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Crítica de discos

Una Misa para Broadway

Adolfo del Brezo

Leonard Bernstein: 'Mass. A Theatre Piece for Singers, Players and Dancers'. Textos latinos de la liturgia católica, e ingleses de Stephen Schwartz, Paul Simon y Leonard Bernstein. Intérpretes: Randall Scarlatta (barítono), Company of Music, Tölzer Knabenchor, Chorus sine nomine, Absoute Ensemble, Tonkünstler-Orchester Niederösterreich, Kristjan Järvi (director). Sello: Chandos, CHSA 5070(2), distribuido por Harmonia Mundi. Duración: CD-1: 42'15', CD-2: 64'52''.

Leonard Bernstein: 'Mass. A Theatre Piece for Singers, Players and Dancers'.

La viuda del presidente de EEUU asesinado en 1963 John F. Kennedy, encargó a Leonard Bernstein (1918-1990) una obra dedicada a la memoria de su marido. La respuesta del compositor y director de orquesta fue Mass: A Theatre Piece for Singers, Players and Dancers (Misa, obra de teatro para cantantes, instrumentistas y bailarines), estrenada el 8 de septiembre de 1971 dentro de los actos de inauguración del John F. Kennedy Center for the Performing Arts in Washington, D.C. Bernstein expresó su deseo de comunicar una reafirmación de la fe de la forma más directa y universal posible mediante esta composición. Para ello el compositor de origen judío recurrió a los textos latinos propios de la liturgia católica —tratados con cierta ironía—, y añadió textos en inglés de su propia cosecha junto a otros de Stephen Schwartz y de Paul Simon.

El resultado musical es una amalgama de estilos y formas muy diversas entre los que encontramos absolutamente de todo: un poco de Carl Orff, otro poco de Stravinsky, algo de exotismo, partes a capella, fragmentos hablados, jazz, rock, pop, ritmos asimétricos, gospel, canto gregoriano, musical, guitarras eléctricas, batería, instrumentos de percusión no convencionales, coro, bailarines, dos orquestas, sonido pregrabado, recursos de la música culta del siglo XX, un tratamiento vocal muy variado, y sobre todo muchísimo ritmo, todo ello tamizado por West Side Story y el estilo del Musical en general... todo un arsenal de elementos sonoros combinados para crear sensación de éxtasis sonoro que en ocasiones busca Bernstein en su partitura, además de originalidad, frescura, variedad y desenfado. Nos encontramos ante una obra muy Bernstein, muy EEUU de América, una obraque cuenta con un evidente atractivo inmediato asequible para todo tipo de oyentes, muy fácil de escuchar. Por su proximidad de estilo con la llamada música ligera, es una obra apta para algo tan en boga hoy en día como la denominada captación de nuevos públicos para la música clásica.

El conjunto de coros y orquesta, con el barítono Randall Scarlatta en el papel de Celebrant y el pequeño de los Järvi a la batuta, grabaron esta Mass de Bernstein en la austríaca Festpielhaus (o casa de festivales) de St Pölten, y todos ellos logran transmitir la energía y espontaneidad que son las mayores virtudes de esta obra en la que a Bersnstein se le escapa su West Side Story por todos los sitios. Se trata de una versión que nos atrapa desde los primeros números: el 'Kyrie eleison' con el concurso de la música electrónica pregrabada o el emocionante y célebre 'A simple Song', muy bien cantado por el barítono Randall Scarlata. Una buena ocasión de conocer una obra no muy frecuentada por la discografía; existe de la misma una versión disponible en el sello Harmonia Mundi de la Deutsches Symphonie-Orchester Berlin dirigida por Kent Nagano, además de la dirigida por el compositor en la serie Bernstein Century de Sony. La versión aquí comentada cuenta con una excelente toma de sonido, algo importante teniendo en cuenta la magnitud de los efectivos instrumentales y vocales requeridos por la partitura.

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