Ballet en Madrid
Victor Ullate se reinventa a sí mismo y recuerda en el Teatro Real
(Por Alicia Perris)
“Cuando se piensa en la palabra maestro muchos retomamos nuestra infancia para poder encontrar un significado que lleve implícito un recuerdo, porque el maestro supone en nuestra vida el aprendizaje, y ese inicio, que es la inauguración del largo recorrido de la existencia, suele suponer el encuentro inevitable con el futuro. El mérito es sin duda uno de los atributos fundamentales de un maestro, al igual que la dedicación, paciencia, pasión, conocimiento y generosidad, algo fundamental sobre todo en este caso, en el que siempre se da sin pensar en el éxito propio, sino en el ajeno”
(Marta Carrasco).
Del 10 al 15 de diciembre y con coreografía del propio Ullate y de Eduardo Lao, se ofrecieron unas representaciones que celebraron los veinte años de la compañía de ballet clásico que dirige el antiguo bailarín de Maurice Béjart. Nacido en Zaragoza, su carrera comienza con los estudios con María de Ávila. Béjart crea para él Gaité Parisiense. En 1979 el gobierno español le encomienda la organización de un grupo de ballet clásico. El Centro de Danza Víctor Ullate nace en 1983, del que tomará origen el ballet Víctor Ullate, que debutará en Bilbao, en el Teatro Arriaga en 1988. Al Premio Nacional de Danza de 1989, le sigue la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 1996 y muchas otras distinciones a su labor y a su creatividad. En 2001, después de dirigir y coreografiar Don Quijote de Minkus para el Teatro Real en 1998, su compañía estrena Soirée Béjart.
“2 you Maestro” es el nombre del espectáculo que congrega ahora al mundo de la danza de Madrid, con música de A. Pärt, L. Delgado, Manuel de Falla, W.A.Mozart, H. Ramzy, M.Boine Persen, entre otros compositores. La nueva estrella que aparece en la propuesta es el hijo del coreógrafo, Josué, de 15 años, que se ha convertido en una promesa del baile. Fragmentos de 17 coreografías ya clásicas en la trayectoria vital y artística de Ullate, como Ven, que te tiente, Tú,…¿bailas?, Tierra Madre, Tsunami, Samsara, El amor brujo, De Triana a Sevilla, Arraigo y muchas más, perfilan una velada donde el buen gusto se une a una cierta sensación de “déjà vu”, porque hay mucho conocido en esta función que repasa y rememora y se reencarna de nuevo dando forma a al pasado y presente de la compañía, sin dejar de vislumbrar un futuro de esfuerzo y de trabajo.
La ejecución es limpia, esforzada. Destacan Dorian Acosta, Zara Calero y Natalia Arregui y Leire Castresana en la danza de espectro español. Casi tres horas de espectáculo, donde se lamenta la ausencia de obras más clásicas que jalonaron el repertorio de danza de Ullate, como Sílfides o Giselle. Ullate no permanece al margen de los proyectos que giran para la danza alrededor de los Teatros del Canal y agradece la colaboración y la confianza de la Comunidad de Madrid para continuar con su tarea de maestro y de creador. Siempre presentes en su pensamiento, antiguos alumnos hoy famosos desde hace años, Ángel Corella y Tamara Rojo, que ahora brillan con luz propia en el panorama internacional de la danza.
Eduardo Lao comenta que “gracias a su generosidad- cualidad principal en un verdadero maestro-, hemos conseguido no sólo desarrollarnos como artistas, sino ser capaces también de transmitir su legado casi con la misma generosidad. También de parte de Apolo y Terpsícore, ¡gracias maestro!”. Ullate reflexiona sobre la situación de su disciplina diciendo: “La danza ha estado abandonada durante muchos años en España. Ahora existe un auténtico despertar”, asegura el coreógrafo. Por favor, que así sea, maestro.


