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Crítica de discos
Concierto de Año nuevo 2009
José Prieto Marugán
Concierto de Año nuevo 2009. Obras de J. Strauss, padre e hijo J. Hellmesberger y J. Haydn. Intérpretes: Orquesta Filarmónica de Viena. Director: Daniel Barenboim. Ballets de la Ópera del Estado y de la Ópera Popular, de Viena. Sello–Refer: Decca, 478 1133 2CD - 074 3317 DVD. Duración: 56’34”+48’48”. Grabación: Sala Dorada de la Musikverein, Viena (1-1-2009). Realización DVD: Brian Large.

Presentar el Concierto de Ano Nuevo de Viena es innecesario, pues es el más visto y oído de todos gracias a su transmisión por numerosas cadenas de televisión, la oficial española entre ellas. Con una rapidez infrecuente en el mundo del disco nos llega la doble producción (CD y DVD) del correspondiente a este año que, como es sabido, dirigió el pianista y director Daniel Barenboim. Es también conocido que era la primera vez que se ponía al frente de esta increíble orquesta en el concierto de Ano Nuevo. Al repertorio habitual, obras de los Strauss padre e hijo, se han unido este año dos páginas que eran estreno en este concierto: el Vals español, de Joseph Hellmesberger II (1855-1907) y el “Finale” de la Sinfonía nº 45, “Los adioses”, de Haydn (1732-1809), aprovechando que este año se cumple el segundo centenario de su muerte, inclusión propuesta por Barenboim, que seguramente era consciente de lo inédito de su idea.
En términos generales, la interpretación es de gran calidad, como tuvimos ocasión de ver en directo. La orquesta, para muchos, la primera del mundo, responde con una gracia y delicadeza exquisita a las mínimas indicaciones –incluso a su ausencia- del director. Los muy puristas quizá puedan encontrar algún detalle más o menos ortodoxo en este tipo repertorio, pero a nuestro juicio fue un gran concierto.
La habitual broma que todos los años hace la Orquesta, tuvo este año como protagonista a la Sinfonía de Haydn y, la verdad es que en el planteamiento de Barenboim descubrimos un excelente actor que traducía con simpáticos gestos la salida, el abandono podríamos decir, de los músicos a medida que va terminando su parte. Uno de los mejores momentos del concierto.
En cuanto a la realización del DVD, formidable. Walter Lege nos tiene acostumbrados a una auténtica perfección; suaves movimientos de cámara, transiciones elegantes, variedad enorme de planos, explotación de todos los recursos visuales de la sala y, en las escenas grabadas fuera, una excepcional coordinación nada fácil de conseguir.
El DVD incluye como “bonus” la realización completa de los ballets que acompañaron a ¡Via Hungría! y al Vals del tesoro, y un excelente y atractivo reportaje sobre Linz, Capital Europea de la Cultura 2009, que, en lo musical, incluye, entre otras, una atractiva página de Bruno Hartl (Orpasix, Op. 24b) para un amplio y variado grupo de percusión, grabado en una fábrica de acero, que no pudimos ver en directo en nuestros televisores por los inoportunos cortes publicitarios, y la interpretación del Impromptu Op. 142 nº 2, de Schubert, por el propio Barenboim,
Tanto al CD como a DVD hay que poner un par de peros. El primero, que los textos no son cómodos de leer por los colores de las letras y de los fondos y, el que nos parece muy grave, que no están en castellano, idioma que hablan unos 300 millones de habitantes (más del doble que los hablantes de alemán o de francés) y que es el lenguaje materno de Barenboim. El reproche va tanto a los responsables de la edición en Decca como a nuestras autoridades, que deberían mirar mucho más por nuestra lengua.
Escribir a José Prieto Marugán