Crítica de discos
Membran hacia el Romanticismo
(Por Carlos de Matesanz)
Beethoven: Los cuartetos de cuerda. Gewandhaus-Quartett. Membran – NCA, 60139-320 (10 CD).
Schubert: Las sinfonías. Philharmonia Hungárica. Dir: Peter Maag. Membran, 231557 (5 CD).
Mendelssohn: Las sinfonías para cuerda. Orquesta de Cámara de Württemberg. Dir: Jörg Faerber. Membran, 231564 (3 CD).
El sello hamburgués Membran, especializado en rescates de grabaciones históricas un tanto rancias comercializadas a muy bajo precio, está en plena efervescencia. Y de lo mucho nuevo que saca cada mes, traemos aquí tres lanzamientos bien distintos, pertenecientes los tres al primer Romanticismo alemán. Bien distintos, porque uno es una reedición realmente rancia (Schubert), otro es una exquisitez de las que pasan desapercibidas (Mendelssohn) y el tercero es una nueva grabación que terminó de realizarse hace tan sólo un lustro.
Es ésta última una grabación impresionante de uno de los monumentos incontestables de la Historia de la Música: la integral de los cuartetos de Ludwig van Beethoven, a cargo del cuarteto de cuerdas más antiguo del orbe, el único que ha permanecido dos siglos en activo ininterrumpidamente: el de la Gewandhaus de Leipzig. Para celebrar su doscientos cumpleaños, la formación actual del cuarteto (Frank-Michael Erben y Conrad Suske, violines; Volker Metz, viola; Jürnjakob Timm, cello) ha realizado esta grabación entre 1996 y 2003. La interpretación es sobria y soberbia, y aunque no alcance la riqueza tímbrica del Cuarteto Alban Berg (EMI), el equilibrio clásico del Italiano (Philips) o la perfección del Tokio (RCA), participa de todo esto, sumando una seriedad y una concentración realmente extraordinarias. El sonido es oscuro y rico, sin empañar los momentos más líricos o delicados (muy Gewandhaus, vaya), y su visión es unitaria y muy compacta, sin marcar en exceso esa evolución del Clasicismo a un futuro visionario que alienta casi programáticamente otras interpretaciones. La edición, premiada como Disco del Año por la crítica alemana, se presenta en una gran caja “formato libro”, con un enjundioso libreto de 96 páginas en inglés, alemán y francés. Los cuartetos habrían cabido perfectamente en ocho discos, pero, para compensar, el último disco incluye el infrecuentísimo arreglo para cuarteto del propio Beethoven de su Sonata para piano Op. 14 nº 1 y una larga entrevista con los miembros actuales del cuarteto ilustrada con fragmentos de grabaciones históricas. Teniendo en cuenta que la grabación tiene algo más de fuste que la del Guarneri (Brilliant) y que sale por la mitad de precio que las de los mencionados Alban Berg e Italiano, es una opción que debe incluirse entre las primeras.
Por contra, es una clara decepción la integral de las sinfonías de Schubert que registró en mayo de 1969 Peter Maag para el sello Vox. La toma sonora no es buena, la orquesta –hoy desaparecida– estaba en pésima forma y el gran Maag no parece identificarse con una música que, no obstante, le pega tanto, hasta las últimas sinfonías. En la Grande, hay fuego y pasión de auténtica ley, pero escuchar las Sinfonías 1 y 2, por ejemplo, es una auténtica tortura. Es verdad que no existe una integral discográfica de las sinfonías de Schubert redonda; esperábamos que ésta fuese la revelación: vaya chasco. Y no es que no tenga sus buenos momentos; pero preferiremos sin duda al mucho más regular Muti con ese pedazo de Filarmónica Vienesa, que podemos encontrar en serie muy económica (Brilliant) o, por un poco más de dinero, al ígneo Itsván Kertész (Decca).
Lo contrario ocurre el registro que nos queda por reseñar: el de esas obritas a veces intrascendentes y a veces magníficas pero siempre encantadoras que son las Sinfonías para Cuerda de Felix Mendelssohn. El registro de mediados de los 70 a cargo de la Württembergisches Kammerorchester dirigida por su titular Jörg Färber, originariamente también para el sello Vox, nos lo temíamos rancio, blanducho y pasado de moda. Pues no: es fresco, simpático, muy clásico, nada mal grabado y por encima de otras opciones de similar precio y muy alabadas en su día (Agnieszka Duczmal en Arts). La orquesta tiene una gran altura técnica y sigue de cerca a las rotundas cuerdas de la Gewandhaus, que grabaron esta integral –de modo más completo, todo hay que decirlo– para el sello Berlin Classics. Pues sí, el presente registro no es tan completo ni tan sonoro como aquél, pero, por contra, ofrece el producto en tan sólo tres discos y al precio más bajo del mercado.

