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Broche de oro en Musikaste

Gotzone Higuera Bilbao

Fecha y lugar: 23/05/09. Parroquia de Fátima. Errenteria. Intérpretes: Orquesta Sinfónica de Euskadi, Maite Arruabarrena (Mezzosoprano), Andra Mari Abesbatza, Rubén Gimeno (director). Programa: Charles Bordes: Euskal Herria; Beltrán Pagola: ¡Donosti!, Capricho humorístico; Mª Luisa Ozaita: Cartones Goyescos (Estreno en su versión orquestal); Ángel Illarramendi: 3ª Sinfonía, Harri Zuria (Estreno).

Mª Luisa OzaitaLa compositora Mª Luisa Ozaita en Musikaste

Magnífico concierto de clausura del que pudimos disfrutar el pasado 23 de mayo en la 37 Semana de Música Vasca -Musikaste celebrado en la Iglesia Capuchinos de Rentería (Guipúzcoa). Concierto variado con cierto eclecticismo que nos permitió acercarnos a distintos lenguajes y estéticas musicales.

Abriendo la velada pudimos escuchar la obra de Charles Bordes (1863-1909) músico francés alumno de Cesar Franck con una obra dedicada a Euskalherria, pieza compuesta de tres partes: Barkouxe, Lekeitio y Hondarribia, que desde su comienzo con una llamada de los metales desarrolla una fuerte carga rítmica y un marcado carácter popular que contrastará en la segunda parte con un tema más lírico y sereno retomando el aire divertido y jocoso de la tercera pieza. Seguidamente pudimos disfrutar del Capricho humorístico de Beltran Pagola (1878-1950) que homenajea a su Donosti natal. Este compositor, profesor de ilustres músicos como Usandizaga, Sorozabal o Escudero, tras una introducción, no exenta de cierto aire misterioso, nos presenta un motivo rítmico elegantemente desarrollado por todas la secciones de la orquesta dejándonos seducir por el tema de la marcha de Raimundo Sarriegi.

Contrastando con estas dos obras de carácter festivo y popular nos encontramos ante una obra de madurez de la compositora y clavecinista vizcaína María Luisa Ozaita que pudo asistir al estreno, en versión orquestal, de sus Cartones Goyescos, encargo de la Comunidad de Madrid. Obra estructurada en tres partes: El militar y la Señora, La era y El Quitasol.La primera tras una introducción rítmica de la percusión y los metales, nos presenta una sección bitemática contrastante que se desarrollará y entrelazará con depurada técnica compositiva a lo largo de la pieza. La segunda, en forma de rondó, nos hace sentir el estremecimiento del viento con un glissando en las cuerdas que será el estribillo que nos guiará a lo largo de los distintos temas evocadores de la era. En la tercera pieza, sobre un obstinato rítmico, asistimos a la construcción de un dialogo armónico con un carácter de bolero fugado con claras alusiones tanto temáticas como de efecto a la primera pieza de su obra. A pesar de no ser una obra destinada al gran público tuvo una calurosa ovación que hizo que la compositora saludara en varias ocasiones.

Ya para concluir un formato de gran dimensión para esta 3ª Sinfonía - Harri Zuria del músico zarauztarra Ángel Illarramendi. Estructurada en tres movimientos, el primero de los cuales cuenta con textos a de Josean Artze, y los otros dos con textos del propio músico. Obra escrita para orquesta, mezzo-soprano y coro. Trabajo muy efectista con un gran volumen sonoro y riqueza tímbrica dejando vislumbrar su dedicación a la música para escena. En el primer movimiento tras una solemne introducción de la orquesta y coro nos presenta un tema delicado expuesto por la guitarra que nos acerca a un coro que sonó espléndido y en su máxima expresión sobre los inquietos crescendos de la orquesta contrastando con el intimismo de la guitarra magníficamente interpretada. Tras un final diluido con el arpa, comienza una segunda parte cuyo tema lírico expuesto por la maderas se ve interrumpido por el swing de una big-band con aires jazzísticos retomando en ocasiones el sonido de la guitarra que nos acercará a la interpretación de la mezzosoprano guipuzcoana Maite Arruabarrena, cantante que supo fundir su voz a la orquesta y al coro tanto en esta como en la siguiente pieza. La última parte nos presenta un tema festivo con un cierto toque escénico que contrastará con el lirismo del canto de la mezzo , la guitarra y el coro, contraste que alternará a lo largo de la pieza. Rotunda la ovación del público asistente ante el compositor que veía por fin y tras veinte largos años estrenada su obra.

La Orquesta Sinfónica de Euskadi, el coro Andra Mari de Rentería, cuyo director es José Manuel Tife y la mezzo Maite Arruabarrena sonaron espléndidamente ante la batuta segura y precisa en la dinámica del valenciano Rubén Gimeno, si bien la excesiva carga atribuida a los metales a lo largo del concierto hizo que en algunos momentos no estuvieran todo lo acertados que debían. También es reseñable el trabajo de Jon Bagües y todo su equipo del Archivo Vasco de la Música ”Eresbil” que hacen posible que podamos disfrutar de música contemporánea de diversos estilos y máxima calidad. Broche de oro a esta Semana de la Música Vasca.

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