Crítica de discos

Harmonía se escribe con H

(Por Carlos de Matesanz)

AA.VV: “Crystal tears”. Andreas Scholl (contratenor), Julian Behr (laúd) y Concerto di Viole. Harmonia Mundi, HMC 901993 (CD + DVD).
Brahms: Cuartetos de cuerda 1-3, Quinteto con piano Op. 34. Cuarteto Casals y Claudio Martínez Mehner (piano). Harmonia Mundi, HMI 987074.75 (2 CD).
Brahms: Cuartetos de cuerda

Un álbum exquisito de producción internacional con una estrella propia del sello y otro de producción española con artistas del país nos devuelven a la tónica habitual en los lanzamientos de Harmonia Mundi, después de que la producción de HM Ibérica pareciese paralizada.

Al retomar su actividad, lo hace con el único cuarteto de cuerdas español que circula por el panorama discográfico: el Cuarteto Casals. Muy alabados en sus anteriores registros, centrados en el Clasicismo (Arriaga, Mozart) o en obras no demasiado populares (disco Debussy/Zemlinsky), apuestan ahora por obras del gran repertorio romántico... y pierden. Es una lástima decirlo pero, sin protagonizar un desastre absoluto, no llegan a la altura de lo anterior. No es que a unos artistas tan competentes no pueda perdonárseles un desliz: es que es una lástima que éste se haya producido con un compositor emblemático de la música de cámara, como es Brahms.

Sin el sonido tan redondo y sugerente como en otros discos y con constantes caídas en la tensión de unas páginas muy emotivas, los Casals tienen, no obstante, momentos excelentes, pero muy aislados. No es indispensable que para abordar a Brahms haya que tener de sesenta años para arriba, pero nos atrevemos a recurrir al tópico de que quizá los jóvenes músicos del cuarteto están un poco “verdes” en estas obras. No es cuestión de edad, sino de experiencia. Y lo malo es que la participación de un pianista escasamente expresivo en el dificilísimo Quinteto Op. 34, tira para abajo del todo de la interpretación. No hace falta sugerir versiones comparativas para descalificar este último registro, el del Quinteto, porque se descalifica con sólo oírlo; pero sí, en lo que a los Cuartetos respecta, que nos permitimos recordar las grabaciones de los Cuartetos Italiano o de Tokio, en primera instancia, pero también Borodin o Alban Berg, para comprender que, si las interpretaciones del Cuarteto Casals no están mal –porque no lo están–, distan demasiado de lo que los tres Cuartetos de Brahms exigen, que no es poco y que otros han dado en disco con holgura.

Crystal tears

Todo lo contrario tendríamos que decir del bellísimo álbum de canciones del renacimiento inglés que nos propone el más maduro y reputado contratenor de la actualidad: el alemán Andreas Scholl. Aquí no hay descompensaciones ni altibajos, Scholl –que, no obstante, admite no ser especialista en Renacimiento inglés– está vocalmente perfecto y con una contenida pero efectiva expresividad, un poco sentimentalón a veces, pero los temas escogidos se prestan a ello. Los casi ochenta minutos del cedé, divididos en 21 tracks, recogen canciones de John Dowland y algunos contemporáneos suyos (John Ward, Robert Johnson, William Byrd, John Bennet, Patrick Mando, Richard Mico y Alfonso Ferrabosco), entreveradas de algunas páginas instrumentales. El acompañamiento, exquisitamente ejecutado, corre a cargo de magníficos especialistas: el laudista Julian Behr (a solo en tres de los cortes) y del cuarteto de violas de gamba Concerto di Viole. Completa el álbum un DVD con un reportaje un poco aburrido de veinte minutos sobre las sesiones de grabación, con una entrevista a Scholl como hilo conductor. Un álbum fino-fino.