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Ópera en San Francisco

Salome

Ramón Jacques

Broc Johnson (verdugo) y Nadja Michael (Salome)

Salome de Richard Strauss. Elenco: Nadja Michael (Salome), Greer Grimsley (Jokanaan), Irina Mishura (Herodias), Kim Beagley (Herodes), Garrett Sorenson (Narraboth), Elizabeth De Shong (un paje) y otros. Director de escena: Seán Curran, Diseño de producción: Bruno Schwengl. Orquesta de la Opera de San Francisco. Director Musical: Nicola Luisotti. War Memorial Opera House. 21 de Octubre.

La exitosa reposición de Salome, ópera de Richard Strauss basada en un drama bíblico y ausente desde hace 12 años de este escenario, fue un triunfo gracias a la irresistible presencia de Nadja Michael y a la segura baqueta de Nicola Luisotti, nuevo director musical de la compañía,  al frente de la orquesta.

La soprano alemana demostró un dominio del personaje de la seductora patológica, tanto en lo vocal como en lo escénico. Su canto se adaptó a las exigencias del rol, por momentos enérgico e indolente, y en otros suave y conmovedor. Su voz posee una grata coloración, es pareja en todo el registro, y amplia en su proyección (capaz de atravesar la orquesta). En escena recreó un personaje convincente y sensual, valiéndose de su escultural figura. Desafortunadamente, su baile de los siete velos distó de ser provocativo (no por culpa de ella sino de la regie), y se convirtió en una monótona coreografía de movimientos circulares, mas parecido a una rutina gimnástica.

Nadja Michael (Salome)

En el foso, Luisotti logró extraer de la orquesta la exuberante y penetrante música de Strauss, concertando con seguridad, y manteniendo el control y la tensión. !Nicola Luisotti es ya una celebridad en esta ciudad!

El bajo Greer Grimsley, encarnó un tenebroso y lúgubre Jokanaan, de profunda voz de tono oscuro, y potente emisión.

El tenor ingles Kim Beagley creó un obsesionado y aprensivo Herodes, que inició cantando de manera óptima pero cuyo desempeño se deterioro en el transcurso de la función, perdiendo la entonación y lo audible. Irina Mishura, mezzosoprano rusa, hizo una Herodias de autoritaria presencia con voz homogénea y luminosa. El tenor Garrett Sorensen dio notoriedad al breve papel de Narraboth, y el resto del elenco tuvo un desempeñó aceptable.

Visualmente, la función contó con la rígida escenografía de Bruno Schwengl de un cubo vacío, cuya perspectiva se alargaba hacia el fondo del escenario. A su vez, las ideas carentes de imaginación en la dirección de Sean Curran no enriquecieron la obra, como delimitar los movimientos de Salome a un circulo de luz blanca en el centro del escenario, combinar vestuarios antiguos con tradicionales, y un uso pobre de la iluminación.

Fotografías cortesia  San Francisco Opera ©Terrence McCarthy