Reunión de compositoras
Eras de Acuario y Cartas blancas
(Por Susan Campos Fonseca)
“La innegable asistencia de la muerte al nacimiento del pensar obliga a un examen más atento y abierto a la sorpresa ¿No será que el supuesto del ser sumergido y de la realidad... esté en íntima conexión con el pensar...”
(María Zambrano)(1)
El día 15 de diciembre de 2008 el Plural Ensemble reunió, bajo el título de “La Era de Acuario” y dirigidos por Wolfgang Lischke, a siete compositoras: la mexicana Marcela Ramírez, la griega Konstantia Gourzi, y las españolas Consuelo Díez, Marisa Manchado, Zulema de la Cruz, Alicia Díaz de la Fuente y Mercedes Zavala. La sala de cámara del Auditorio Nacional abrió así un espacio a la música pensada por mujeres, fenómeno que coincidió con la Carta Blanca ofrecida a la compositora rusa Sofia Gubaidulina, quien del 9 al 18 de enero del 2009 visitó Madrid como invitada de la Orquesta y Coro Nacional de España-OCNE, trayendo consigo su poética y pensamiento, una visión privilegiada que compartió en la Residencia de Estudiante gracias a un encuentro abierto realizado el 12 de enero.
¿Es esto una casualidad? Esperemos que “definitivamente no”(2). Si hablamos de nuevas eras, estos conciertos son, sin duda, la punta del iceberg cuyo cuerpo de trabajo y música sigue bajo la superficie, sumergido, basta considerar la trayectoria de estas insignes creadoras, cuya obra, fuera de ciertos círculos, es muy poco conocida todavía hoy.
Iniciamos con América, representada por la compositora mexicana Marcela Ramírez, de quien se estrenó la obra “Paso de peatones”, obra con que mostró su calidad técnica y organicidad de pensamiento compositivo, proponiendo una arquitectónica construida sobre flujos repetitivos y movimientos perpetuos sostenidos por un equilibrio de ideas tímbricas y rítmicas que supo resolver con pericia de neurocirujano. Pero la presencia de Ramírez no es significativa solamente por su música, sino, por su compromiso con la gestión cultural, representada actualmente con la recuperación del Festival Hispano-Mexicano creado en 1973 por los compositores Alicia Urreta (México) y Carlos Cruz de Castro (España), que dejó de funcionar hace dos décadas después de una decena de ediciones. La primera edición de esta “segunda edad” aparecerá bajo el nombre de Nuevo Festival Hispano-mexicano de Música Contemporánea Puentes, y se celebrará en este mes febrero del 2009 en la capital mexicana.
Konstantia Gourzi, compositora y directora griega, de quien se estrenó su obra “Kastalia”, música de carácter “neotonal” incidental en que destaca la presencia protagónica de los instrumentos de percusión, especialmente la marimba y el xilófono, es también otro referente como gestora cultural, fundadora del Ensemble Octopus y de Opus21musicplus, proyectos volcados a la interdisciplinariedad, entendida como comunión de la música con otras manifestaciones artísticas y tecnológicas, en una reflexión intercultural donde occidente y sus otros confluyen, como por ejemplo en: New Greek Music in Munich; Camera artis - "die andere saite"; Deutsche Guggenheim; Music and Other Arts: Light – Space – Sculpture – Paintings; Computergraphic; Siemens Arts program; Mada da yo (Grecia-Japón); Philemon und Baucis; Gedichte zu Prometheus 1,2,3,4; Schönberg-Berio: Days of Poetry and Music; entre otros.
En lo que toca a las compositoras españolas, de Consuelo Díez se interpretó “Tentative”, obra de carácter aleatorio que conserva las propuestas provocativas de las vanguardias, y que también fue incluida en el X Festival Internacional de Música Contemporánea de Madrid (COMA 2008), celebrado en yuxtaposición con “La Era de Acuario”. Díez, actual Asesora de Música de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, y directora de varios festivales de música contemporánea durante su brillante carrera, es otro ejemplo de una compositora que, a través de su música y pensamiento mueve verdaderos cambios sociales, culturales, políticos y económicos. Consuelo Díez es una figura de referencia, al igual que Marisa Manchado, de quien se estrenó “Feux”, seis canciones sobre textos de la poeta, novelista y dramaturga belga Marguerite Yourcenar. No es de extrañar que “Feux”, inspirada en la suite de Yourcenar sobre aforismos dedicados al amor atribuidos a Phèdre, Achille, Patrocle, Antigone, Léna, Marie-Madeleine, Phédon, Clytemnestre, y Sappho, permitió un despliegue virtuoso de Celia Alcedo, en cuya voz, Manchado hizo música su pensamiento siempre inquieto y crítico, el cual la ha convertido en promotora intelectual de los estudios de género en música realizados en España -basta mencionar su trabajo pionero en Música y Mujeres, género y poder (1998)-; o como musa de Compositoras Españolas. La creación musical femenina desde la Edad Media hasta la actualidad (2008), incluso, más recientemente, en su artículo titulado “Compositoras, una lucha por la igualdad”, (en Tribuna, de El País, 20/12/2008).
Continuamos con “Canciones de Tasia” de Zulema de Cruz y textos de Antonio Maura, estrenada el 26 de julio del 2008 por Alcedo en el marco del XXV Festival de Música Sierra Musical; a estas canciones siguió de Alicia Díaz de la Fuente “El Murmullo del Mar”, otro estreno junto a “Variaciones en Blanco” de Mercedes Zavala. Y con Zavala, prestigiosa pianista y actual presidenta de la Asociación de Mujeres en la Música, activista incansable, gestora siempre en pie de lucha por la música de hoy, se cerró un concierto cuyos estrenos esperamos se programen muy pronto en otros festivales y conciertos.
Lo que nos lleva a la Carta Blanca otorgada a Sofia Gubaidulina en el Ciclo III (Concierto 9) y Concierto extraordinario de la OCNE, los días 9, 10, 11 y 18 de enero del 2009, celebrados en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional. A este respecto nos llamó la atención que sus obras en el concierto del día 9 y sucesivos, fueran introducidas por Luwing van Beethoven, específicamente por su Sinfónica Nº 1 en Do Mayor opus 21, repitiendo la experiencia de los Proms 2005, donde se estrenó su obra “The Light of the End” para coro, solistas y orquesta junto a la Sinfonía nº 9 en re menor, Op. 125 “O Freunde, nicht diese Töne!”, lo que parece ser una propuesta yin y yang (☯) en música, sobre el concepto fundamental que describe las fuerzas opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas. Fue así como en el Auditorio Nacional la música de Guabidulina fue representada los días 9, 10 y 11 de enero bajo la dirección de Mikhail Agrest: Beethoven…Gubaidulina…“The Deceitfull Face of Hope and of Despair”(2005) concierto para flauta y orquesta con Sharon Bezaly (flauta), “Fairytale Poem”(Märchen-Poem, 1971) para orquesta, y “Hour of the Soul” (1974-76) música para percusión, mezzosoprano y orquesta sobre un poema de Marina Tsvetaeva, con Natalie Stutzman (mezzosoprano). Entremedias, dos conciertos de cámara representativos de su obra en este género, el día 14 de enero los conjuntos Celli Monighetti y Cuarteto Sigma Project, interpretaron “Silenzio”; “In anticipation”, “On the Edge of Abyss”; y “Transformationy”; y el día 15, el grupo de cámara Basilea Gitarren Ensemble junto a Celli Monighetti, el “Trío para violín, viola y violonchelo”; “In croce Mirage: The Dancing Sun Dancer on a tightrope”; “De profundis”, y “Ravvedimento”, ambos en la sala de cámara. Posteriormente, en el concierto extraordinario, bajo la dirección de Reinbert de Leeuw, la experiencia fue construida por “Stimmen…verstummen…”(1986) sinfonía en 12 movimientos pensada musicalmente sobre la numerología mística de la secuencia Fibonacci, e “In tempus praesens”, segundo concierto para violín y orquesta de Gubaidulina, estrenado en 2007 en el Festival de Lucerna por quien lo estrenó en Madrid el día 18 de enero del 2009 bajo esta Carta Blanca: Anne-Sophie Mutter. Completando así un perfil de la música gubailduliana desde los años setenta hasta nuestros días.
¿Casualidades o causalidades? Concluimos el 2008 con un monográfico dedicado a compositoras e iniciamos el 2009 con Carta Blanca a una de las principales creadoras del siglo XX. Ahora bien, si recurrimos al lugar común de mencionar que a comienzos de los años setenta "se atribuye a la era astrológica de Acuario la revolución de las nuevas tecnologías” y “… el ingreso masivo de la mujer en la política o los lenguajes artísticos"(3), estamos reduciendo un fenómeno de cambio radical al movimiento de los Astros, sean estos del cielo o de la tierra, cuando en realidad sucesos culturales como estos son el resultado del trabajo y sacrificio de muchas voces sobre cuyos cadáveres se construyen las historias oficiales de cada tiempo, y en cuyas músicas podemos rememorar el eco de sus resistencias. No nos quedemos con que estos acontecimientos cumplen con una cuota de igualdad, reivindicación y legitimación en un estatus del arte; si lo hacemos confundimos en definitiva el camino, estamos ante una transformación que todavía no somos capaces de predecir, una razón sumergida empieza a emerger.
Dedicamos este artículo a Ramón Barce, fallecido el 14 de diciembre del 2008, a quien, el día 15, las compositoras rindieron minutos de silencio con su música.
(1) ZAMBRANO, María: Notas de un método, Mondadori, 1989, p.21.
(2) Hacemos referencia al artículo de Lino Portela "¿Discriminadas? Rotundamente, sí.” Diez compositoras de música clásica luchan hoy, con un concierto gratuito en el Conde Duque, contra el ostracismo y la violencia de género", Reportaje en El País, 23/10/2008.
(3) “La mexicana Marcela Rodríguez estrena en Madrid su obra "Paso de peatones", por EFE, Madrid, en El Universidad (México), 15/12/2008.


