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Entrevista al grupo Ministriles de Marsias
“Nuestra labor como intérpretes sería ilusoria sin el trabajo de musicólogos y constructores de instrumentos”
En el marco de la XVI edición del Festival de Música Antigua de Aranjuez (Madrid) el grupo 'Ministriles de Marsias', uno de los pocos grupos de este estilo musical, llevó el pasado mes de mayo la música de los ministriles al Palacio de Aranjuez y a sus jardines. Con su intervención en los 'Paseos Musicales' y el concierto final en la Capilla del Palacio, el grupo presentó su nuevo disco "Trazos de los Ministriles", para el sello NB Musika. Con este motivo, entrevistamos al grupo 'Ministriles de Marsias' para los lectores de la revista OpusMusica.
OpusMusica- ¿De dónde surge la idea de la creación de este grupo?
Ministriles de Marsias- Atraídos por cierta calidad de sonido, que nos llevó a ciertos instrumentos. Parte de nosotros toca el correspondiente moderno (el fagot y el trombón). En ese caso, el interés por sus equivalentes antiguos nos ha hecho mejorar como músicos. Otros accedimos directamente al instrumento original, fascinados por su sonido. Varias fuentes dicen, por ejemplo, que el de uno de ellos es como un rayo de sol en medio de la niebla cuando se le escucha destacar entre los cantantes en la penumbra de las catedrales. Hay que oírlo por primera vez y quedar atrapado por ese rayo de sol. Pero lo mejor ha sido descubrir que la unión de todos esos instrumentos de viento, que forma el conjunto de ministriles, imita mejor a la voz humana de lo que ya la imitan de por sí cada uno de los individuos del conjunto, reputados precisamente en su época por esa capacidad para imitarla. Tuvimos la suerte, además, de contar entre los miembros fundadores del grupo con un gran organista, Javier Artigas. Ello nos ha permitido ahondar en la enorme relación que existe entre dos de los sonidos más característicos y propios de la cultura española: el del órgano ibérico y el de los ministriles.
OM- ¿Cuáles son sus objetivos como intérpretes?
MdM- Los de cualquier intérprete: disfrutar nosotros y hacer disfrutar a nuestro público. Los instrumentos del conjunto de ministriles eran reputados por su dificultad, más la dificultad añadida de empastarlos entre sí, de homogeneizar hasta cierto punto a un grupo cuya característica fundamental es la de estar formado por instrumentos heterogéneos por lo que respecta a su ataque y calidez de sonido. Pero, si conseguimos hacer de esa necesidad virtud, todo se vuelve muy fácil. Se comprende por qué los ministriles perduraron entre nosotros durante siglos: porque es una combinación sonora pensada para llegar a todos de manera directa. El éxito está asegurado.
OM- ¿Qué música forma su repertorio?
MdM- Como los ministriles tocaban para todos, tocaban de todo y en todas partes. Cumplieron así una función similar a la de los modernos medios de comunicación y transmisión de nuestros días, amplificando el discurso musical en una época en la que no existían la radio o el tocadiscos. La institución más poderosa de su época, la Iglesia, los utilizó para aumentar la devoción, es decir, para atraer público a sus actos, gracias a la “música honesta” de los ministriles, como dicen las fuentes. De ahí que cualquier partitura de su tiempo y espacios sea abordable por los ministriles. Ello nos lleva a nuestra mejor música: Victoria, Morales, Cabezón, Correa de Arauxo, Peñalosa ... y en especial Francisco de Guerrero, uno de los compositores más queridos por los ministriles, según las escasas partituras usadas por ellos que nos han llegado.
OM- ¿Qué tradición existe en España de grupos de ministriles?
MdM- Los ministriles remontan su origen a la capilla de instrumentos altos de la Edad Media y tuvieron su máximo esplendor en los siglos XVI y XVII. Pero, en pleno siglo XVIII, cuando en la vanguardia musical europea se debatía sobre la necesidad de que los instrumentos de viento ajustaran su diapasón para poder participar en la orquesta, entre nosotros seguía plenamente vigente el sonido brillante de los ministriles (la = ca. 470Hz), por lo cual resulta un buen ejemplo de la famosa imagen de Menéndez Pidal de España como lugar de “frutos tardíos.” Luego, las bandas de nuestros pueblos fueron las herederas naturales. Y en Cataluña la cobla ha mantenido hasta el nombre original del conjunto de ministriles, cobla o copla, en castellano, que viene del latín cópula, pareja, porque originalmente el conjunto lo formaban sólo dos, el tenorista y el discantus. Dentro de esa tradición ininterrumpida y del movimiento de recuperación de la música clásica antigua con los instrumentos y las fuentes textuales originales, la recuperación de los ministriles resultaba evidente, inevitable y necesaria.
OM- ¿Qué nos pueden decir de los instrumentos que utilizan?
MdM- La peculiaridad del conjunto de ministriles es conjugar instrumentos de boquilla y de caña. Entre los primeros, el sacabuche, nombre que recibía el trombón en la época, y la corneta, así llamada por su forma de cuerno, que es el instrumento al que aludíamos de sonido como un rayo de sol entre la niebla. Pero los instrumentos más característicos del conjunto son los de caña: la chirimía, antecedente del oboe, y el bajón, el bajo por antonomasia, predecesor del fagot. Como de lo que se trata es de imitar a la voz humana, o sea, de decir con nuestros instrumentos consonantes (el problema del ataque y de la articulación) y vocales (la calidez del sonido), las cañas son características por su ataque, por sus consonantes, a costa de un sonido menos cálido, y las boquillas por lo contrario, con lo cual esa ensalada de instrumentos refuerza su capacidad para decir consonantes y vocales. Imitar a la voz humana era el criterio por el cual se juzgaba a todos los instrumentos. En virtud de esa imitación, los instrumentos se construían por familias, siguiendo las tesituras de la voz humana. Y, en nuestro caso, la familia del bajón, la de los bajoncillos, fue muy usada.
OM- ¿Cuál es el papel de la investigación musicológica en su trabajo interpretativo?
MdM- Resulta fundamental, así como el de la organología, el de la investigación sobre la factura instrumental, ya que tocamos con copias de instrumentos originales. Nuestra labor como intérpretes sería ilusoria sin el trabajo de musicólogos y constructores de instrumentos. Interesa subrayar su labor y rendirle homenaje en un momento en el que el movimiento de la música antigua ya está en el mercado, lo que permite ofrecer conciertos en los que no siempre se tengan en cuenta los últimos avances de la musicología. O dicho de otra forma: ya podemos copiarnos de los otros intérpretes, en vez de beber en las fuentes. Por lo que a nosotros respecta, buscamos la colaboración y el auxilio de musicólogos especialistas en la música que vamos a abordar, como Alfonso de Vicente o Juan Ruiz Jiménez en nuestros próximos proyectos, o como Pepe Rey y otros en el disco que acabamos de sacar, a los que queremos considerar como un miembro más del grupo para esos proyectos. Y siempre el análisis del texto (de la cifra, si tocamos a Cabezón, o de la palabra, si hacemos música de origen vocal, que es casi siempre) nos parece indispensable.
OM- Respecto a su nuevo disco, 'Trazos de los ministriles', ¿qué repertorio y épocas han abordado?
MdM- Hay música de compositores reconocidos y famosos (Cabezón, Peñalosa, Guerrero, Correa de Arauxo o Pablo Bruna ) y de otros no tanto, o más bien totalmente desconocidos para los aficionados a la música clásica (como Francisco Tejada o Juan García de Salazar), centrada en dos espacios donde los ministriles ejercieron su ministerio: la torrecilla de la música o casa de las chirimías (que era un edificio público, situado en lugares típicos de paseo, desde cuyos balcones tocaban los ministriles) y la iglesia. Son curiosos los compases que inician el disco, debido al soporte en el que estaban fijados: una silla del coro de la catedral de Burgos (1508-12) en la que figuran grabados unos ministriles junto a la música que tocan. Nosotros la interpretamos con los mismos instrumentos que allí aparecen.
OM- ¿Y la formación instrumental empleada?
MdM- Casi todo el disco presenta a un cuarteto de ministriles, con los instrumentos citados. La calidad de sonido se definía en la época mediante sinestesias que mezclaban sensaciones auditivas y visuales. Así, se hablaba, como hoy, de un sonido más claro o más oscuro, más brillante o más apagado. Utilizamos diferentes combinaciones de cañas y boquillas para obtener diversos matices y colores de sonido, según nuestras necesidades expresivas. Además, presentamos a los bajoncillos al final del disco e interactuamos con el órgano ibérico, el de la Colegial de Daroca, que tocó Pablo Bruna.
OM- ¿Cuáles son las razones de la elección de este repertorio para su debut discográfico?
MdM- Cuando se oye música, normalmente se piensa en el repertorio y eso te lleva al conjunto instrumental y/o vocal que lo debe interpretar. Para este trabajo, nosotros hemos procedido a la inversa: los protagonistas, el tema, son los intérpretes, aquellos humildes ministriles que bien se merecían un disco así. Nos interesaba subrayar su longevidad, por eso ofrecemos nada más y nada menos que dos siglos y medio de música con ministriles, desde poco antes de 1500 hasta bien entrado el siglo XVIII. Y en cuanto al repertorio, también queríamos subrayar el eclecticismo de los ministriles: música religiosa y profana, para procesionar o para estar parados, para la fiesta o para el entierro (como el impresionante Da Pacem Domine, del citado Salazar), de origen vocal o instrumental, como la música para tecla de la cual se pueden aprovechar también los ministriles, como dice Hernando de Cabezón. Por último, queríamos mostrar la afinidad de los ministriles con el órgano ibérico, lo que hemos mostrado a través de la música de Antonio de Cabezón. Nos pareció muy natural este enfoque a la hora de hacer “nuestro” disco, tan diferente a los otros proyectos discográficos junto a otros en los que Ministriles de Marsias ha participado.
OM- ¿Qué motivaciones creen que existen para el oyente del siglo XXI a la hora de acercarse a esta música?
MdM- Acceder, ante todo, a un sonido maravilloso e inaudito, directo e intenso, que además forma parte de nuestras raíces más hondas. Las mismas motivaciones, en definitiva, que las de los intérpretes. Ya se ha visto, en nuestra primera respuesta, que nosotros llegamos hasta los ministriles como oyentes, como aficionados a la música. Los ministriles podían tocar una música de enorme calidad, que no ha perdido su vigencia. Se trata de un conjunto diseñado a través de los siglos para llegar a todo el mundo. Y en nuestros conciertos vemos que es así.
OM- ¿Cómo está siendo la acogida de este trabajo discográfico?
MdM- Muy favorable. Y, lo que es mejor, tanto por parte de los especialistas como de los profanos, que son los que importan: el público de verdad, el que va a los conciertos. Está la publicidad y la promoción, que puede prestarse a la manipulación aunque no sea nuestro caso, debido a nuestra humildad económica, y está el contacto directo con el público, donde no hay engaño que valga. La ratio máxima de ventas por minuto del disco se produce tras nuestros conciertos y es el público que acude a ellos el que nos lo compra. Eso nos agrada, que el disco cumpla su función de consolidar el concierto en vivo y en directo, que es lo que a nosotros de verdad nos interesa. Respecto al disco, estamos, por así decirlo, con la satisfacción del deber cumplido, o sea, muy tranquilos por lo que puedan decir de él. Nos parece, incluso, una buena carta de presentación de Ministriles de Marsias.
OM- ¿Cuál es la proyección concertística del grupo actualmente?
MdM- Queremos volver a la polifonía y a un repertorio de ministriles más especifíco, centrarnos en la música española, aunque en el pasado 'Ministriles de Marsias' ha realizado programas de música italiana e incluso hemos tocado con nuestros instrumentos El Arte de la Fuga, de Bach.
OM- ¿Pueden hablarnos de nuevos proyectos discográficos y próximas actuaciones?
MdM- Recientemente se pudo escucharnos en Radio Nacional de España, Radio 1, en el programa que dirige Fernando Palacios “Música sobre la marcha”, el pasado 22 de mayo desde la sala Juan March donde actuamos en directo. El 10 de Mayo actuamos en el Festival de Aranjuez con un concierto en la Capilla del Palacio. El 26 de Julio estaremos es Steinbruch (Austria). Pero déjenos resaltar el concierto, de presentación de este disco, que ofreceremos en el Festival de Daroca, el sábado 8 de agosto. En esa hermosa villa aragonesa se celebra todos los veranos un curso y un festival de música antigua. El de Daroca es, junto al de Urbino, el curso de ese tipo más antiguo de Europa y casi todos los miembros de 'Ministriles de Marsias' hemos sido alumnos de él y ahora somos profesores. Fue en Daroca, además, donde grabamos el disco. Nuestros nuevos proyectos discográficos se centrarán en la polifonía española, ya que 'Ministriles de Marsias' suele añadir cantantes para conformar, junto al órgano y a los ministriles, la que solía ser plantilla habitual de nuestras capillas. Hemos realizado misas de Peñalosa o Escobar, en colaboración con Schola Antiqua, de Juan Carlos Asensio, que se ocupa del canto llano, en algunos marcos incomparables (como las catedrales de León, Sevilla, Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo, la inauguración de la exposición de Las Edades del Hombre en Ciudad Rodrigo, etc), pensamos ahora también en otros compositores y nos gustaría reflejar esa práctica en el disco, ya que creemos que la polifonía española casi está por decirse en toda su fuerza, debido a que las interpretaciones suelen soslayar que la polifonía es también una polirritmia. Aparte de eso, para el próximo disco sólo de ministriles nos concentraremos, ahora ya sí, en su repertorio específico y en Antonio de Cabezón, pues al que toque bien Cabezón, se le puede dar el carné de ministril.