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Artículos

Acercar la ópera al público

Enid Negrete

Una de las preocupaciones constantes de los creadores de la ópera en todos sus ámbitos es el contacto con el público. Lógicamente, como cualquier arte escénico, la vida de la ópera depende de que haya alguien que la presencie. Los creadores en la literatura, en la música o en la pintura, pueden darse el lujo de no ser entendidos en su tiempo, las artes interpretativas no pueden ser valoradas años después, tienen que entrar en contacto con su espectador de manera inmediata. La idea de que la ópera es un arte burgués y decadente, ya sólo es parte de la imaginería de unos cuantos. La verdad es que es una disciplina con muchos adeptos de todas las edades, ideologías y posturas. Pero ¿cómo acercar al público de nuestros días a la experiencia de la ópera?

Sobre Déodat de Séverac

Joaquim Zueras Navarro

Déodat de SéveracUn nombre olvidado con una música tan inspirada como poco conocida. Fue  considerado uno de los cinco compositores más importantes de su época, al lado de Debussy o de Ravel. Llama la atención por tres razones: el hecho de que fuera polifacético –músico, pintor y escritor-, que renunciara a la bulliciosa vida artística parisina en favor del anonimato de la vida provinciana y por su fascinación por la música meridional, en concreto la catalana y la occitana. Déodat de Séverac nace en 1872, en la localidad occitana de Saint-Félix-Lauragais, en el departamento del Alto Garona, en el seno de una familia de artistas; su padre era pintor. De adolescente muestra interés por la poesía, el dibujo y la música. El organista de la parroquia le enseña solfeo y algo de armonía. A los 18 años, instalado en Toulouse con la intención de estudiar derecho, asiste a unas conferencias sobre música en el Conservatorio.

Nuestra Zarzuela

Cançó d’amor i de guerra

José Prieto Marugán

Cançó d’amor i de guerraPese a que la zarzuela es un fenómeno que se localiza principalmente en Madrid, no por ello deja de ser importante la contribución al género de otras regiones, en particular la de Cataluña. Desde que a principios del siglo pasado Enrique Morera emprendiera la aventura de dar a conocer un "teatro lírico catalán", la zarzuela española se ha enriquecido con títulos muy importantes entre los que destaca esta partitura de Martínez Valls, músico que consiguió dar a sus obras un excelente acabado, complemento de una rica inspiración y producto de una forma de trabajar tranquila y elaborada.

Toda la zarzuela en un piano

Aurelio Viribay

Cuando el público asiste a una función de zarzuela los protagonistas son lógicamente los cantantes, la orquesta, el director musical, quizás el director de escena o, por qué no, el compositor de la música. Pero casi nunca el protagonista es un pianista salvo que se trate de recitales zarzuelísticos acompañados por piano, o que nos refiramos a un protagonismo mucho menor cuando el pianista desempeña la labor de músico de foso como un miembro más de la orquesta, cuando la partitura lo requiere. Lo que parte del público desconoce es que, antes de que tengan lugar las funciones de zarzuela, el piano desempeña un papel primordial en todo el proceso de preparación de las mismas.