Crítica de discos
Así cantan los chicos
(Por José Prieto Marugán)
Así cantan los chicos. Obras de Guridi, García Abril y Valverde y Torregrosa. Intérpretes: Escolanía del Escorial. Director: Javier M. Carmena. Pianista: Alberto Padrón. Duración: 70’48”. Grabación: Aula Magna. Monasterio del Escorial, junio 2006. Sello–Refer: Dies 200714. Distribuido por Diverdi.
Nuestro repertorio musical destinado a los niños es verdaderamente interesante, con ejemplos firmados por Falla, Turina, Toldrá, Rodrigo, Montsalvatge y otros autores, además de los aquí grabados.
Las dos obras de Guridi muestran su conocimiento del mundo coral, seguramente basado en su experiencia como director de la Sociedad Coral de Bilbao. Tanto las tres escenas infantiles, tituladas Así cantan los chicos, de 1909 con texto de Juan Carlos Cortázar, como las Seis canciones infantiles, de 1947, escritas por Jesús María de Arozamena, son ejemplo de cómo debe escribirse música coral. Las primeras son canciones populares, las segundas originales de sus autores; ambas, páginas amables, delicadas, melodiosas y sencillas, fluyen con tal naturalidad que el Padre Nemesio Otaño llegó a decir de la primera composición “así deberían cantar los niños”.
La obra de Antón García Abril, diez temas titulados Colección de canciones infantiles, con texto de Federico Muelas, escritas en 1933, es también muy adecuada para conjuntos de esta naturaleza. Muestra de la calidad compositiva de uno de nuestros más atractivos creadores.
En cuanto a Los chicos de la escuela, se trata de una zarzuela cómica escrita por Carlos Arniches y José Jackson Veyán, con música de Joaquín Valverde (hijo), es decir “Quinito”, y Tomás López Torregrosa. Se estrenó en el Teatro Moderno, de Madrid, el 22 de diciembre de 1903. Además del preludio, contiene cinco números musicales simpáticos, desenfadados y entretenidos.
Todo este repertorio, de duración muy generosa, viene a conformar un disco excelente, muy aconsejable y de obligado conocimiento para quienes, de una manera o de otra, se relacionan o se interesan por el mundo musical infantil y juvenil. Queremos destacar la presencia de la zarzuela. Es un ejemplo más de cómo se puede recuperar una parte de nuestro inmenso catálogo lírico y cómo se puede llevar este repertorio a los centros educativos que disponen de grupos corales.
La Escolanía del Escorial, creada en 1.567 a instancias de Felipe II, fue refundada en 1974 y la constituyen cincuenta niños que residen y estudian en el Monasterio, bajo la atención y tutela de la comunidad agustina del Monasterio. Su función principal es participar en ceremonias litúrgicas -cantan todos los sábados y domingos– , aunque también realizan conciertos fuera del recinto monacal y han grabado varios discos. Esta Escolanía es un conjunto modelo, de primera calidad; cantan con afinación perfecta, con empaste envidiable, con dicción entendible (lo que no es fácil ni frecuente en coros infantiles o juveniles) y disponen de un repertorio muy amplio, tanto religioso como profano. Estas cualidades están presentes en este disco, especialmente en las obras de Guridi y García Abril. La interpretación de la zarzuela nos parece, sin embargo, algo falta de carácter “teatral”, quizá está planteada con demasiada “seriedad” musical. La obra es “cómica” y fresca y sus protagonistas deben destacar estos elementos.
Javier Martínez Carmena (Añover de Tajo, Toledo, 1983), en su momento componente de la Escolanía, es ahora director y ha realizado un trabajo excelente en la preparación del coro, como demuestra el empaste del conjunto y su color. Alberto Padrón (Toledo, 1985), también componente en su día del conjunto, se ha encargado en este disco del acompañamiento al piano, servido con eficacia.
El CD contiene notas en español, inglés y alemán y los textos cantados.

