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XIV Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo
Grigori Sokolov en el CGI
Antonio José López Domínguez
XIV Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo. Grigori Sokolov (piano). Ludwig van Beethoven: Sonata nº 2 en la mayor op. 2, nº 2; Sonata nº 13 en mi bemol op. 27, nº 1, “Sonata quasi una fantasia”. Franz Schubert: Sonata nº19 en re mayor, op. 53, D850. Auditorio Nacional de Música de Madrid. Martes, 19 de mayo de 2009, 19:30 h.
Parece claro que Grigori Sokolov (San Petersburgo, 1950) tiene un aura especial, por lo menos en Madrid. Cuando invade el escenario del Auditorio Nacional, los handicaps que otros tienen, con Sokolov desaparecen. Así pues, esa dichosa aura se puso a trabajar e hizo que las molestas toses, falta de concentración del público… desaparecieran.
No fue para menos, Sokolov –querido como pocos en Madrid- dio un recital absolutamente espectacular. Dedicó la primera parte del programa a Beethoven, dos sonatas en las que predominó la claridad de ideas, sencillez y delicada articulación y control absoluto del sonido. Todas las frases fueron interpretadas con extrema delicadeza y especialmente en los tiempos lentos, con un sentido del ritmo de esos que a uno le hacen recordar a los Richter, Gilels y compañía.
Como anécdota, Sokolov, no dejó que le regalásemos unos aplausos entre ambas sonatas, lo que impidió que aquellos que se retrasaron, no pudieran disfrutar de la sonata nº 13 en mi bemol, op. 27, nº1. Con Schubert ocurrió algo similar, Sokolov se recreó un movimiento tras otro. ¡Es increíble el absoluto control que tiene de la caída del brazo! ¡Menuda forma de trinar! Fue uno de esos días grandes, de los que uno recuerda para siempre. Sokolov, impasible, como nos tiene acostumbrados, nos regaló algunos preludios de Chopin; acaso no habíamos tenido suficiente...
Fotografías © Rafa Martín, cortesía de la Fundación Scherzo
Escribir a Antonio José López Domínguez