. .

Crítica de libros

Temas eternos

Hertha Gallego de Torres

Título: La educación musical en España entre 1988 y 2008 desde una perspectiva periodística. Antología de los editoriales aparecidos en la revista “Música y educación”. Pliego de Andrés, Víctor (ed.). Editorial Musicalis, Madrid 2008. ISBN: 978-84-935463-0-4.

La educación musical en España entre 1988 y 2008

En este país…Esta es la frase que todos repetimos a porfía, frase que sirve de clave para toda clase de explicaciones, cualquiera que sea la cosa que a nuestros ojos choque en mal sentido. ¿Qué quiere usted?, decimos, ¡en este país! Cualquier acontecimiento desagradable que nos suceda, creemos explicarle perfectamente con la frasecilla: ¡Cosas de este país!, que con vanidad pronunciamos y sin pudor alguno repetimos…

Pido disculpas al internauta por no haber entrecomillado este texto de Larra (a ver si voy a recibir un tirón de orejas de CEDRO) que me viene que ni pintado para comenzar el comentario a un libro que habla de temas de tan sabidos, tan sabidos, que ninguno de los que estamos en el mundo de la música y de la educación nos explicamos por qué siguen en este país, coleteando, tan vivos. Pero el caso es que este conjunto de editoriales de la revista Educación –un clásico, como Eufonía, y otras que ahora se resisten a la llamada de mi terca memoria- en estupenda edición de Víctor Pliego de Andrés,  se nos ofrece a la reflexión mesurada para iluminarnos sobre temas tan de actualidad en este momento puntual como cuando se encontraron con los lectores en los veinte años recogidos. Pongo algunos ejemplos. La falta de estadísticas –flagrante- sobre la educación musical extraescolar en España en la adolescencia y la manera en que se debería cubrir este notorio déficit.  O “la enseñanza en los tiempos del ruido”, como se titula otro editorial  (recientemente he leído una inquietante noticia de que se pretende dispersar el botellón en Galicia con un artefacto – el “mosquito”- que produce tal cantidad de decibelios que el oído humano no lo puede soportar. Creo que algo parecido ya se ha usado en la Guerra de Irak y no es broma…). Las diferentes leyes educativas en Secundaria y cómo poco a poco van recortando horas, luego añadiendo, después quitando, por supuesto modificando el currículo para hacerlo menos práctico y más teórico, etc, también llenan bastantes páginas de este interesante librito.

Aún así, en medio de este maremágnum educativo  tan difícil de arreglar (y si no que se lo pregunten a la plataforma de CEASS para la enseñanza superior de los conservatorios, otro tema candente) se van dando pequeños pasos esperanzadores. Proliferan jóvenes orquestas con un nivel excelente, la formación musical del profesorado mejora, la música “piensa” y lo demuestra con congresos, conferencias, artículos y  libros, se publica más y mejor, se dan pasos en la divulgación musical para  la creación de nuevos públicos que en su mayoría son de gran calidad y hay mucha más música contemporánea en los currículos, entre otros aciertos que también se nos recuerdan.  

            La música es una pieza más –y una de las más importantes- dentro del inquietante problema que tiene España planteado con la enseñanza en todas sus vertientes: infantil, secundaria, formación profesional  y universitaria. Yo me lo imagino como en el ajedrez. Dejo al lector que piense qué pieza escogemos. Pero debemos planear bien la jugada. Y más que vencer, convencer a nuestro adversario –ese eterno político, burócrata, técnico, endémico de este país que nunca ha creído realmente en la fuerza de nuestro arte.

Escribir a Hertha Gallego de Torres