Crítica de discos

Zarzuela Gems

(Por José Prieto Marugán)

Autor–Obra: Zarzuela Gems (Joyas de Zarzuela). Fragmentos de varias obras. Intérpretes: C. Supervía. L. Nieto. S. Pérez Carpio. M. Badía. F. Herrero. L. Vela. O. Nieto. M Capsir. D. Pulido. J. Mardones. T. Folgar. E. Sagi-Barba. M. Redondo. E. Vendrell. P. Romeu. Sello–Refer: Malibran & Rubini, MR 701. Distribuido por LR Music. CD. Durac. 79’37”. Grabación: Grabaciones históricas.
Zarzuela Gems

Es una lástima que la presentación de este CD resulte tan poco atrayente porque su contenido es de lo más interesante y seductor que hemos escuchado desde hace tiempo. Verdaderamente responde a su título “Zarzuela Gems” (Joyas de la zarzuela). El CD reseñado contiene 21 números pertenecientes a obras conocidas y alguna totalmente ignorada por los aficionados. Están interpretados por las más grandes voces españolas de comienzos del siglo XX, y se ofrecen a partir de grabaciones eléctricas que, hay que decirlo desde el principio, suenan formidablemente, incluso en la parte orquestal.

El repertorio abarca, como decimos, fragmentos de obras muy conocidas (Maruxa, Bohemios, La villana, La marchenera, La rosa del azafrán, El puñao de rosas, La Calesera, Molinos de viento, La Dolorosa y Katiuska) junto a temas que resultan prácticamente inéditos para el público zarzuelero de nuestro tiempo: Los flamencos, de Vives; Martierra, de Guerrero; Las hilanderas, de Serrano; El maestro Campanone, de LLeó; Los blasones, de Juan Tellería; Guzlares, de Benito Morató, La moza de la alquería, de Daniel Montorio, y Maruska, de Glanini y Rulli.

En cuanto a los intérpretes, figuran, entre ellas: Conchita Supervía, con un vibrato evidente pero todavía con enorme personalidad en la “Petenera” de La marchenera; Felisa Herrero, en la más conocida aria  de La villana, la lírica “Capa de paño pardo”;  Ofelia Nieto,  cantando la “Romanza de la carta” de Molinos de viento, algo lenta pero con un impresionante fiato; Laura Nieto, todo delicadeza y encanto en la “Noche hermosa” de Katiuska; Ángeles Ottein, vibrante y poderosa en la coloratura rossiniana de “Al fin soy tuya” de El maestro Campanone, y Mercedes Capsir, en la bella y desconocida “Romanza” de Maruska.

La nómina de ellos es igualmente atractiva: José Mardones, nuestro impresionante bajo, en el celebrado “Golondrón” de Maruxa; Juan García, barítono de voz timbrada y cálida que ofrece una atractiva “Romanza” de La Calesera; Rogelio Baldrich, elegantísimo en la Romanza de El milagro de la Virgen, que casi parece una oración; Emilio Vendrell, ejemplo de intensidad interpretativa en la dramática “Romanza” de La Dolorosa; Marcos Redondo, en una atractiva y agradecida “Romanza” de El maestro Campanone, que requiere habilidad y dominio técnico, y Delfín Pulido, en dos impresionantes interpretaciones que muestran sus agudos limpios y sus increíbles pianísimos: las “Romanzas” de La moza de la alquería, y de La marchenera. A todo ello hay que añadir una rara versión, ¡cantada!, por Pepe Romeu, del célebre “Intermedio” de Bohemios, que sólo conocíamos como número orquestal.

Por si fuera poco, se puede disfrutar de media docena de dúos: Laura Nieto y un tal Sr. Lloret,  defienden un foxtrot no comprometido de Los blasones; Tino Folgar y Selica Pérez Carpio, dan vida a un dúo del segundo acto de Los flamencos, caracterizado por el dramatismo de él y la delicadeza de ella; María Badía y Luis Almodóvar, en un infrecuente “Raconto”, de Guzlares, en el que la expresiva interpretación de Almodóvar le convierte en protagonista; la clásica e inseparable pareja de Luisa Vela y Emilio Sagi-Barba, fundamentales en la historia de la zarzuela, que aquí escuchamos en dos fragmentos: la “Lección de amor” de La rosa del azafrán, cantada con emoción y gusto, y el “Dúo” de El puñao de rosas, en el que destacan su carácter pueblerino y popular. Por último, una pareja desconocida e infrecuente, la de Dorini de Disso y M. Guitart, que ponen en pie el poderoso y rico “Dúo” del acto segundo de Las hilanderas.

Un detalle importantísimo que no quedemos dejar en el olvido es comentar que a todos los cantantes, se les entiende perfectamente; algo que cada vez va resultando más raro en los de nuestro tiempo. En resumen, un CD indispensable en la discoteca de cualquier aficionado a la zarzuela. ¡Háganse con él!

Escribir a José Prieto Marugán