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Crítica de discos

Otra Iberia de Albéniz

Adolfo del Brezo

Isaac Albéniz: Suite Iberia. Navarra. Intérprete: Marisa Montiel (piano). Sello Autor, ref.: SA01590. 2 CD's, duración CD 1: 44'22'', CD 2: 53'12''.

Isaac Albéniz: Suite Iberia. Navarra

Es lógico que el reto de llevar la Iberia de Albéniz al disco haya tentado a estas alturas a un buen puñado de pianistas. Por hablar sólo de los españoles, habría que señalar las grabaciones de Alicia de Larrocha (Hispavox y Decca), Estéban Sánchez (Ensayo), Rosa Sabater (RCA), Ricardo Requejo (Claves, ahora en Brilliant), Rafael Orozco (Audivis Valois), José María Pinzolas (Deutsche Grammophon), Guillermo González (Naxos), Rosa Torres Pardo (Glossa), Miguel Baselga (BIS), Ángel Huidobro (Several Records) o Luis Fernando Pérez (Verso). Entre ellas constituyen auténticas referencias las traducciones rotundas y técnicamente apabullantes de Alicia de Larrocha, y la muy colorista y explosiva de Esteban Sánchez, si bien la reciente grabación del joven pianista madrileño Luis Fernando Pérez ha sido unánimemente aclamada por la crítica.

Ahora, coincidiendo con el centenario de la muerte de Albéniz, le llega el turno a la pianista andaluza Marisa Montiel, discípula de José Cubiles y siempre ocupada con la difusión del repertorio pianístico español. Para la grabación de este doble disco —que también incluye la inconclusa Navarra— la pianista de Linares ha estudiado detenidamente los manuscritos originales del compositor. Su versión se mueve dentro de la corrección, lo que no es poco dada la enorme dificultad de ejecución de esta obra, que desde el punto de vista de la evolución de la escritura marca uno de los jalones del pianismo del siglo XX. Destaca un Corpus Christi de muy buena factura, mientras en el Polo echamos de menos una mayor hondura dramática. En algunos momentos podría pedirse una mayor claridad de ejecución, especialmente en Eritaña, pero en línea generales la pianista se mueve con plena solvencia en el exuberante y abigarrado mundo pianístico de Albéniz. El punto más débil de este doble disco es el instrumento utilizado, no siempre perfectamente afinado, y la toma de sonido en exceso descarnada en la que se echa en falta un sonido más envolvente y a la vez más brillante y consistente. La edición incluye interesantes comentarios de Andrés Ruiz Tarazona en español e inglés.

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