Discos y libros
- Sacrificium
- Canciones de Ivor Gurney en Naxos
- Santiago de Murzia
- Stravinsky neoclásico
- La 3ª de Mahler por Gergiev
- John Cage
- Delicatessen españolas
- Bach-Metamorphoses
- Las andanzas de un divo extraordinario
- Sinfonías de Tchaikovsky por Bernstein
- Música alhambrista y oberturas de ópera
- Música sinfónica de Chapí
- Dos tríos para clarinete de Beethoven
- La familia Wittgenstein y la música
- Nuevas incorporaciones a Brilliant Opera Collection
- OpusMusica Jazz: Vijay Iyer / Indo-Jazz Fussions
- OpusMusica Niños: Dos colecciones de disco-libros
- Guía Akal de la Música
- El libro de Alex Ross sobre la música del siglo XX
- La dama de la espineta
- El discreto y sobrio encanto de lo isabelino
- Temas eternos
Índices
Crítica de discos
Música alhambrista y oberturas de ópera
José Prieto Marugán
Tomás Bretón: Escenas andaluzas. En la Alhambra. Oberturas de Guzmán el Bueno, La Dolores, Garín y Los amantes de Teruel. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director: Miguel Roa. Duración total: 64’14”. Sello: Naxos. Ref.: 8.572076.
Compositor conocido y apreciado básicamente por su ópera La Dolores y por su zarzuela La verbena de la Paloma, Tomás Bretón (Salamanca, 1850-Madrid, 1923), fue también un gran defensor de la idea de crear la ópera española, género en el nos dejó nueve obras. En la zarzuela su catálogo abarca unas cincuenta referencias. Bretón también se interesó por la música instrumental, es verdad que en menor medida, pero no por falta de ganas sino por la ausencia de conjuntos instrumentales de altura y la inapetencia del público hacia el sinfonismo. Prueba de su interés son su colaboración como director de las sesiones de la Sociedad de Conciertos y su apoyo para la creación de las Orquesta Filarmónica y Sinfónica de Madrid.
También son prueba de su interés por la música instrumental las dos páginas que abren y cierran este CD, partituras de tipo “programático”, que nos muestran un Bretón conocedor de los recursos orquestales y hábil en su utilización para dar color a dos páginas que ya fueron populares durante su vida.
Las Escenas andaluzas son una especie de suite formada por cuatro descriptivos movimientos; partitura agradable de escuchar, evocadora de las atmósferas y ambientes, de escritura colorista y amable. En la Alhambra es su obra instrumental más conocida; de vez en cuando sube a los atriles de las orquestas españolas. Música paisajística, evocadora de ese entorno entre físico y mágico que preside Granada.
El disco contiene, además, las oberturas de cuatro de sus óperas, quizás las más conocidas sobre el papel, porque en la escena con excepción de La Dolores, están ausentes. El mundo operístico de Bretón es denso y abigarrado, producto de influencias externas y, probablemente, de una cierta “obsesión” por hacer algo grande en el género. Se puede observar en la obertura de Guzmán el Bueno (se huelen los distintos temas de la obra, algunos muy felices y atractivos), en la de La Dolores, no tan famosa como la Jota, y en la de Los amantes de Teruel, quizá demasiado larga. Por último, podemos escuchar la muy famosa Sardana de Garín, probablemente la ópera española más representada en el barcelonés Teatro del Liceo.
La interpretación a cargo de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de Miguel Roa, es un trabajo correcto. En las obras operísticas, se nota su oficio en el foso; en las páginas instrumentales ha sabido destacar sus cualidades, especialmente en las Escenas andaluzas; dibujando la distinción y elegancia del “Bolero”; dando presencia a las líneas melódicas que, como arabescos, dan lucimiento al “Polo”; marcando el contraste entre la grandiosa “Marcha” y la calmosa “Saeta” del tercer número que pretenden retratar la Semana Santa andaluza, y destacando el tejido muy sinfónico del “Zapateado”.
El sonido es excelente y las notas escuetas de Víctor Sánchez Sánchez, biógrafo de Bretón, resultan incómodas por el pequeñísimo tipo de letra utilizado.
Escribir a José Prieto Marugán