. .

Crítica de discos

La Décima de Mahler por Harding

Albert Ferrer Flamarich

Mahler: Sinfonía nº 10. Wiener Philharmoniker. Daniel Harding, director. Sello: Deutsche Grammophon. Ref.: DG 477 7347 DDD. 1 CD. Duración: 78:00. Año: 2008. Distribuidor: Universal.

Mahler: Sinfonía nº 10

Era previsible que Harding grabara la Décima de Mahler. En 2004 la dirigió al debutar con la Filarmónica de Los Ángeles, la Sinfónica de Toronto y la Filarmónica de Viena, orquesta que no la había incorporado en repertorio en la tercera edición, la de 1976-89, de Deryck Cooke. Al presente registro le anteceden el de Chailly, Wigglesworth, Rattle, Hauser y el reciente de Noseda. Entre ellos, Harding comparte mayor afinidad con Rattle aunque éste sea más directo, dramático y, sobre todo, tierno en el final. Harding busca seducir el oído con una homogeneidad de la sinfonía, sonidos tersos y acabados de brillantez. No tiene la preclaridad conceptual de Gielen que conecta el primer movimiento con Schönberg por la vía de la acidez.

Tampoco opta por una dimensión más neurótica, válida en esta obra fronteriza, ni por un discurso que ha de metamorfosearse para evolucionar. La convierte en un reducto de las anteriores sinfonías en lo elegíaco y decadente y la Décima requiere otra realidad por aspectos que desarrolle de la Novena. Es lo que acertadamente destacó Pérez de Arteaga como ausencia de progresiones significativas. Entonces, ¿se trata de una lectura analítica y abstracta como han apuntado otros? Quizá, dado que con su planificación el curso de la audición no llega a ninguna parte. Por eso hay que tomarla como una lectura ejemplar técnicamente y en la prestación de la Filarmónica de Viena –soberbias trompas y cuerdas-, pero que no añade nada sustancial al enigma de la obra.

Escribir a Albert Ferrer Flamarich