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Zarzuela. Lo que hemos visto

La Calesera

José Prieto Marugán

La Calesera

La Calesera. Amparo Navarro, Beatriz Lanza, Leticia Rodríguez, José Julián Frontal, Luis Varela, Enrique R. del Portal, M. Mota, Coro del Teatro de la Zarzuela, Orquesta de la Comunidad de Madrid, Director musical: Álvaro Albiach. Director de escena: Carles Alfaro. Escenografía: Paco Azorín. Teatro de la Zarzuela, 16 de julio de 2009.

La Calesera es una de las grandes obras del compositor Francisco Alonso (1887-1948). Con ella ha cerrado el Teatro de la Zarzuela, de Madrid su temporada 2008/09. De La Calesera ya nos hemos ocupado en esta revista, por lo que no insistiremos en su trama argumental ni en los grandes valores musicales que contiene y que proporcionaron al maestro granadino, aquella fría noche del 12 de diciembre de 1925, en este mismo teatro, uno de sus más importantes éxitos. Sí hemos de decir que la versión ahora representada, basada en la edición crítica de Juan de Udaeta, recupera dos números, olvidados, incluso, en la única grabación discográfica “completa” disponible. Nos referimos al “Aria de Calatrava”, el simpático mayordomo de Elena y a los “Cuplés del ratón”, cantados por Gangarilla y Pirulí en el tercer acto.

Nuestra alegría por esta recuperación queda empañada porque como las producciones del Teatro de la Zarzuela no se editan ni en CD ni en DVD, los números recuperados volverán al ostracismo y al olvido. Lástima que la Zarzuela pierda, otra vez, ocasión de cumplir un objetivo cultural de primer orden: crear un fondo sonoro de sus producciones que, en general, son elogiables.

La Calesera ha llegado con dirección escénica de Carles Alfaro que ha planteado la obra en un estilo clásico, respetuoso con la idea de los autores (Emilio González del Castillo y Luis Martínez Román) y con prácticamente todo el libreto. El movimiento de actores, en general correcto, se ve algo constreñido en algunos momentos, como en el “pasacalle de los chisperos”, por el enorme tamaño de los decorados que reducen bastante el espacio útil de la escena. Los trajes, de María Araujo, nos han parecido adecuados al espíritu y desarrollo de esta producción.

El papel protagonista estuvo a cargo de la soprano Amparo Navarro que resolvió la parte de canto con personalidad, medios y estilo, y dio muestras de cualidades interpretativas en la parte hablada de su papel, detalle de no poca importancia en la zarzuela. Beatriz Lanza fue Elena y siendo una mezzo, no tuvo problema alguno en su personaje, escrito para una soprano más lírica que ligera, desde luego. Hizo su personaje con soltura y solvencia técnica, dando a la parte hablada el porte que requiere el personajes.

La Calesera en Madrid

José Julián Frontal, fue el Rafael Sanabria, el revolucionario prometido de Elena. El personaje, a pesar de haber sido escrito para Marcos Redondo, no tiene excesivas ocasiones de lucimiento. En realidad, sólo el “himno a la libertad”, la breve copla aflamencada del segundo cuadro, y el “raconto” que cierra la obra. Frontal supo aprovechar estas ocasiones, estuvo afinado, potente y musical, arrancando aplausos del público.

La pareja cómica, que en esta zarzuela tiene mucho trabajo, nade menos que cuatro dúos, estuvo a cargo de Enrique R. del Portal, como Gangarilla, y Leticia Rodríguez, como Pirulí. Él es un experto en la interpretación de estos papeles y lo demostró sin reservas. Ella fue capaz de dar la réplica adecuada y displicente al insistente cómico; ambos cosecharon espontáneas ovaciones. Mención especial para Luis Varela, actor madrileño curtido en muchas tablas, experto en papeles cómicos, capaz de sacar partido a personajes como el de Calatrava, resolviendo a base de profesionalidad y recursos sus carencias vocales en su aria del segundo acto.

La dirección de orquesta, a cargo de Álvaro Albiach, fue correcta. Hizo sonar al conjunto de la Comunidad de Madrid con presencia en las partes instrumentales y acompañó a los cantantes cuidando de no taparles, aunque llevó algunos números (los dúos, en particular), con demasiada rapidez.

Para terminar un ruego, una sugerencia, a los responsables del Teatro: ¿Podrían pedir silencio al público en la pantalla de los sobretítulos, mientras se interpretan las partes instrumentales?

Fotografías cortesía del Teatro de la Zarzuela de Madrid

Escribir a José Prieto Marugán