Zarzuela. Lo que hemos visto

Dúos y romanzas de zarzuela

(Por José Prieto Marugán)

Dúos y romanzas de zarzuela. Obras de Alonso, Barbieri, Chapí, Fernández Caballero, Martínez Valls, Penella, Sorozábal y  Soutullo y Vert. Teresa Novoa, soprano. José Julián Frontal, barítono. Aurelio Viribay, piano. Auditorio Conde Duque, Madrid. 29 de septiembre de 2008.
Teresa Novoa

El Centro Cultural Conde Duque, del Ayuntamiento de Madrid, viene ofreciendo diversos recitales de zarzuela que llenan a rebosar su magnífica sala y aún suele quedar público fuera al completarse el aforo. Uno de los más recientes que hemos escuchado fue organizado por la Asociación Pro-Género Lírico e interpretado por dos grandes cantantes: la soprano gallega Teresa Novoa y el barítono madrileño José Julián Frontal, acompañados por el pianista vitoriano Aurelio Viribay. Un recital con páginas poco frecuentes que resultaron un descubrimiento para muchos de los asistentes, detalle que hay que agradecer porque nos permite conocer algo más la belleza del repertorio y salir un poco de la rutina a que nos tienen acostumbrados algunos cantantes, incluso de muchas campanillas.

En lo que resultó un auténtico mano a mano, la Novoa lució poderío vocal, gracia y estilo, en un par de números de ambientación madrileña, la “Canción de Paloma” de El barberillo de Lavapiés, de Barbieriy la “Romanza de Encarna”, de El último romántico, de Soutullo y Vert. Superó sin problema las agilidades de las “Carceleras” de Las hijas del Zebedeo, de Chapíy resultó simpática y convincente en la “Canción andaluza”, de El dúo de la Africana, de Fernández Caballero. Cantó, además Canción de la reja, partitura del maestro Alonso escrita para la película Forja de Almas, que cuenta la vida del padre Andrés Manjón, alfabetizador de los gitanos del Sacromonte granadino y que fue realizada por Eusebio Ardavín, en 1943.

La soprano, de excelente dicción, dominadora de la dinámica, suave en los pianos, potente en los fuertes, segura en el agudo, llenó sin dificultad la sala de excelente acústica y demostró, una vez más, que es una cantante de primer nivel y enorme versatilidad.

José Julián Frontal

José Julián Frontal preparó un programa poco habitual, constituido por cinco romanzas: la de Fernando, de Entre Sevilla y Triana, de Sorozábal, la de Avi Castellet, de Cançó d’amor i de guerra, zarzuela catalana de Rafael Martínez Valls, la de Ubilla, incluida en El diablo en el poder, de Barbieri, la de Juanillo, perteneciente a El gato montés, de Manuel Penella, página cuyo pasodoble es especialmente popular, y el Raconto de Curro, de Curro el de Lora, de Alonso.

Frontal dio una lección de canto, dominando el carácter, con un juego de dinámicas extraordinario, dando un significado especial a cada frase, perfectamente afinado, sobrado de recursos, expresivo y con soltura escénica.

El concierto se completó con sendos dúos: el de Curro el de Lora, página difícil, que exige a cada una de las voces un gran esfuerzo al llevarlas a las regiones más incómodas de la tesitura y con  importantes necesidades interpretativas para mantener la atención del público durante los ocho minutos largos que dura. El otro dúo fue el de Mari-Pepa y Felipe, con el que culmina esa cima del género chico que es La revoltosa, de Chapí. En ambos fragmentos Teresa y José Julián alcanzaron momentos de especial complicidad interpretativa (en especial en Chapi) y gracias al bellísimo empaste de sus voces pudimos disfrutar de unos dúos como hacía tiempo que no los escuchábamos.

El soporte instrumental estuvo a cargo de Aurelio Viribay, pianista que conoce bien lo que debe ser el acompañamiento a los cantantes: ayuda, colaboración y presencia, pero siempre en un plano de discreción. No todos lo consiguen. Enhorabuena.

Escribir a José Prieto Marugán