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Ópera en Valencia

Digno final para la trilogía

Fernando Morales

Così fan tutte

Palau de les Arts Reina Sofía. Valencia, 5 de marzo de 2009. Così fan tutte, dramma giocoso en dos actos. Música: Wolfgang Amadeus Mozart. Libreto: Lorenzo da Ponte. Estreno: Viena, Burgtheater, 26 de enero de 1790. Fiordiligi: Barbara Frittoli. Dorabella: Nino Surguladze. Ferrando: Joel Prieto. Guglielmo: Joan Martín-Royo. Don Alfonso: Natale de Carolis. Despina: Isabel Bayrakdarian. Director Musical: Tomáš Netopil. Director de escena original: Nicholas Hytner. Director de escena de la reposición: Bruno Ravella. Escenografía y vestuario: Vicki Mortimer. Iluminación: Paule Constable. Clave: Alejandro Zabala. Orquestra de la Comunitat Valenciana. Cor de la Generalitat Valenciana. Director del coro: Francisco Perales.

Es el año de cerrar ciclos. En verano será la Tetralogía de Wagner y este pasado mes de marzo le ha tocado el turno a una trilogía cada vez más considerada como conjunto, aunque no lo sea: la de Mozart-da Ponte. Con este Così fan tutte se ha cerrado el mencionado ciclo. A diferencia de la monumental obra wagneriana, que podrá verse de manera consecutiva, como si estuviéramos en Bayreuth, las tres óperas mozartianas se han presentado en años sucesivos y con diferente fortuna artística, aunque por lo general con un nivel global que rozaría el sobresaliente.

Si el Don Giovanni dirigido por Maazel se llevó la matrícula de honor – ¡qué accompagnato “In quali eccessi, o numi!”, inolvidable- y Las Bodas de Fígaro con Netopil se llevaron el aprobado, este Così fan tutte de nuevo con Netopil se ha llevado el notable. Y el mérito hay que dárselo especialmente al joven director checo, que ha tratado de ser todo lo vital y colorista que ha podido con este título, logrando sólo con proponérselo mucho más de todo lo que intentó con su dirección pretérita.

No llega al sobresaliente porque el resto de la producción no llegó a la excelencia. Suele ser esta ópera un título que se presta a confiar en voces jóvenes y prometedoras, y en ellos se confió principalmente. He dicho bien: en ellos, porque fueron los hombres los que menos convencieron. El vencedor del Operalia, Joel Prieto, no mostró una línea elegante de tenor mozartiano y su Ferrando fue excesivamente débil y por momentos quebradizo. Le falta rodaje, tanto a nivel canoro como a nivel escénico.

Mejor su amigo Guglielmo, encarnado por el barítono catalán Joan Martín-Royo, de más noble línea de canto y voz bien timbrada. Pero también a él se le puede asegurar un porvenir mejor que el presente, si trabajan con ganas, bien y sin dejarse mal aconsejar por nadie. Aconsejar bien, por cualquiera, claro. Plano y sin carácter ni bufo ni serio el Don Alfonso de Natale de Carolis. Lástima, porque mira que a este personaje le encuentro yo mucha sustancia.

Cosi en Valencia

Mucho mejor las chicas, ¡dónde va a parar!... aunque bueno, la apuesta por la Frittoli era a caballo ganador. Por eso estaba desnivelado el reparto, demasiado mejor la Fiordiligi que el resto de personajes. La soprano italiana es una de esas voces carnosas, seductoras, redondas, experimentadas y musicalmente formadas que embelesan con su sola presencia. A su lado, otra de las ganadoras del Operalia, la mezzo Nino Surguladze empalideció bastante, aunque se la vio más suelta que sus compañeros en escena. Al igual que Don Alfonso, la soprano ligera Isabel Bayrakdarian en el papel de Despina fue insuficiente y desgraciadamente poco audible. Lástima por lo de bufo que hay…

Tampoco la producción era de un derroche bárbaro de imaginación. Posiblemente pase que nos hayamos acostumbrado a que los directores de escena nos sorprendan en cada título que se presenta, pero si no vemos novedad o elucubraciones extrañas en el regista, parece que no hayan tenido excesivas ganas de trabajar. Esperable, por otra parte, de un coliseo que tampoco se está volcando en la innovación, por eso de cuidar la naciente legión de abonados operísticos valencianos, que con esto de la crisis, parece que se están comenzando a echar atrás. De todas maneras, tendremos nuestra dosis de vanguardia con la Tetralogía de La Fura dels Baus que por lo visto hasta el momento, es lo único de interés que le queda a la temporada en el Reina Sofía. Eso y saber si vendrá Chailly.

Fotografías © 2008 by Tato Baeza - Palau de les Arts Reina Sofía

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