Crítica de libros

Los escritores y la música

(Por Aurelio Viribay)

Los escritores y la música: Marcel Proust. Autor: Blas Matamoro. Prólogo de Antonio Muñoz Molina. Círculo de Lectores / Ediciones Singulares. Nº de páginas: 93. Libro + CD con obras de Reynaldo Hahn, Richard Wagner, Claude Debussy, César Franck, Maurice Ravel, Ludwig van Beethoven, Gabriel Fauré y Camille Saint-Saëns. ISBN: 978-84-612-8117-6.
Destellos de vida. Memorias. Autora: Friderike Zweig. Traducción de Pablo Álvarez. Global Rythm Press, Colección Papel de liar. Nº de páginas: 269. ISBN: 978-84-936679-2-4.
Los escritores y la música: Marcel Proust

"Los escritores y la música", una nueva colección de libro-discos que busca profundizar en la siempre fructífera y estimulante relación entre música y literatura, se inicia con un volumen dedicado a la figura de Marcel Proust (1871-1922), cuya célebre serie de novelas "En busca del tiempo perdido" contiene numerosas referencias musicales. Algunas de ellas, como una frase de una sonata de un compositor ficticio, Vinteuil, llega a desempeñar un relevante papel en la descripción de los amores de Swann y Odette, personajes centrales de la Recherche. La verdadera procedencia de dicha sonata para violín (¿Franck, Saint-Saëns...?) ha hecho correr ríos de tinta y es uno de los aspectos que trata Blas Matamoro en su estudio, dejando claro también que Proust mismo declaró "que su libro no contiene personas en clave". Pero Matamoro aborda además aspectos muy diversos de la relación entre Proust y la música. Uno de ellos es el contexto histórico-cultural de su época, cuyo telón de fondo, especialmente la derrota francesa en la Guerra Franco-Prusiana de 1870-1871, pero también la Primera Guerra Mundial, creó un conflicto de ambivalencia amor-odio de los músicos franceses hacia la música alemana en general y hacia Wagner en particular. Esta contradicción contribuyó —por parte de aquellos compositores a quienes la asimilación de este conflicto no paralizó—, a la búsqueda de una música en la que fueran plenamente reconocibles las particularidades de lo francés. Se trata de un tema apasionante y complejo, muy bien clarificado por el autor de este estudio en los capítulos dedicados a "La Francia wagneriana" y "La Francia musical proustiana".

Los capítulos "Reynaldo" y "La música en la Recherche" están dedicados a la relación entre Marcel Proust y el compositor Reynaldo Hahn, y a la presencia de la música en la obra capital de Proust, respectivamente. En el titulado "El posible wagnerianismo de Proust" el autor del estudio se adentra en intrincados laberintos intelectuales forzando el entramado de relaciones que van desde Mallarmé y Wagner a Proust, pasando por John Ruskin, la Italia clásica renacentista, la catedral gótica, la pintura prerrafaelita o la de Turner. Laberintos de los que Matamoro sale airoso gracias a su prolija erudición y a su conocimiento de causa a la hora de razonar unas tesis que abarcan no sólo la música sino la cultura en su sentido más amplio.

El lector interesado más específicamente en la música verá desfilar por este libro junto al omnipresente Wagner, a compositores como César Franck, Berlioz, Saint-Saëns, Ravel, Fauré, Chabrier o Messager, algunos de ellos presentes también en el CD incluido, que presenta obras y fragmentos de Reynaldo Hahn, Fauré, Debussy, Ravel, Wagner, César Franck, Beethoven y Saint-Saëns, procedentes de distintos sellos discográficos. Escuchar en este disco la entrada de los maestros cantores del tercer acto de "Die Meistersinger von Nürnberg" de Wagner —una de las músicas más genuinamente alemanas jamás escritas— seguida de algo con un perfume tan francés como "La plus que lente" de Debussy es un contraste tan sorprendente como revelador. Lástima que nos tengamos que conformar con fragmentos de algunas de las obras, como ese inspiradísimo tiempo lento del "Cuarteto en re mayor" de César Franck que merece la pena una escucha en su integridad, al igual que ocurre con otros fragmentos seleccionados del "Cuarteto op. 127" de Beethoven o de la "Sonata para violín y piano nº 1" de Saint-Saëns.

El prólogo está brillantemente firmado por Antonio Muñoz Molina y la presentación del libro es excelente, con interesantes ilustraciones y cordón señalador, aunque la letra es demasiado pequeña para una lectura cómoda. Un volumen que hace presagiar prometedores augurios para el resto de entregas dedicadas a William Shakespeare, Dante Alighieri, Thomas Mann, Johann W. von Goethe o Lev Tolstói, que contarán con las firmas de Andrés Ibáñez, Stefano Russomanno, nuevamente Blas Matamoro, Eustaquio Barjau y Víctor Gallego, y prologarán Javier Montes, Jaime Siles, Fernando Aramburu, José María Guelbenzu o el filósofo Eugenio Trías. Los CD's incluirán música de numerosos compositores de muy distintas épocas y estilos.

Destellos de vida. Memorias

Sin abandonar el tema de los escritores y la música, resulta de gran interés otra reciente novedad bibliográfica. Se trata de las memorias de Friderike Zweig (1882-1971), primera esposa del escritor austriaco Stefan Zweig, autor a su vez del libro de memorias "El mundo de ayer" publicado por Acantilado en 2002, cuya cercanía con el mundo de la música hizo que se convirtiera en lectura obligada de muchos melómanos. Ahora, quien fuera esposa de Stefan Zweig durante treinta años, incide en "Destellos de vida" en ese "mundo de ayer" en el que la música vuelve a estar muy presente. Friderike Zweig habla en estas memorias sobre el encuentro de su marido con Johannes Brahms, así como de diversos objetos que formaban la colección personal del novelista: un escritorio de Beethoven con algunos de sus famosos cuadernos de conversación, manuscritos de canciones de Mozart y Schubert y manuscritos de la ópera "La mujer silenciosa" de Richard Strauss. Otros temas musicales presentes en este libro de memorias son la génesis del Festival de Salzburgo o un concierto en 1923 en el que una obra de Korngold "no le dijo nada desde el punto de vista humano" a Stefan Zweig, a quien Honneger y Casella se acercaron a saludar tras la velada. Todo un capítulo del libro lleva por título "Los músicos", en el que se nos habla de directores como Toscanini o Bruno Walter, asiduos visitantes de la casa de los Zweig; de Herbert von Karajan y de las claves de su posible relación con el nacionalsocialismo; del trabajo de Stefan como libretista de Richard Strauss, y de la esposa de éste, Pauline Strauss, quien no queda en muy buen lugar en el recuerdo de Friderike Zweig. En fin, un libro de memorias que sin tener la música como tema central, está muy relacionado con el arte de los sonidos e interesará a los melómanos que hayan leído "El mundo de ayer" de Stefan Zweig.

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