Zarzuela. Lo que hemos visto

El bateo /De Madrid a París

(Por José Prieto Marugán)

El bateo (A. Paso/A. Domínguez – F. Chueca /J. Valverde). L. Valdenebro. M. Martín. P. de la Torriente. L. Álvarez.
De Madrid a París (J. Jackson Veyán/E. Sierra – F. Chueca /J. Valverde). P. Quero. C. Rodríguez. L. Valdenebro. L. Casamayor. L. Varela. M. Martín. E. Diago. L. Calero. L. Perezagua.
Coro titular del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director musical: Miguel Roa Versión teatral y dirección de escena: Andrés Lima. Teatro de la Zarzuela,  3 de julio de 2007.
El bateo

El Teatro de la Zarzuela ha cerrado su temporada 2007/08 con un programa doble dedicado a la figura de Chueca, en un tímido homenaje al compositor madrileño en el I Centenario de su muerte. Se presentaban El bateo (1901), obra de música muy conocida y De Madrid a París (1889), poco menos que inédita para la gran mayoría de los aficionados, auque su música es Chueca puro, lo que significa frescura, inspiración y gracia. La primera obra desarrolla la historia de las peripecias del bautizo del hijo de Nieves y Lolo, cuya paternidad es puesta en duda por Pamplinas; la segunda es una serie de números musicales escasamente hilados por la presencia de distintos personajes que acuden a la Exposición Universal de París de 1889.

Andrés Lima, que dirige por primera vez zarzuela, ha diseñado un espectáculo con un hilo conductor común: el planteamiento de las obras como si de un ensayo general se tratase, en el que aparecen un tramoyista y un electricista que deambulan por la escena agarrados a sendas botellas de vino, que también circulan entre los del ensayo, afectando incluso a alguno de manera inconveniente. También aparece, como asistente al ensayo, la figura del maestro Chueca, con su capa y su sombrero. Este personaje es un Chueca desnaturalizado, y soso; seguramente cuando el madrileño asistiera a un ensayo no se limitaría a pararse en el centro del patio de butacas y decir “adelante”, sin más; no, este no es el voluntarioso, ágil, simpático, ingenioso y travieso Chueca que nos retratan sus biografías.

Salvo estos detalles, superfluos a nuestro juicio, el planteamiento teatral de ambas obras, respeta la idea original de sus autores sin caer en la tentación de explotar aspectos que se asocian con frecuencia y erróneamente al género chico: es decir, crítica social y política, tentación aplicable al personaje de Wamba, anarquista de salón y de boquilla. Por otra parte, Lima ha diseñado un espectáculo rápido, de una velocidad trepidante que en ocasiones le perjudica, porque no termina de entenderse lo que se dice en escena. Otro detalle discutible es el excesivo número de personajes en algunas escenas, dan sensación de agobio, de que apenas caben en el escenario, de que los bailarines no tienen espacio para desenvolverse.

De Madrid a París

En lo musical, ninguna de estas dos obras tiene exigencias ni plantea problemas vocales, por lo que los cantantes se mueven con comodidad. Además predominan los números de conjunto. Milagros Martín (Visita en El bateo y La Pelos en De Madrid a París), cumplió con su profesionalidad habitual, Luis Álvarez (Wamba) sacó partido de su perorata revolucionaria y dio la talla en sus intervenciones antirreligiosas. Daniel Moreno hizo un Pamplinas deliberadamente exagerado pero muy eficaz.

En De Madrid a París, Eva Diago protagonizó, con algunas dificultades, el precioso “Vals de las golondrinas”; llevado con demasiado rigor métrico por la orquesta; Luis Varela y Lola Casamayor, excelentes en su caracterización del matrimonio formado por Isidoro y Anastasia, remarcando con teatralidad el habla catalana y arrancando sonrisas al público. Elena, hija de ambos, fue correctamente interpretada por Natalie Pinot, así como Daniel Moreno, que hizo lo propio con el papel de Ángel, su novio. Aunque un poco escasos de recursos, cumplieron Luis Perezagua y Enrique R. del Portal en el simpático “Dúo de la trompetilla”.

El público lo pasó bien; aplaudió más El bateo y que De Madrid a París, porque conoce más la primera obra. En el intermedio y la salida pudimos escuchar algún comentario negativo sobre el montaje (a nosotros no nos pareció tan inadecuado, viendo los tiempos que corren ) aunque había un acuerdo general. Chueca puede con todo.

Escribir a José Prieto Marugán