Crítica de libros
Índices de la revista Tesoro Sacro-Musical
(por Joaquim Zueras Navarro)
Índices de la revista Tesoro Sacro-Musical. José López Calo. Sociedad Española de Musicología. 399 páginas. ISBN 84-300-8986-1.
La revista Tesoro Sacro-Musical fue creada en 1916, aunque en 1917 volvieron a editarse los números del año anterior porque se habían agotado. Fue idea de varios miembros de la Congregación Misioneros Hijos del Corazón de María (CMF), entre los que destacó el Padre Iruarrízaga. En principio Tesoro Musical nació como complemento de Ilustración del Clero, otra revista de este Instituto. El primer número apareció con ocho composiciones, casi todas a una voz, y una página en las que se hacía una brevísima presentación de las mismas. Este esquema se mantuvo con alguna variante hasta 1924, creciendo en extensión, En 1919 se publicó la primera composición a tres voces: dos Tantum Ergo del Padre Luis Iruarrízaga sobre motivos medievales, de rica inventiva. En 1925 se emancipó de Ilustración del Clero y pasó a llamarse Tesoro Sacro-Musical, con periodicidad mensual. Cada número tenía unas ocho páginas de texto sobre temas de música religiosa y ocho de música. En esta segunda etapa se redujo la publicación de música popular de carácter profano y mejoró la calidad técnica de las composiciones. En 1928 fallece el Padre Iruarrízaga con treinta y siete años, pasando a dirigirla el Padre Juan Manuel Fernández. En 1930 comenzaron a publicarse obras de órgano y era frecuente ver obras corales a cuatro, incluso a cinco y seis voces. A partir de 1932 la revista se amplió a 24 páginas de texto y otras tantas de música, con nuevas secciones como la de discografía religiosa, los ensayos históricos, asuntos de organería, las obras para órgano de Juan Bermudo transcritas por Gregorio Arciniega, maestro de capilla del Pilar de Zaragoza, etc. En julio de 1936 los milicianos destruyeron las planchas de música, los ficheros, incendiaron los almacenes, instalaron una checa en el sótano del convento incautado y varios miembros de la Comunidad fueron fusilados. En enero de 1938 reaparece la revista en San Sebastián, bajo la dirección de otro corazonista, el Padre Echarri, para volver a establecerse en 1940 en Madrid. En 1950 es nombrado director el Padre Tomás de Manzárraga, iniciando una sección de consultas, fomentando los artículos sobre técnica, estética y análisis del canto gregoriano, publicando numerosas obras de polifonía clásica, además de constituirse en portavoz de la Escuela Superior de Música Sagrada. En 1968 el Padre Manzárraga debió intuir los cambios –para muchos la debacle- que irrumpía en el ámbito de la música religiosa, pues pidió a sus superiores que nombraran a otro director. Un año después fue elegido el Padre Félix Santesteban, que intentó dar a Tesoro Sacro-Musical un enfoque basado en la investigación y el ensayo, con el propósito de convertirla en una revista de musicología con frecuencia trimestral. En 1971 le sucedió el Padre Luis Elizalde, quien hizo lo que pudo hasta su cierre en 1978.
Los Índices de la revista Tesoro Sacro-Musical recogidos en este volumen de la Sociedad Española de Musicología son el resultado de una ciclópea labor de José López Calo y un reducido grupo de colaboradores. Convencidos de la extraordinaria riqueza documental de Tesoro Sacro-Musical, testimonio del gran momento que vivió la música sagrada en España en la primera mitad del siglo XX, llegaron a tomar notas de cada número, lo que les llevó a leerla varias veces y comprobar los resultados. A su autor le movió un sentimiento de generosidad que no siempre abunda entre los investigadores: pensó que haría un buen servicio a sus colegas al poner en sus manos un medio que ahorra tener que explorar minuciosamente los 61 años de existencia de la publicación. Si alguien quisiera, por ejemplo, estudiar la obra del hoy casi desconocido Mariano Viñas, maestro de capilla de la Catedral de Barcelona, encontraría doce entradas; en concreto doce composiciones especificando el título, voces, acompañamiento, el año y su localización. Pero los índices no se limitan a las composiciones, primera de las secciones, la de artículos es muy rica y variada y en ella asoman los intereses y preocupaciones de cada década. Sólo con los artículos sobre canto gregoriano o los que reparan en el Padre Vicente Goicoechea hoy podría hacerse un libro. Los músicos sujetos a análisis, a veces en un aspecto en concreto, son muchos: Francisco Guerrero y sus Pasiones de Semana Santa, Obras vocales de Juan Bautista Cabanilles, Los quiebros y redobles en Francisco Correa de Arauxo... Los de temática orgánica son variopintos: Inauguraciones de órganos, análisis de los mismos, noticias sobre organeros, la problemática del órgano electrónico que ocupó mucho espacio... No hubo tema que no se ponderara: Los bailes de seises de la Catedral de Sevilla, El códice musical de las Huelgas, La música orgánica francesa en el siglo XX, Los benedictinos de Silos y el canto mozárabe, Crónicas desde Italia, Austria Bélgica, etc. La sección siguiente engloba los documentos relacionados con la música, tanto los de la Santa Sede como los del Episcopado Español, los editoriales de la revista, el consultorio de preguntas y respuestas, la correspondencia de la dirección, el apartado dedicado a la Escuela Superior de Música Sagrada y el de las menciones a otras revistas por algún motivo determinado. La cuarta sección comprende la relación de las recensiones de libros y de discos y de las noticias de España y del extranjero. El estudio recopilatorio concluye con un índice general de nombres propios.
Índices de la revista Tesoro Sacro-Musical apareció en 1983, como publicación de la Sociedad Española de Musicología. Probablemente, con motivo de los treinta años de la desaparición de la revista ahora está a la venta en la librería El Argonauta.


