Concierto en Barcelona

La poética arqueológica de la Orchestra of the Eighteenth Century

(Por Ovidi Cobacho Closa)

Orchestra of the Eighteenth Century: Sinfonía núm. 9, en Re menor, op. 125 de L. v. Beethoven. Dirección musical: Frans Brüggen. Coro: Orfeó Català. Solistas: Rebecca Nash (soprano), Wilke Te Brummelstroete (mezzosoprano), Marcel Beeckman (tenor), Pieter Hendriks (bajo). Barcelona, Palau de la Música Catalana (Temporada Palau 100), 28 – X – 2008.
Orchestra of the Eighteenth Century

Dentro de la Temporada Palau 100, el pasado mes de octubre pudimos gustar de una de las formaciones de instrumentos históricos más prestigiosas del panorama internacional, Orchestra of the Eighteenth Century, bajo la batuta de su director titular-fundador, Frans Brüggen, con el siempre atractivo programa de la Novena de Beethoven. Acostumbrados aún hoy a escuchar este tipo de repertorio a cargo de las formaciones sinfónicas modernas, poder aproximarnos a la poética sonora de los instrumentos originales que alumbraron aquel memorable estreno del 7 de mayo de 1824 resulta siempre, y paradójicamente, una auténtica novedad. Y más si cabe de las manos de unos intérpretes tan versados en el género como lo son los que dirige el ya mítico director holandés.

Brüggen, que apareció en el escenario con un aspecto francamente avejentado, nos ofreció una lectura contenida y preciosista de la partitura del maestro de Bonn, más atenta a la poética sonora que a la retórica heroica, una disección arquitectónica sumamente medida y sutilmente definida. En el vasto primer movimiento asistimos a un exquisito despertar de la música desde el silencio, con el delicado trémolo de las cuerdas y los largos pedales de las maderas, hasta el vigoroso estallido de la tonalidad en Re menor del primer tema. En el scherzo del segundo movimiento el veterano director puso todo su empeño en sacar a relucir la sinceridad irónica y vitalista que emana de sus pentagramas, exprimiendo el juego de las dinámicas y el dialogo de las secciones. El Adagio molto e cantabile estuvo recorrido en todo momento por un aliento meditativo de exquisita y delicada serenidad contemplativa, apenas interrumpida por las leves intervenciones de la fanfarria de vientos y percusión. El movimiento final rubricó la recuperación de los recuerdos temáticos anteriores y las variaciones sobre el tema de la Oda a la alegría con una progresiva transición hacia el heroico estallido coral.

Las huestes de la  Orchestra of the Eighteenth Century lucieron un sonido compacto y equilibrado entre las secciones, con gran precisión en los ataques y exquisita plasticidad en el fraseo. Un esforzado Orfeó Català hizo cuanto pudo por secundar el cometido de la orquesta y el cuarteto de solistas, aunque con algún desajuste, cumplió con solvencia.

Fotografía: © Antoni Bofill
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