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Índices
Entrevista a Marina Bartoli
“Mi interés por el canto barroco es fruto de un simple fulgor”
Ramón Jacques
De la inagotable producción de talentosas voces líricas, Italia tiene en Marina Bartoli una especialista en la interpretación de óperas antiguas y barrocas. Esta radiante interprete, versada también en la interpretación de música pop, nacida en Mantua y licenciada en canto por el conservatorio "C. Pollini" de Padua”, ha prestado su nítida y dulce voz, y su sensibilidad y belleza para la interpretación y recuperación de óperas como: Annio en “La Clemenza di Tito” y Agnesina en “L’Inimico delle Donne“ de B.Galuppi, Ippolita en “Ercole sul Termodonte”, Alinda, Oronte y Arpago en L’ Incoronazione di Dario” de A Vivaldi, Fortuna, Allegrezza y Venere en “Il Giustino” de G.Legrenzi, Dirindina en “La Dirinda” de D. Scarlatti, Tullia en “Ottone in Villa” de Vivaldi, Arianne en “IL Giustino” de G. Legrenzi, Lucio en “Il Finto Turco” de N. Piccinini, que ha interpretado en escenarios de: Italia, Francia, Alemania y Luxemburgo bajo la conducción de Claudio Scimone, Gustav Leonhardt, Bob Van Asperen, Philippe Herreweghe, Alan Curtis, Thomas Hengelbrock, con orquestas como: L’Accademia Bizantina, L’Arte dell’Arco, Delitiae Musicae, L’Orchestra di Padova e del Veneto, Il Complesso Barocco, I Virtuosi delle Muse.
Marina ha llamado la atención de la revista Opera Now de Londres que la incluyó en su categoría Young Artists, who’s hot, y por la revista Opernwelt de Berlín que la nominó en su anuario 2009 como la artista mas prometedora.
Opus Música- ¿Cuándo y cómo ha descubierto que tenía una voz para el canto?
Marina Bartoli- A la edad de tres años cantaba a toda voz improvisando segundas voces y buscando de sobrepasar a mi hermana y a mis primos que venían a cantar en nuestra casa (mi mama se divertía enseñándonos canciones y acompañándonos con la guitarra). Recientemente he escuchado una grabación en cassette de mis presentaciones como “prima donna” y me han alegrado mucho. Personalmente descubrí mi voz a los 11 años cuando, con mi hermana mayor, fui elegida por los profesores de música para cantar frente a toda la escuela “Happy Xmas (war is over)” de John Lennon con motivo del concierto de navidad del instituto. Desde aquel momento en adelante comencé a dedicarme a la música ligera (de jovencita cantaba canciones folk y pop en un pequeño local de la ciudad) y mas tarde a la lírica.
OM- Vocalmente ¿cómo se definiría hoy?
MB- Soy una soprano lírico-ligera.
OM- A quien no conoce su voz ¿que le haría escuchar?
MB- Me gustaría que escuchasen un aria cantable y dulce del 700 (un andante amoroso por ejemplo (1) ) porque es en este genero de composición en el que se que puedo dar lo mejor de mí. Para el que aprecia como yo el crossover, le cantaría el aria “Think of me” del musical “The Panthom of the Opera” de L. Webber.
OM- ¿De cuántos papeles se conforma su repertorio?
MB- De alrededor de veinte papeles, todos pertenecientes a operas de los siglos diecisiete y dieciocho.
OM- ¿Cómo nació su interés por interpretar este repertorio antiguo o barroco?
MB- Mi interés por el canto barroco (por barroco entiendo un periodo de tiempo muy amplio, que abarca todo el siglo diecisiete y todo el dieciocho) es fruto de un simple fulgor. Cuando ingresé en el conservatorio mi cultura musical clásica se limitaba exclusivamente a la literatura pianística (había estudiado de hecho el piano clásico por varios años, pero no había alimentado nunca mi interés por el canto lírico, sólo por el ligero). Un día mis profesores del conservatorio me propusieron interpretar un aria de Handel (“Ne men con l’ombre” de “Serse”) y al cantarla fui inmediatamente invadida de un sentido de bienestar y placer: verdaderamente no conocía nada del repertorio en el cual ahora estoy especializada, pero fui al final llevada a eso. Fue un amor visceral, de un todo instintivo, que me indicó claramente que ello era mi “mundo” musical. Cantar arias de los siglos diecisiete y dieciocho era simplemente lo que me salía con mayor naturaleza, facilidad, y que me costaba menos fatiga. Así, rápidamente comencé a escuchar y a leer música antigua con gran voracidad, y siempre he buscado la manera de asistir a todos los cursos en los que fuera posible profundizar en el conocimiento de los procedimientos de su ejecución.
OM- De los papeles que ha cantado, ¿Cuál le ha dado suerte?
MB- Soy llamada frecuentemente para interpretar óperas poco conocidas, tal vez exhumadas de manuscritos olvidados por mucho tiempo y por ello no incluidas en las programaciones consuetudinarias de los teatros, por eso no me ha sucedido ahora volver a cantar el mismo papel de una producción. Pero no lo lamento, ya que de hecho encuentro que la continua novedad (fruto de la búsqueda y consiguiente descubrimiento de preciosas perlas barrocas) es precisamente uno de los puntos fuertes de la fuerza de la música antigua.
OM- De la ópera en general ¿Cuál es su personaje preferido, aquél que con el que más se identifica?
MB- Sin duda Donna Elvira del “Don Giovanni” de Mozart. Conozco todas sus estrepitosas arias de memoria, me identifico con su temperamento, encuentro interesante y increíblemente reales todos los pliegues de su personaje. Pero infelizmente es para otro tipo de voz, no tanto para la mía.
OM- ¿Qué es lo que más ha influenciado de manera positiva su carrera?
MB- Son tantas diferentes, pero no una en particular.
OM- ¿Qué piensa de la actual situación de los teatros en Italia?
MB - Me parece muy critica para el arte y la cultura en general. Hay tantos jóvenes preparados y talentosos que, no obstante su estudio continuo, esfuerzo y tenacidad, no logran insertarse en el mundo laboral y viven en una continua y extenuante situación de precariedad. Espero una recuperación progresiva en el 2010: quiero ser optimista.
OM- También se ha presentado en España….
MB- Sí, una ocasión en junio del 2007, cantando el papel de "Filia" en el oratorio Jephte de G. Carissimi en una representación escénica en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Ávila y en el Museo Zuloaga de Segovia, con el ensamble "Delitiae Musicae" dirigido por Marco Longhini.
OM- ¿Qué proyectos tiene para el futuro inmediato?
MB- Conciertos barrocos en Alemania y en Suiza, un videoclip de una canción pop, y la adquisición de una Viola da Gamba, ya que recientemente fui admitida al Conservatorio de Venecia y no veo la hora de comenzar a estudiar este ¡maravilloso instrumento!
OM- Una última curiosidad. ¿Qué música escucha de fondo en casa?
MB- No la música clásica, porque para ello necesito atención y total silencio. Escucho cantautores italianos (Samuele Bersani, Bruno Lauzi, Franco Battiato y Tazenda), Folk-rock americano (Indigo Girls, Jim Croce, Simon & Garfunkel), grandes intérpretes femeninas (Mia Martini, Noa, Tori Amos, Céline Dion) y mas aún, en general toda la musica pop que está de vuelta en la escena actual. Últimamente por ejemplo me gusta mucho el británico Mika: una especie de “cantante castrado” de nuestro siglo.
Fotografías cortesia Marina Bartoli