Crítica de discos

María Teresa Prieto: obra sinfónica

(Por José Prieto Marugán)

María Teresa Prieto. Obra sinfónica completa. Intérpretes: Carlos Prieto, violonchelo. Orquesta de Córdoba. Director: José Luis Temes. Duración: 123’. Grabación: Gran Teatro de Córdoba, 2005 y 2006. Sello–Refer: Verso, VRS 2047 (2 CD). Distribuido por Diverdi.
María Teresa Prieto: obra sinfónica

Vaya por delante que la coincidencia de apellidos entre la compositora, una de las figuras más importantes de la música española de la segunda mitad del siglo XX y quien esto firma es sólo producto de la casualidad y no de parentesco familiar alguno.

María Teresa Prieto nació en Oviedo en 1896 en el seno de una familia interesada por la cultura; se formó en Asturias, Madrid y México donde residía su hermano y donde se refugió, en 1937, como consecuencia de la Guerra Civil. María Teresa no volverá nunca a su patria y morirá en el país americano en 1982. Sin embargo, su música siempre traslucirá el cariño y el recuerdo de su Asturias natal. Ejerció su trabajo creador con discreción y casi con timidez, a pesar de los cual sus obras fueron elogiadas e interpretadas por personajes como Erich Kleiber, Carlos Chávez, Ataúlfo Argenta, Manuel Ponce y el mismísimo Igor Stravinsky.

En términos generales podría decirse que la música de María Teresa Prieto suena familiar, aún sin haberla oído nunca, probablemente porque está construida empleando melodías, giros y modos muchas veces basados en el folclore de su tierra, claramente identificado o sólo sugerido.

Sus tres sinfonías, que siguen el esquema clásico, llevan un subtítulo. La primera, “Asturiana” (1942) es una verdadera carta de presentación, en la que se advierten ideas folclóricas muy estilizadas desarrolladas por medio de una gran orquestación. La segunda, "Sinfonía breve”, (1945) destaca por la sencillez de la inspiración y es la imagen sonora de paisajes añorados; María Teresa la llamaba su “sinfonía pastoral”. La tercera, "Sinfonía de la danza prima", (1951), se abre con un movimiento cortesano y solemne como corresponde a la antigua “danza prima” asturiana. Los otros dos resultan algo más que una evocación, casi un retrato de los ritmos y aires asturianos.

Impresión sinfónica, la primera obra sinfónica de la autora y con la que se abre este disco, data de 1940 y es música descriptiva de un paisaje bucólico, transparente e indefinido; requiere el concurso de un piano que se integra con la orquesta. Palo verde, de 1967, es una suite de ballet, formada por cinco tiempos de carácter danzarín, sencillo y directo. Los Cuadros de la naturaleza (1965-67) es un díptico descriptivo formado por dos movimientos: “Asturias” y “El valle de México”, en los que María Teresa emplea la técnica dodecafónica. También emplea la técnica serial en Tema variado y fuga, en estilo dodecafónico, página dedicada a su sobrino Juan Luis Prieto. Otro sobrino, el violonchelista Carlos Prieto, es el destinatario de Adagio y fuga, de 1948, que es una especie de concierto para violonchelo y orquesta en la que se puede apreciar la habilidad de la autora para la instrumentación.

Una vez más José Luis Temes demuestra su interés por recuperar música española desconocida. En este caso, el proyecto ha resultado especialmente difícil, lo que, sin duda, ha servicio de acicate al director madrileño, aunque le haya supuesto un trabajo adicional. Pero es que además, el director madrileño es un excelente intérprete planteando estas obras con claridad de concepto, resaltando planos sonoros, estructuras rítmicas y detalles que son producto del estudio concienzudo de cada partitura. La Orquesta de Córdoba, es una formación joven (fue creada en 1992), que en poco tiempo se ha hecho un hueco en una España en la que han nacido, en pocos años, muchas formaciones sinfónicas. Además de la calidad técnica que es exigible, exhibe interés y entusiasmo, cualidades que no adornan otras formaciones de más antigüedad e historia. La verdad es que gracias a entidades de este tipo, nuestra música –en especial la grabada- se está enriqueciendo notablemente.

El disco contiene muy interesantes notas (en castellano e inglés) de José Luis Temes, muestra de su doble faceta de erudito y comunicador, cualidades presentes en todos sus trabajos.

Escribir a José Prieto Marugán