Crítica de DVD
Noche de verano en La Verbena de la Paloma
(Por José Prieto Marugán)
Noche de verano en La verbena de la Paloma. Intérpretes: José Antonio López, Amparo Navarro, María José Suárez, David Rubiera, Emilio Sánchez, Marina Pardo, Federico Gallar, Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, Miguel Roa (director musical). Adaptación y dirección escénica: Marina Bollaín. 1 DVD, DECCA, ref. 074 3262. Duración: 75 min (+ 12 extras). Sonido: LPCM Stereo y DTS 5.1 Surround. Subtítulos en inglés, francés, alemán y español. Grabación efectuada en directo en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial el 21-8-2006.
Comentar este DVD requiere hacerlo desde dos puntos de vista: el que se refiere a su contenido y el que tiene que ver con su interpretación.
En cuanto al contenido, lo primero que hay que decir es que no se trata del sainete lírico escrito por Ricardo de la Vega con música de Tomás Bretón, aunque resulta evidente la utilización del título original (en la portada figura el nombre de Tomás Bretón –aunque no toda la música que se incluye es suya–, las palabras “noche de verano en” aparecen en segundo plano y el nombre de Marina Bollaín, adaptadora y responsable del producto, no figura por ninguna parte). Este equívoco deliberado se potencia al incluir una pegatina con la leyenda “Spain’s favourite 'zarzuela' first time on DVD”. Cierto es que se trata de una “adaptación libre”, pero creemos que este detalle debería haberse destacado, porque quien vea este producto y crea que La verbena es así, se equivocará.
Se ha aligerado el texto hablado y se hacen en él cambios importantes; por ejemplo, el relato de Julián cuando encuentra a Susana en un coche con otro hombre, se reparte entre varios personajes, con lo que su dramatismo desaparece y se convierte en un cotilleo de barrio. Otro cambio importante es la desaparición de la “Tía Antonia”, sustituida por un “Tío Antonio”, peluquero de profesión en el que aquello de “Julián, que tiés madre”, resulta desnaturalizado. Han desaparecido el sereno y los guardias, sustituidos por un par de vecinos. Ha desaparecido, también, la cantaora, sus coplas las canta Casta en la peluquería. Don Hilarión es un chuleta modernizado, joven, atractivo y vanidoso, aunque sin la simpatía del vejete original y Julián es un vendedor de butano. Prácticamente todos los personajes originales viejos (el boticario, don Sebastián, la seña Rita…), han desaparecido; aquí son todos de una edad similar, jóvenes. El mismo intérprete da vida a distintos personajes sin cambios en su vestuario, lo que puede despistar a quienes no conozcan la historia original.
La escenografía presenta una estructura metálica dividida en nueve piezas que van dando cabida a distintos ambientes y escenas de la obra. En ella se advierten elementos actuales: lavadoras, una peluquería, personajes de barrio no demasiado actuales… Parece que se intenta reproducir una casa de vecinos actual, trasunto quizá de los antiguos patios de vecinos o corralas madrileñas, que, dicho sea de paso, no aparecen en La verbena.
La música es la que menos cambios sufre, aunque se incluye una balada gallega que canta el Tío Antonio; se añaden más “soleares”, a piano solo, sin canto, que son bailadas en uno de los huecos de la escena; las coplas de don Hilarión son cantadas en una bañera y las soleares en una peluquería; toda la quinta escena es nueva e incluye tres canciones modernas (alguna ya pasada de moda, incluso), que pretenden reflejar el ambiente actual de esta popular verbena. No figuran los autores de la música añadida.
En lo que a la interpretación se refiere, hemos de resaltar el buen oficio de Miguel Roa, que conoce la partitura, sabe destacar sus valores y llevar a orquesta y coro con eficacia. Los papeles principales están servidos por José Antonio López que canta bien su parte de Julián, desde su primera intervención hasta el dúo final con una Susana, representada por la soprano Amparo Navarro, de bello timbre y sin problema para dar a su corto papel la intensidad dramática que posee. El barítono David Rubiera hace un don Hilarión con gran estilo vocal, dando cuerpo a una interpretación adecuada a su “nuevo” personaje; siendo un treintañero no tendría sentido cantar como un vejestorio. María José Suárez hace el papel de Casta con autoridad y estilo, cantando muy bien en las célebres “soleares” que aquí se le han asignado. Marina Pardo es una correcta Señá Rita y Cristina Luar se luce en sus intervenciones como cantante de barrio en el cuadro final.
En la realización técnica del producto, nos parece que hay demasiados planos largos y carencias de iluminación para lo que es un DVD. Cierto es que se trata de una grabación en directo, pero cuando se visualiza en casa no queda bien ver caras oscuras.
El sonido es bueno, y los subtítulos de los cantables se ofrecen en cuatro idiomas: español, francés, inglés y alemán. Como “extras” se incluyen sendas entrevistas con Miguel Roa y con Marina Bollaín. El primero explica el argumento de La verbena, pero el de la obra original de Bretón, no el de la que se ve en el DVD.
En resumen: el espectáculo, producción de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, es dinámico, vivo, divertido y desenfadado, pero no es La verbena de la Paloma.
Recordemos, para finalizar, que Marina Bollaín ya ha explotado esta fórmula en un espectáculo titulado Adiós Julián.

