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Festival de Aix-en-Provence

Un homenaje al cine

Eugenia Fernández Tejón

Die Zauberflöte

Die Zauberflöte. Wolfgang Amadeus Mozart. Intérpretes: Magnus Staveland (tenor, Tamino), Lydia Teuscher (soprano, Pamina), Anna-Kristiina Kaappola (soprano, Reina de la Noche), Daniel Schmutzhard (barítono, Papageno), Sunhae Im (soprano, Papagena), Marcos Fink (barítono-bajo, Sarastro), Kurt Azesberger (tenor, Monostatos), Inga Kalna (soprano, Dama.1), Anna Grevelius (mezzosoprano, Dama.2), Isabelle Druet (mezzosoprano, Dama.3), Konstantin Wolff (barítono-bajo, narrador y primer sacerdote), Joachim Buhrmann (segundo sacerdote), St. Florianer Sängerknaben (los tres niños). Orquesta: Akademie für alte Musik. Coro: Rias Kammerchor Berlin. Dirección musical: René Jacobs. Dirección de escena: William Kentridge. Escenografía: William Kentridge y Sabine Theunissen. Iluminación: Jennifer Tipton y Scott Bolman. Vestuario: Greta Goiris. Video: Catherine Meyburgh y kim Gunning. Piano y glockenspiel: Piers Maxim. Grand Théâtre de Provence. Aix-en-Provence. 26 de julio de 2009.

Dentro de los festivales de verano, Aix en Provence es uno de los más prestigiosos y de mayor tradición mozartiana del panorama europeo. En el programa de este año pudimos ver la producción que el Théâtre Royal de la Monnaie de Bruxelles hiciera para Die Zauberflöte en 2005. Con René Jacobs al mando de la Akademie für alte Musik, un buen conjunto de voces y, sobre todo, la escenografía impactante de William Kentridge se consiguió ese equilibrio necesario entre la capacidad de asombrar y a la vez iluminar lo que hay detrás de la falsa apariencia de pantomima o simple historia de buenos y malos de esta ópera. Tras el aspecto trivial que pueda tener el texto se ocultan intenciones dramáticas, estados del alma y sentimientos concretos. No todos los intérpretes supieron expresar por igual esta intensidad de afectos y registros ni la lucha de fuerzas antagónicas que requiere la obra. El tenor Magnus Staveland, por ejemplo, fue un Tamino bastante soso aunque vocalmente correcto y Anna-Kristiina Kaappola, como Reina de la Noche, resultó algo inexpresiva pero con técnica suficiente para abordar los Fa sobreagudos y los siempre expectantes pasajes de coloratura de sus arias. Por el contrario, destacó la energía natural del barítono Daniel Schmutzhard, quien hizo reír al público mostrando en su Papageno al buen salvaje de instinto primario y deseo espontáneo. Una excelente interpretación que podremos volver a disfrutar en la grabación que  Harmonía Mundi editará próximamente.

En el resto del reparto, Kurt Azesberger y Sunhae Im, como Monostatos y Papagena, desplegaron gracia y humor en el escenario; Marcos Fink, más conocido en su faceta de liederista, supo dar la solemnidad requerida a Sarastro, aunque tuvo algún problema para atacar los graves. La soprano Lydia Teuscher defendió con carácter el difícil reto de Pamina, mostrando una voz dúctil, con buena proyección. De manera especial sobresalió la aportación de las tres damas y sus arias de conjunto que fueron magistralmente representadas por Anna Grevelius, Isabelle Druet e Inga Kalna, cuyos registros encajaron a la perfección con el estilo popular y desenfadado del singspiel.

Festival de Aix-en-Provence: Flauta Mágica

Como si intuyera que era la última, esta ópera destila la identidad musical de Mozart, recopilando los estilos y géneros de toda su obra, pero llevando su logro más allá en un ejemplo de condensación de todas las ideas musicales del siglo XVIII. La opulencia vocal italiana, el humor popular del singspiel alemán, el aria solista y el conjunto buffo, las escenas corales y la reinterpretación del lenguaje contrapuntístico barroco, son algunas de las variantes con las que la dirección musical tuvo que lidiar. René Jacobs ha demostrado en numerosas ocasiones el conocimiento profundo de la obra de Mozart, como en su reciente grabación de Idomeneo, y es que sólo bajo esta premisa es posible abarcar la diversidad de matices que requiere. Ahora bien, esto no pareció ser suficientemente motivador para el maestro que arriesgó dando un paso más: un piano de tinte romántico parafraseaba melodías, fragmentos de las arias y la obertura en los tiempos reservados a los diálogos hablados, a modo de relleno o introducción de las escenas. Hubo quien entendió la licencia como osadía y se oyeron algunos sonoros abucheos a su persona, pero al margen de la opinión de los más puristas, se trata de un proyecto unitario en colaboración con el escenógrafo y cineasta William Kentridge. La idea era poner en paralelo dos géneros que surgen del deseo popular de ocio y diversión como son el cine y la ópera cómica en sus distintas épocas. La proyección de vídeos con la estética del cine mudo se une al homenaje a aquellos  pianistas que amenizaban las salas de cine en sus orígenes, todo ello en un marco estético que recreaba la imaginería y la artificialidad  del teatro del XVIII. Telón incluido, el escenario tenía, de manera intencionada, el aspecto de teatrillo de marionetas en cartón piedra sobre el que se superponía un complejo sistema de proyección de imágenes digitales en planos, jugando con transparencias, luces y sombras. Dichas imágenes ahondaban en el contenido litúrgico de la simbología masónica.

La ambientación en la época colonial la explica el propio Kentridge como la equivalencia de las desastrosas consecuencias de la era de terror instaurada por Robespierre con las secuelas de la ocupación europea en África a finales del XIX. La caza despiadada del rinoceronte, escena que se repite como leitmotiv, es aquí el eco del poder desmedido e invasivo y un símbolo de la traición a los ideales de la Revolución Francesa, en pleno apogeo en el momento en que fue escrita la ópera.

En definitiva, un espectáculo en el que la reinterpretación musical y la invención escénica se unieron para crear algo nuevo sin recurrir a las extravagancias que frecuentemente se ven en los montajes de esta ópera, evitando caer en esa tendencia a confundir la calenturienta imaginación de Mozart con una licencia para todo.

El pasado mes publicamos en OpusMusica una crítica de la función del día  28-7-09 de esta producción, y ahora lo hacemos de la función del 26-7-09, que cuenta con alguna variación en el reparto.

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