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Crítica de libros
Otra obra sobre la familia Wagner, ésta tal vez imprescindible
Alicia Perris
Título: El clan Wagner. Autor: Jonathan Carr. Traducción de Miguel Martínez-Lage (Premio Nacional de Traducción 2008). Editorial Turner, colección: Noema, Madrid, 2009. Nº de páginas: 528. ISBN: 978-84-7506-873-2.
Con una biografía en su haber sobre Gustav Mahler, el recientemente desaparecido escritor Jonathan Carr, afronta ahora el compromiso de traducir las vicisitudes de una familia, que sin duda alguna fue lo más parecido a una dinastía real de la vieja Europa. Carr, durante más de tres décadas corresponsal en Alemania de The Economist o Financial Times, tuvo la oportunidad desde 1970, de asistir a los eventos musicales de Bayreuth, empapándose de todo el clima que todavía perdura de la famosísima saga. Exhaustiva, bien escrita y traducida, esta obra recorre los avatares de dos siglos atravesados por la figura patriarcal y fundacional de Richard Wagner, de su mujer Cósima, hija de Liszt, y de todos sus herederos. Muy poco tiempo después de otro libro, éste de Brigitte Hamann, sobre la familia Wagner, que también fue reseñado en OpusMusica.
Se trata de una trayectoria no exenta de episodios casi mafiosos, de luchas de poder, sexo y avaricia, imbuida de los momentos históricos que la contextualizaron. De esta forma, desde un Wagner que había dejado de ser revolucionario para convertirse en el protegido de Ludwig II de Baviera, se llega a la actualidad de la familia reinante en Bayreuth, que, lejos de encontrarse en decadencia, revive una y otra vez el misterio de su propia reencarnación artística. Una parte fundamental del libro entronca con la época nazi, y con los personajes de Goebbels y Adolf Hitler, a quien los herederos del compositor alemán, llamaban cariñosamente “Tío Wolf”.
No es desconocida para nadie la filia wagneriana por el pangermanismo en sus diferentes manifestaciones, ni sus opúsculos antisemitas, que lo enfrentaron a una época donde los judíos empezaban a hacerse cargo de su propio destino, percibiendo con claridad la creciente hostilidad que muy a menudo despertaban a su alrededor. Historia, pues, música y mucha política envuelven esta obra detallada, extensa, que no desmaya ante los desafíos que supone abordar la dinastía de los Wagner desde una óptica seria, que no pase por el cotilleo, la anécdota o la cita reiteradamente exhibida y conocida por todos.
Ampliamente recogido en las críticas literarias del mundo periodístico anglosajón, este libro llega ahora a los lectores hispanohablantes, con gran profusión de fotografías originales y referencias a compositores como Liszt o autores como Schopenhauer o Nietzsche. Merece la pena intentar leerlo completo este verano, con tranquilidad, degustándolo, porque merece la pena. Para quien esté interesado por la segunda mitad del siglo XIX en Europa central o sus secuencias posteriores, la unificación alemana, la Primera Guerra Mundial, el periodo de entreguerras y el nazismo. Y la supervivencia del núcleo musical de los Wagner a todas esas circunstancias históricas hasta la actualidad, con un desparpajo y una solvencia pocas veces vista en la constelación de una familia de músicos y de gestores musicales. Según una bisnieta de Wagner, el clan es “una hidra familiar difusamente expandida, una masa de egoísmo y pretensión, en la que los padres castran a sus hijos y las madres los aplastan con su amor, y en la que un tataranieto se alimenta con el hígado de otro”. Es una descripción (por definirlo de alguna manera) apabullante. Puro morbo y puro Freud. Todo en pantalla grande y como dicen los responsables de Turner, “con la mejor banda sonora”.
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