Crítica de discos

Un chico de nuestro tiempo

(Por Carlos de Matesanz)

Tippett: “A Child of our Time”. Indra Thomas (soprano), Mihoko Fujimura (alto), Steve Davislim (tenor), Matthew Rose (bajo). Coro y Orquesta Sinfónica de Londres. Dir: Colin Davis. LSO Live LSO0670.
Un chico de nuestro tiempo

La tristemente famosa Noche de los cristales rotos de 1938, que marcó el comienzo “oficial” de las persecuciones antisemitas de los nazis por toda Centroeuropa, fue el origen de este singular oratorio profano, de protesta política, que es, sin duda, uno de las obras de arte más características y personales de toda la música del siglo XX.

El presente registro del sello de la Sinfónica de Londres, que se ha montado su propio “chiringuito” discográfico con mejores resultados que otras orquestas inglesas que han hecho lo mismo, nos presenta una grabación en vivo de diciembre de 2007 dirigida por quien, hasta hace poco, ha sido el titular de la agrupación: el octogenario –acaba de cumplir los 80 un par de meses antes– sir Colin Davis, defensor conspicuo y perspicuo de la música de Tippett. Aunque otras ilustres batutas (Pritchard, Rozhdestvensky, Hickox, Previn e incluso el mismo compositor) han dejado interesantes plasmaciones fonográficas de esta obra, algunas inencontrables actualmente en el mercado, es con Davis con quien inmediatamente asociamos esta obra. Ya en grabación de estudio de 1975 para Philips dejó asentado un canon interpretativo que permanece intocado. Ahora, tres décadas después, dos nuevas grabaciones, ambas en vivo, vienen a sumarse a aquella: la que ahora comentamos y otra, casi de las mismas fechas, editada por Hänssler, con la Staatskapelle Dresden.

Si bien la interpretación londinense queda, en conjunto, más redonda que la sajona, no llega a la altura de la vieja grabación de estudio del 75. El sonido de estudio ayuda a esta partitura compleja y Colin Davis la explicaba con menos distancia y más impulso en su juventud. Eso sí, hay que admitir que la Sinfónica de Londres es bastante superior a la Sinfónica de la BBC con que se contó entonces y que el cuarteto vocal es pulquérrimo y muy expresivo (especialmente las damas, muy finas). Pero, si a eso vamos, hay que recordar que en 1975 se contó con ese par de monstruos divinos que fueron las hoy retiradas Jessye Norman y Janet Baker (cada sección del oratorio se cierra con un espiritual negro y, claro, en esos momentos la Norman está inmensa) y con unos impagables BBC Singers.

En cualquier caso, hay que advertir que hoy es prácticamente imposible conseguir aquella vieja grabación suelta: hay que cargar con una caja con otras obras de Tippett en la que no se ofrecen los textos cantados de las obras. Sin embargo, la presente grabación, como producto discográfico es impecable, con un libreto completo y una presentación muy cuidada; amén de con un sonido generalmente notable (alguna indefinición en las partes corales sí se puede apreciar), realzado por la técnica del SúperAudio CD. Esto hace que, aunque en nuestro corazón de discófilos siga teniendo un hueco el registro más añoso, acabemos recomendando, como premio a la labor fonográfica bien realizada, este disco de excelente nivel musical.