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Ópera en Manresa
Un Trovatore ben trovato
Ovidi Cobacho Closa
Il Trovatore; Ópera en cuatro actos de G. Verdi sobre libreto de S. Cammaro. Guillermo Domínguez (Manrico), Maribel Ortega (Leonora), Ismael Pons (Conde di Luna), María Luisa Corbacho (Azucena), Peter Buchkov (Ferrando), Eugènia Montenegro (Inés); Cor Amics de l’Òpera de Sabadell y Orquestra Simfònica del Vallès. Dirección musical: Elio Orciuolo. Dirección escénica: Carles Ortiz. Manresa, Teatre Kursaal, 4-III-2009.
Después de la notable Butterfly inaugural, els Amics de l’Ópera de Sabadell presentaron, los pasados meses de febrero y marzo, su segunda producción operística de la temporada: Il Trovatore verdiano. Título emblemático de la ópera romántica italiana, su representación requiere de intérpretes consumados en los papeles principales, cosa que casi se logró al completo en el elenco de jóvenes cantantes reunidos en esta producción.
Y decimos casi, porque el único que no logró hacer plenamente justicia a las exigencias de su partitura fue el tenor protagonista, a cargo del venezolano Guillermo Domínguez. De voz pequeña y débiles armónicos, a pesar de lucir un fraseo intencionado, su interpretación estuvo faltada del empuje y el squillo necesarios para afrontar este rol. A su lado, la Leonora de Maribel Ortega fue un lujo para los oídos; de timbre intenso y homogéneo en toda la tesitura, su interpretación del cuarto acto fue un derroche de exquisitez canora, con exhibición de fiato y messa di voce deliciosamente logrados. El Conde di Luna de Ismael Pons, dentro del excelente nivel a que nos tiene acostumbrados, fue ganando empuje y soltura a medida que avanzó la representación, logrando una interpretación francamente vibrante. Otro de los aciertos –y grata sorpresa- de esta producción fue la excepcional Azucena de la joven mezzo María Luisa Corbacho; de cavernosa voz y amplio registro, sumamente expresiva en lo musical y arrolladora en su interpretación escénica, fue saludada con una sonora ovación al finalizar la representación. Peter Buchkov (Ferrando) y Eugènia Montenegro (Inés) completaron el reparto con solvencia y eficacia.
La orquesta del Vallès, más allá de algún leve desajuste, funcionó con dignidad bajo la dirección del veterano Elio Ociuolo, así como también lo hizo el coro titular. La escenificación, de corte tradicional, fue resuelta con buen gusto y eficacia por el habitual equipo de la compañía sabadellense: Carles Ortiz (dirección escénica), Jordi Galobart (escenografía), Nani Valls (Iluminación).
Escribir a Ovidi Cobacho Closa