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Estrenos

XXII edición del Festival Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid

Susan Campos Fonseca

Llegados a la XXII edición del Festival Clásicos en Verano de la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, quisiéramos llamar la atención sobre el apoyo que este Festival ha otorgado los últimos cuatro años a las nuevas músicas y a las reconstrucciones de músicas históricas, acercándolas al público y sacándolas de los espacios legitimados y especializados donde sobreviven. Por esta razón hemos creído pertinente reconocer este trabajo, al que los medios de prensa oficiales y los suplementos culturales no suelen dar mayor importancia, a no ser que se juegue con un nombre mediático. Reconocer el trabajo de quienes continúan escribiendo nuevas músicas, de quienes recuperan y reconstruyen músicas olvidadas, y de quienes las sacan a la luz por vez primera en sus ejecuciones, es el objetivo de este reportaje.

Iniciamos con el estreno absoluto de una música “no tan nueva”, que gracias a la recuperación musicológica vuelve a la vida en la ejecución del Cuarteto Artis Sonorae; se trata del Cuarteto op. 2, nº 2 en Mib Mayor de Cristiano Giuseppe Lidarti (1730-1793), compositor austríaco de ascendencia italiana. El cuarteto, según indican las notas al programa, conservado en el “Fondo Jimeno” de la Biblioteca de la Real Academia de San Fernando, es uno de los 18 cuartetos para flauta de Lidarti , conservado entre los “cuadernos de música” del cargamento de Westmorland, legado de aquellos caballeros ingleses que realizaban el “Grand Tour” hace doscientos años.

El “Soneto de la noche” sobre un poema de Pablo Neruda, de la Serie Nocturnos (2005), del compositor estadounidense de ascendencia danesa Morten Lauridsen (1943), tuvo su premier en España a cargo del Coro de voces graves de Madrid GGC bajo la dirección de Juan Pablo de Juan. Dal segno del Dante disperatamente (Cuarteto nº 3) Dedicado a la memoria de Blas Sancho Bosque del compositor madrileño Francisco Otero Pérez (1940), fue estrenado por el Cuarteto Assai.

Mercedes Zavala y el Cuarteto DiapenteMercedes Zavala y el Cuarteto Diapente,
estreno absoluto de "Intermezzo para
cuarteto de cuerda", Parroquia de San Miguel
Arcángel, Moralzarzal (Madrid).

El Cuarteto Diapente realizó el estreno absoluto de tres encargos especiales de la Comunidad de Madrid: Vuelos del alma (2009), de Enrique Muñoz (1957), Intermezzo para cuarteto de cuerda (2009) de Mercedes Zavala (1963), y el Cuarteto nº6 (2009) de Agustín Bertomeu (1929). Continuando con una colaboración que inicio en la XXI edición del Festival (2008), donde estrenaron el Cuarteto nº 5 de Agustín González Acilu, también comisión especial de la Comunidad de Madrid, junto al “Cuarteto modal” (1958) de María Teresa Prieto, y “Cuarteto” (1990) de Beatriz Arzamendi. Acerca de las tres comisiones estrenadas este 2009 por el Cuarteto Diapente: “Vuelo del alma”, fue escrita entre los años 2007 y 2008, según Muñoz, en los tiempos de espera de diversos aeropuertos. Su carácter calmado ha sido pensado por el compositor como medio para el desarrollo de parámetros tímbricos y dinámicos, utilizando una técnica principalmente gestual, en busca de ambientes de sosiego y tranquilidad. “Intermezzo, para cuarteto de cuerda”, como bien lo indica en su título “Intermezzo”, ha sido concebido, en palabras de Zavala como “un remanso para distanciarse brevemente de la corriente de la vida, pero sin detenerse. Por ello la indicación agógica de Andante preside todo el movimiento, es un término que impele a caminar, a seguir. La interiorización se encarna en movimiento, sin la lentitud del grave ni el éxtasis del adagio. Su narrativa aquí es más bien circular, origen y destino se encuentran como la cola del 'Uróboros'. Es un paréntesis reexivo en tempo humano, corporal, ligado a la respiración no distorsionada, ni detenida ni acelerada, la del hacer y quehacer cotidiano sin prisa y sin pausa. La tristeza, el miedo, la enfermedad y la muerte, paralizantes, son conjuradas gracias a la templanza de un canto que aunque titubee, no cesa”. Por ultimo, el Cuarteto nº 6 de Bertomeu, al igual que otras obras suyas de este periodo, es una importante contribución a la música tonal, en un momento en el que sus contemporáneos continúan experimentando con el serialismo, la aleatoriedad, la música electrónica, y otras estéticas, tendencia tonal que se aprecia también en sus Sinfonías nº 4, 5 y 6, y sus últimos cuartetos.

Otro programa a destacar fue el Homenaje al compositor español Agustín González Acilu realizado por el prestigioso pianista Diego Fernández Magdaleno, quien estrenó AGGA (2009) de Tomás Marco (1942), el Preludio nº1 (1995) de Carlos Cruz de Castro (1941), Acilu (2009) de Francisco García Álvarez (1959), y Fúrfuras (2009) de Jesús Legido (1943), programa que además incluyó “Alcances” (1995) y “Síntesis parcial de un movimiento de sonata” (1999) del recientemente fallecido Ramón Barce (1928-2008), construyendo un concierto con obras de algunos de los compositores más representativos del siglo XX español, incluida Teresa Catalán (1951), de quien interpretó “Wenn alles geht, nichts geth (Si todo vale, nada vale)” estrenada en el 2008.

El Dúo Furnadjiev estrenó Bolero sobre Bolero del violista Emilio Mateu, adaptación para dos violonchelos de una obra compuesta originalmente para violín en un solo movimiento, con la estructura de Allegro-Lento-Allegro. Por su parte el Dúo María Esther Guzmán-Luis Orden, junto al fagotista Francisco Miguel Martínez Vázquez, estrenaron Secuencias (trío de guitarra, flauta y fagot) del director y compositor valenciano residente en Madrid, José Buenagu (1935), encargo especial de la Comunidad de Madrid. A este respecto, como bien indican las notas al programa, de José Buenagu ya se había estrenado en este Festival (edición 2007) la “Rapsodia-Homenaje, para piano y orquesta”, basada en temas originales del genial pianista Esteban Sánchez, obra escrita en el marco del 10º aniversario de su muerte. En “Secuencias”, Buenagu articula siete breves bloques, de los que tres son episodios “a solo” en forma de estudios de concierto para cada uno de los instrumentos, en tanto que los cuatro bloques restantes -ejecutados a “tutti”- cumplen una función sintáctica unificadora. No obstante su brevedad, a cada fragmento corresponde un título: Entrada, Brillante (guitarra), Paso I, Monólogo (fagot), Paso II, Cadencial (flauta), Coda.

Continuando con las reconstrucciones históricas, el Dúo Raquel Andueza- Jesús Fernández Baena, estrenó en Madrid: “Laudate Dominum”, de Claudio Monteverdi (1567 – 1643), “Maddalena alla Croce”, de Girolamo Frescobaldi (1583 - 1643), “O quam dulcis es Domine (per il Signore)”, de Francesco Ferrari (c.1617 – c.1683), “Canarios”, de Giovanni Girolamo Kapsberger (? – 1651), “Figlio dormi”, de Giovanni Girolamo Kapsberger (? – 1651), “Stabat Mater (pianto della Madonna)”, Giovanni Felice Sances (c.1600 – 1697), “Ciaconna”, de Alessandro Piccini (1566 – c.1638), “Jubilate Coeli”, Francesco Ferrari (c.1617 – c.1683), “Canzonetta spirituale sopra alla nanna”, de Tarquino Merula (c. 1594 – 1665), y “Che si può fare”, de Barbara Strozzi (1619 - 1677).

Ernesto Schmied (especialista en flautas históricas) realizó el estreno madrileño de Lunch, de Pete Rose (1942), compositor y flautista estadounidense. Y el pianista Manuel Escalante estrenó Caminos del Sur, de Esteban Sánchez (1934 - 1997), obra que, en palabras del compositor: “…es una colección de 14 piezas para piano, divididas en dos bloques o series, en los que intento reejar algunas características de mis discípulas más distinguidas; a veces quisieran evocar ciertas sensaciones compartidas a través de la música”.

Beatriz Arzamendi y el Trío Chamberí, estreno absoluto de "Burbujas de la bajamar",
Casa de la Cultura, Alpedrete (Madrid).

El Quinteto Ibertcámara realizó dos estrenos absolutos: Adornos, del compositor y clarinetista español Jesús Villa-Rojo (1940), y Diseño Invisible del compositor y pedagogo Manuel Angulo López-Casero (1930). Otro estreno absoluto fue el realizado por el Trío Chamberí, quienes interpretaron Burbujas de la bajamar, de Beatriz Arzamendi (1961). Acerca de la obra la compositora comenta: “Las olas al romper crean una espuma compuesta por burbujas. Núcleos de aire aislados por una película líquida: agua. Cuando suben a la supercie eclosionan liberando partículas de sal. Esta imagen tan poética es el origen de esta obra estructurada en cinco partes: Agua, Aire, Arena, Vacío, Espuma. Piezas cortas, rítmicas y contundentes en algún caso, melancólicas y envolventes en otros, donde se reparte el protagonismo entre los tres instrumentos, tres impulsos…”.

El Trío Nova Cámara tuvo a su cargo estrenar otra comisión especial de la Comunidad de Madrid, “Son” de primavera, del prestigioso guitarrista y compositor cubano radicado en Madrid, Flores Chaviano (1946), obra dedicada a Marcos Hernández; compuesta en la primavera del 2009, en ella los “elementos rítmico-vitales” (según el compositor) están muy presentes, como viejas reminiscencias soneras y afrocubanas que invocan las raíces de su autor. Por último, el Trío Shinzo estrenó en Madrid Ámbar, del joven compositor zamorano Jaime Gutiérrez Domínguez (1983), obra que ya había sido estrenada en el Palau de la Música (Valencia), en la sexta edición del ciclo de conciertos de música contemporánea “Hui, hui música” 2009.

Hacemos constar así la impronta de estos estrenos y encargos, de quienes los llevaron a cabo, y de quienes como la Asesoría de Música de la Comunidad de Madrid (Consuelo Díez y su equipo), continúan apoyando la creación musical en y desde Madrid.

Fotografías cortesía de Jorge Molinera©2009.

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