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Zarzuela. Lo que hemos visto

¡Viva Madrid! Una antología de la zarzuela

José Prieto Marugán

¡Viva Madrid! Una antología de la zarzuela

Obras de Alonso, Barbieri, Bretón, Chapí, Chueca, Moreno Torroba, Serrano, Sorozábal, Soutullo y Vert, y Vives. Reparto: María Maciá / Amparo Navarro; Cristina Faus / Milagros Martín, Antonio Gandía / Marcelo Puente; Javier Franco / Federico Gallar; Juan Carlos Barona; Azucena López. Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Dirección musical: Miguel Roa. Dirección de escena: Jaime Martorell. Escenografía: Ricardo Sánchez Cuerda. Vestuario: Pedro Moreno y Alejandro Andújar. Teatros del Canal, Sala A, Madrid. 24 de junio de 2009.

En la flamante sala principal de los nuevos teatros de Madrid hemos vuelto a contemplar el espectáculo “Viva Madrid”, una interesante y espectacular antología de la zarzuela, estrenada en el Palacio de los Deportes de Madrid, en junio de 2007 y de la nos ocupamos en su momento. Como entonces, insistimos en que “Viva Madrid” podría estar en cartel durante todo el verano, dando a propios y extraños la ocasión de contemplar un espectáculo bien presentado y ofrecido con el indispensable nivel de calidad para que quienes no la conocen, puedan comprobar que la zarzuela es música teatral de primera fila.

“Viva Madrid” lo forman fragmentos de las siguientes zarzuelas: La verbena de la Paloma, La chulapona, La Gran Vía, Las Leandras,  Luisa Fernanda, El último romántico, Don Manolito, La Calesera, El tambor de granaderos, El barberillo de Lavapiés, Los claveles, El año pasado por agua, María Manuela, La del manojo de rosas, Doña Mariquita de mi corazón y Doña Francisquita, en torno a varios ambientes madrileños: el castizo, el goyesco, el romántico, el postromántico y el Madrid de los años 30.

El cambio de escenario beneficia al espectáculo, a pesar de que la escenografía es bastante simple y el uso de todo el escenario para todos los números genera, en algunos casos, una extraña sensación. La escena tiene un problema de insonorización que debe ser corregido, porque cuando los grupos de mueven sobre él se escuchan demasiado sus pisadas, hasta el punto de que molestan la escucha de la música.

Se ha mantenido la espectacularidad del montaje, sustituyendo los caballos vivos del Palacio de los Deportes por otros de cartón piedra (diseñados por José Hernández); permanece la procesión de la Virgen de la Paloma (en el “Jueves Santo madrileño” de Doña Mariquita de mi corazón), el montaje de las farolas alrededor de las que deambulas las bicicletas, y el patriótico cuadro basado en la guerra de la Independencia que acompaña al preludio de El tambor de Granaderos.

¡Viva Madrid!

Ha cambiado el vestuario, de nuevo diseño; resulta muy vistoso y, sobre todo, adecuado a los tipos que están en la escena. Seis cambios de ropa dan idea de que no se han escatimado recursos en este apartado.

La sala tiene buena acústica, al menos desde la localidad que ocupamos. Esto beneficia muchísimo al espectáculo porque se escuchan muchos detalles de la orquesta y, sobre todo, las voces tanto de los solistas como del coro.

La orquesta, a las órdenes del Maestro Roa, sonó muy bien. El director supo imprimir ritmo al espectáculo, acompañar a los solistas sin taparlos y coordinar foso y orquesta con solvencia y eficacia.

Dos repartos diferentes formaron el elenco solista. En general se entregaron con interés y resolvieron las dificultades técnicas con soltura. Todos ellos pertenecen a un grupo de cantantes jóvenes que auguran un gran futuro a la zarzuela y que levantaron aplausos y “bravos” en todos los números del espectáculo.

El programa de mano, colorista y vistoso en su diseño, es poco útil porque durante el espectáculo no se puede leer y carece de la información sobre quien canta en cada uno de los espectáculos. A falta de esta información hemos encabezado esta información con el reparto general de todo el espectáculo, pero en el día de la fecha creemos que intervinieron: María Maciá, Cristina Faus, Antonio Gandía, Javier Franco y Juan Carlos Barona. Para ellos nuestro aplauso.

Mención especial para el Coro de la Comunidad de Madrid que cumplió magníficamente, incluso en sus intervenciones escénicas, teniendo en cuenta que es un coro “de concierto” no habituado a moverse y bailar mientras canta.

Nos llegan noticias de que “Viva Madrid” podrá verse en otros lugares, incluso en Norteamérica. Ojalá se confirmen estos rumores; las músicas de La verbena, Doña Francisquita, Leandras, El barberillo, La del manojo de rosas… y todas las demás arrancarán el aplauso entusiasta y espontáneo de quienes las escuchen.

Escribir a José Prieto Marugán