Crítica de discos
Tríos para clarinete, violonchelo y piano
(por Joaquim Zueras Navarro)
Título: Chamber Music Discoveries. Obras: Tríos de Robert Kahn, Jonathan S. Febland, Rodney Newton, Jorge Grundman Isla y David Johstone. Intérpretes: Trío B3 Classic. Sello: Warner Music Spain. Ref. 5144255012.
Título: New Chamber Music Discoveries. Obras: Tríos de Albert Gyrowetz, Emil Hartmann, Paul Juon y Robert Kahn. Intérprtes: Trío B3 Classic. Sello: Warner Music Spain. Ref. 5144282525.
El sello Warner Music Spain ha editado dos CD´s con tríos infrecuenes de compositores tan poco conocidos como fecundos en su vida profesional. El primer CD, Chamber Music Discoveries reúne a autores del siglo XX que utilizan un lenguaje tardorromántico con elementos impresionistas. Robert Kahn (1865-1951), fecundo autor de lieder, nació en Mannheim, estudió en la Hochshule für Musik de Berlín y más tarde profundizó en sus estudios con Joseph Rheinberger. En Viena se relacionó con Joseph Joachim y con Johannes Brahms, quienes le alentaron en su labor creativa. El Trío en sol menor, op. 45, elaborado con delicadeza y de expresión serena, se emparenta en su estética con los tríos de Brahms y Zemlinsky. El inglés Jonathan S. Febland (1960) se formó en la Royal Academy of Music de Londres. Su estilo participa de diversas influencias como el jazz, la música ligera, la tradición clásica y la música contemporánea. Su English Suite, del 2007, es una curiosa humorada, incluso en el sombrío Adagio con que preludia el Allegro final. Su encanto radica en que al no tratarse de música narrativa, suscita por ello la imaginación del oyente carente de pautas. Rodney Newton (1945) nació en Birmingham, en donde estudió música. Compositor de nueve sinfonías y un número importante de música de cámara, también es autor de música para cine y televisión. La Suite World of the Sea consta de siete cuadros musicales de ambiente marino en una atmósfera suave y debussista. Resulta particularmente enternecedora Mornig at Sea por su poético diálogo entre el clarinete y el violonchelo. Jorge Grundman (1961) estudió en el conservatorio de Madrid, su ciudad natal, en donde se dedica a la docencia, la investigación y la composición. Su Adagio, inequívocamente tonal, destaca por su conmovedora y sugernente sencillez. David Johnstone (1959) es un músico británico, violonchelista del Trío B3 Classic, que interpreta ambos discos. Su catálogo de composiciones refleja un carácter abierto y ecléctico. La Fantasía y danza se desarrolla en un clima entre triste y siniestro que, al disiparse, da paso a un motivo que recuerda el Passepied de la Suite Bergamasque de Debussy.
El segundo CD, New Chamber Music Discoveries, abarca un período más amplio que va del clasicismo hasta el postromanticismo. El músico bohemio Adalbert Gyrowetz (1763-1850) completó su formación musical en Viena e Italia. En París vio sorprendido que una de sus sinfonías se había editado bajo el nombre de Haydn, y es que en este compositor prolífico –treinta óperas, una cuarentena de ballets, diecinueve misas, cuarenta sinfonías, sesenta cuartetos de cuerda, treinta tríos y cuarenta sonatas para violín y piano- podemos observar muchas semejanzas con el estilo de Haydn y Mozart, como se evidencia en el Gran Trío concertante, op.43 de 1805. Emil Hartmann (1836-1898) fue hijo del célebre Johann Peter Emilius Hartmann que, junto con Niels W. Gade, son considerados los padres de la música romántica danesa. Ocupó diversas plazas como organista de iglesia, pero se decantó más tarde por la música profana, destacando como autor de obras escénicas y como compositor de obras sinfónicas, corales y de cámara. Su estilo tiene claras influencias brahmsianas. Impera en La Serenade, op. 24 una efusión expresiva muy propia del romanticismo germánico de la época, al mismo tiempo que un gran respeto por el equilibrio formal. Paul Juon (1872-1940), pese a ser conocido como el “Brahms ruso”, se manifiesta haciendo uso de una estética más arriesgada, en la que confluyen características de la música eslava y del romanticismo alemán, y en la que asoman leves pinceladas impresionistas. Estudió en el conservatorio de Moscú con Anton Arensky y Sergei Tanayev, ampliando su formación en Berlín, siendo más tarde profesor de la Hochshule für Musik. Las Trio Miniatures, op. 18 y 24 comprenden la Rêverie, de una expresividad intensa cercana a Chaikovsky, la Humoreske como danza vivaz de acentos moriscos, en la lírica Elegie he creído escuchar atisbos del mejor Fauré, finalmente la Danse phantastique, una plácida remembranza en forma de vals libre. Ya he citado a Robert Khan en el disco anterior. En su Serenade op, 73, sin abandonar la tradición muestra un lenguaje más avanzado y personal. La obra se inicia con una melodía lenta y nostálgica, que en su desarrollo va adquiriendo luminosidad hasta desembocar en un episodio de acentuado dramatismo.
Las bellas acuarelas que acompañan a ambos CDs –el ferrocarril elevado transitando por una calle de Nueva York y la entrada del Palau de la Música de Barcelona- reflejan con acierto el inspirado contenido musical de las obras contenidas, asi como la pulcritud y elegancia con que las interpreta el trío B3 Classic. Música de cámara que complacerá, en especial a los seguidores del repertorio para clarinete.

