Ópera en Manresa
Una Butterfly veristamente japonesa
(Por Ovidi Cobacho Closa)
Madama Butterfly; Ópera en tres actos de G. Puccini, sobre libreto de L. Illica y G. Giacosa. Yasuko Sato (Madama Butterfly), Javier Agulló (B. F. Pinkerton), Marc Canturri (Sharpless), Yayoi Toriki (Suzuki), Marc Sala (Goro); Cor Amics de l’Òpera de Sabadell y Orquestra Simfònica del Vallès. Dirección musical: Elio Orciuolo. Dirección escénica: Carles Ortiz. Producción: Amics de l’Òpera de Sabadell. Manresa, Teatre Kursaal, 12 – XI – 2008.
Dos excelentes intérpretes japonesas, la soprano Yasuko Sato (Madama Butterfly) y la mezzo Yayoi Toriki (Suzuki), encabezaron el reparto de la Madama Butterfly que inauguró la temporada operística que los Amics de l’Ópera de Sabadell hacen circular por distintas capitales catalanas, dentro del Ciclo Òpera a Catalunya. El pasado 12 de noviembre pudo verse esta nueva producción en el manresano Teatre Kursaal, con un cartel de aforo completo.
La producción escénica, de Carles Ortiz, vino haciendo gala de lo que ya es una marca de la casa en estas producciones sabadellenses: hacer virtud de la optimización de medios. Sobre una escenografía (Jordi Galobart) reducida a la mínima expresión y una eficaz iluminación (Nani Valls), Ortiz firmó una puesta escena de manual, que tuvo sus puntos más flojos en la dirección de actores, un tanto estática, en algunas escenas.
Entre el reparto de intérpretes brillaron con luz propia la Butterfly de Sato, de exquisita línea y bello timbre (conmovedoras su aria del segundo acto, “Un bel dì vedremo”, y su escena de suicidio final), y la extraordinaria Suzuki de la mezzo Toriki, impecable en el aspecto vocal y sumamente expresiva en el plano dramático. Muy bien también el barítono Marc Canturri en el rol de cónsul de los EEUU, radiante y musicalísimo en todas sus intervenciones. Algo más parco estuvo el tenor Javier Argulló en el papel de Pinkerton, poco desenvuelto escénicamente y, aunque firme en el registro agudo, de fraseo un tanto irregular. El simpático Goro del joven tenor Marc Sala supo sacar provecho de todas sus intervenciones, completando, a su vez, el reparto de forma competente el Principe Yamadori de Pablo Oliva, el tío Bonzo de Vasco Fracanzani y la Kate de Laura Vila.
El veterano director Elio Orciuolo condujo la orquesta del Vallès con aplomo y eficacia, logrando una buena cohesión entre foso y escena. El coro dels Amics de l’Òpera de Sabadell, aunque algo justo de efectivos en la escena de la boda del primer acto, supo sacar un buen partido del delicioso coro de pescadores a bocca chiusa que cierra el segundo.


