Disco del mes

Ricard Viñes, grabaciones históricas

(Por José Prieto Marugán)

Ricard Viñes. Grabaciones históricas. Obras de D. Scarlatti, Gluck, M. Blancafort, Albéniz, Turina, Debussy, Borodin, Falla, Allende, Buchardo y  Troiani. Intérprete: Ricard Viñes, piano. Sello: Tritó. Ref.: TD 0048. 1 CD, duración 58’24” + 3’35”. Grabación: París, 1929-36.
Ricard Viñes, grabaciones históricas

La vida pianística parisina de las primeras décadas del pasado siglo no se entiende sin la contribución del pianista de origen español Ricard Viñes. Más todavía, la aportación de este singular músico fue básica para la difusión de la obra de muchos de los compositores contemporáneos y para el desarrollo de nuestros músicos, a los que prestó su apoyo y ayuda cuando pasaron por la capital francesa.

Ricard Viñes (Lérida, 1875 – Barcelona, 1943), se formó en su ciudad natal y en París, capital a la que llegó a los doce años, en la que pasó la mayor parte de su vida y en la que se presentó como pianista en 1895, en la conocida sala Pleyel. Hombre muy culto, interesado por otras artes además de la música, entendió como una obligación la difusión de la obra de quienes creaban música en aquellos años; fue amigo de Debussy, Falla, Turina, Satie, Mompou, Rousell, Poulenc, Rodrigo, Tailleferre, Manuel Blancafort y especialmente de Ravel, entre otros músicos cuyas obras no sólo dio a conocer, sino que incorporó al repertorio habitual de sus conciertos.

Gracias a la iniciativa de Tritó –no queremos que se nos olvide destacarlo– podemos escuchar prácticamente una hora de música interpretada por este gran pianista. Viñes grabó sólo nueve discos (siete para Columbia y dos para Gramophone) entre 1926 y 1936, conteniendo una variopinta selección de obras y autores.

Entre los 24 cortes musicales que ofrece esta grabación podemos destacar la limpieza del juego de voces y la claridad de la pulsación de la Sonata K-29 de Doménico Scarlatti, el carácter simpático y “fotográfico” de dos de los números de El parque de atracciones, de Manuel Blancafort. Ritmo y riqueza de sonoridades pueden apreciarse en las interpretaciones de las obras de autores americanos: Dos tonadas de carácter popular chileno, de Pedro Humberto Allende; Bailecito, de Carlos López  Buchardo, y Ritmos argentinos, de Cayetano Trojani. Pero es en las obras de autores españoles y de Debussy donde podemos degustar las excelencias interpretativas de Viñes. De Falla se ofrece una selección de El amor brujo, que sabe a poco y en la que destaca la fuerza de la conocida Danza del fuego; Albéniz es el autor más representado y en general muy bien expuesto:  vibrante en Torre bermeja, con su sentido canto central, quizá algo precipitado, subrayado el carácter español de los dos fragmentos de Cantos de España (“Oriental”, “Seguidillas”), exponiendo una amplia paleta de color y energía en la “Granada” de Suite española, también algo precipitada en algunos adornos,o la morbidez rítmica del Tango en La menor.

Momento especial de este disco son las dos obras de Debussy: La soirée dans Grenade, de Estampas, y Poissons d’or de la segunda serie de las Imágenes, partitura dedicada al pianista ilerdense. Es ejemplar la construcción de planos, la creación de texturas sonoras y la riqueza de la gradación dinámica expuesta en estas partituras, detalles que se advierten gracias a una reconstrucción técnica excelente que además mantiene un buen timbre del sonido del piano.

Las grabaciones proceden de las colecciones de Philippe Morin,  Charles Letellier y Radio France; las notas de la grabación, interesantes, en catalán, castellano, francés e inglés, están firmadas por el propio Morin y por Màrius Bernardi.

Por último, dejar constancia de una “bonus track” (bien podrían llamarlo “regalo” o “propina”) en la que puede escucharse la voz de Viñes hablando sobre Debussy, al celebrarse el 20 aniversario de la muerte del compositor, documento radiofónico datado en 1938.

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