc. Los niños trabajan con dos directores, uno de coro y otro escénico, además de un profesor de técnica vocal, otro de danza, escenógrafos, diseñadores de vestuario y maquilladores. Con todo ello van descubriendo el mundo de la música bajo los principios de igualdad y tolerancia.

La obra está estructurada en dos actos, tiene una plantilla de once solistas con doble reparto y varios coros, con un total de cincuenta y ocho niños. Todos ellos son alumnos de Primaria y Secundaria de las poblaciones Sur de Madrid. Han sido seleccionados entre los trescientos niños que participan en el programa Padre Soler. Junto a ellos está la Orquesta de Cámara formada por diez instrumentistas, donde la percusión tiene un papel fundamental en la obra. Está utilizada con carácter expresivo en las partes cómicas de la ópera. Los efectos especiales también son muy espectaculares.

Los niños cantan la historia de una muy moderna Cenicienta, que viaja en tren y una muy peculiar Hada Madrina, una gata, que va siempre acompañada de sus gatitas. También aparecerán las hermanastras, muy varoniles, que hacen las delicias del público. Cenicienta llega a la estación, acompañada de un coro de pasajeros y allí la recibe la señora de la casa en la que va a trabajar, la viuda Trufa que vive con sus tres hijas: Medusa, Anémona y Dragonia, las hermanastras, muy varoniles y representadas por tres adolescentes con la voz mudada. En ellos recae la parte cómica de la obra, siendo sus solos propios de la música de cabaret. Un apuesto edil anuncia que el Rey invita a todas las damas solteras de la corte a un baile en Palacio, cuándo las hermanastras llegan a Palacio su objetivo es cazar al Príncipe ¿lo conseguirán?

En el transcurso de la acción, tanto niños como adultos quedan absortos ante las voces de los cantantes, porque éstos hacen que la ópera resulte muy amena y divertida, a pesar de que, la música es contemporánea y las disonancias y cromatismos aparecen por doquier. La calidad de la representación es muy buena, tanto como para satisfacer a los especialistas del género.

La Cenicienta, de Sir Peter Maxwell Davis

El Programa Infantil Padre Soler ha conseguido la exclusividad con la editorial Chester Music, que es la propietaria de los derechos de la ópera por un periodo de cinco años, con la condición previa de que todos los cantantes que la interpreten sean niños, y esta es la principal novedad la ópera: el estar cantada, exclusivamente por niños y adolescentes.

A partir de su estreno en el Teatro Francisco Rabal de Pinto, toda la compañía inició una gira por la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha, a la que los chicos llamaron el Cenitur. Pasaron por Parla, Leganés, Getafe, Fuenlabrada, Ciudad Real, Talavera de la Reina, Toledo y Albacete, cosechando aplausos y éxitos en todos ellos.

En Julio de 2007, Cenicienta recibió el premio al mejor espectáculo infantil de la temporada en “La XV Edición de los premios del Teatro Rojas” de Toledo. Esto ha supuesto para todos los integrantes una ilusión añadida y un reconocimiento a su dura tarea. No hay que olvidar que los niños ensayaron después del horario escolar durante todo un año, y aunque la organización fue inmejorable, el cansancio físico de los chicos era apreciable. En el mismo año, el Ayuntamiento de Parla, concedió a los veinticuatro cantantes de Cenicienta, procedentes de este municipio, el Premio Especial de los Galardones culturales del Premio Signo, por su esfuerzo, dedicación y buen hacer en la realización de esta ópera.

A través de esta producción la educación musical no se plantea como un fin en sí mismo, sino, según afirma el director del Programa, como una forma de alcanzar otras metas. Y es verdad, los niños aprenden a valorar la música y el hecho artístico, además de las aportaciones que supone trabajar en grupo y en la diversidad de él. Hay que reconocer que todo el equipo de producción de la Cenicienta, ha sabido transmitir a los chicos, toda la ilusión, energía y afán de superación para conseguir llevar a cabo con éxito este gran proyecto. Todos sin excepción son excelentes profesionales en su ámbito, además de seres humanos excepcionales.

Agradecimientos: Dra. Beatriz Montes.
David Rodríguez, Director del Programa Infantil Padre Soler)

(1) Sir Peter Maxwell ha compuesto entre otras muchas obras, la música para los actos de conmemoración del ochenta cumpleaños de la Reina Isabel II de Inglaterra.

Escribir a Marisa Martínez Contreras