Crítica de libros
Vicente Martín y Soler
(Por José Prieto Marugán)
Título: Vicente Martín y Soler. Un músico español en el Clasicismo europeo. Autor: Leonardo J. Waisman. Editorial: ICCMU. Colección Musica Hispana-Textos-Biografías. Fecha publicación: Oviedo, 2007. Núm. de páginas: 659. ISBN: 978-84–89457-35-5.
En un artículo publicado en marzo de 2003 en la revista Melómano por nuestro colega Andrés Moreno Mengíbar se afirmaba: “De las muchas injusticias en que ha incurrido nuestra incurable tendencia a la desmemoria, quizá una de las mayores sea la cometida con Vicente Martín y Soler”. Hoy, cinco años después, esta situación ha comenzado a corregirse; ya están disponibles algunas de sus partituras, alguna biografía y este magnífico estudio biográfico-analítico.
Nacido en Valencia en 1754, poco sabemos de sus primeros años de vida, salvo que fue infantillo de coro en la Catedral de Valencia y que en 1775 estrenó en Madrid una ópera (Il tutore burlado) convertida en zarzuela con el doble titulo de La madrileña o El tutor burlado. Gracias al apoyo del futuro Carlos IV se trasladó a Nápoles donde pasó ocho años (1777-1785) consolidando sus conocimientos y cimentando su fama como autor de óperas y ballets. De ahí a Venecia, Parma, Turín y Viena, donde llegó en 1785 precedido de una envidiable fama. En la capital austriaca llegarían a conocerle como “Martini lo Spagnuolo” y trabaría contacto con el célebre libretista Lorenzo da Ponte quien siempre alabó la calidad de la música del valenciano llegando a compararla con la del mismísimo Mozart. En Viena dio a conocer Il burbero di buon core (1786), Una cosa rara (1786) y L’Arbore di Diana (1787).
Al año siguiente Martín viajó a San Petersburgo, reclamado por una atractiva oferta de Catalina II para sustituir a Giuseppe Sarti. El regreso de éste llevó a nuestro músico a Londres, reclamado por Da Ponte donde estrenó La capricciosa corretta o L’isola del piacere. La ruptura con el libretista hizo volver al valenciano a San Petersburgo donde, al cabo de diez años, fallecería el 30 de enero de 1806.
A este personaje ha dedicado Leonardo J. Waisman, musicólogo, docente y director nacido en la Córdoba argentina, en 1947, el grueso y documentado volumen que reseñamos.
El libro se estructura en ocho capítulos. El primero de ellos se ocupa de la biografía del compositor valenciano, los cuatro siguientes están dedicados a las óperas bufas, el sexto a las producciones líricas de carácter serio, oratorios y óperas cómicas, el séptimo dedicado a los ballets, y el octavo a ofrecer una imagen del compositor dentro de la ópera de su época fuera de España. A ellos hay que añadir tres apéndices complementarios entre los que destaca el dedicado a ofrecer los números, concordancias y relaciones de cada ópera.
El grueso del trabajo de Waisman, que lleva investigando la figura de Vicente Martín y Soler desde el año 2001, es el análisis detalladísimo de cada ópera de las que ofrece –en general- el argumento, comentarios sobre el libreto, detalle de los recursos musicales empleados (recitativos, obertura, conjuntos, arias…), estudio de los personajes y sus músicas, y comparaciones de las distintas versiones cuando las hay. El autor ha realizado un amplio trabajo de documentación en archivos y bibliotecas de Madrid, Nápoles, Valencia, San Petersburgo y Estocolmo y ha contado con el apoyo y el consejo de expertos y especialistas en la vida de Martín y Soler.
El libro se ilustra con numerosos ejemplos musicales, tablas comparativas, esquemas que hacen de él una monografía imprescindible para cualquier profesional interesado en cualquier aspecto de la vida y la obra de Martín y Soler, tanto en lo más general como en el detalle particular de cada una de sus obras.
Mención especial merece el trabajo de Ángela Romagnoli (capítulo VII) sobre la música de danza del valenciano, apartado importante en su producción, mucho menos conocido que las óperas, a pesar de que compuso una treintena de obras de este tipo.

